Y en verdad, la tecnología aparece como una fuerte herramienta de apoyo en los momentos más difíciles y complejos que se viven actualmente en nuestra sociedad. La demostración clara es la presencia de la ciencia y la tecnología en donde se pueden contar desde los equipos médicos que sostienen la vida respiratoria de los pacientes, hasta las formas de trabajo a distancia mediante las redes digitales. Por otro lado y referente a los virus, decía mi padre, doctor de alto nivel de sabiduría, mostraba que las corrientes de aire son un gran transporte aeróbico de virus, bajo las condiciones de humedad y temperatura suficientes para vivir. Mencionaba además que estos virus se posesionaban en diferentes lugares, además de ser inhalados por los seres humanos sin restricción. Así, al entrar al cuerpo humano, estos virus entran en batalla campal con el sistema inmunológico, logrando después de algunos días debilitarlo y, claro, educiendo las defensas del cuerpo humano, generando finalmente el ambiente propicio y suficiente para el súper ataque de sus colegas las bacterias, llevando a la conclusión de la vida. Seguía él explicando –en su sabiduría espiritual–, que la fe y la oración reforzaban el sistema inmunológico, claro, con una buena alimentación.
Aún más, y como complemento: la sabiduría, la ciencia y el conocimiento humano son excelentes, sin embargo, no son suficientes para desarrollar la tecnología competente en contra de eventos de riesgo de muerte de alta velocidad y aceleración agresiva de propagación, reflejo correlativo de profecías escritas en el Apocalipsis.
Así, y sin excepción, la tecnología tiene la responsabilidad de resolver todas estas vicisitudes de una manera expedita, mediante la integración de innovaciones y desarrollos científicos digitales capaces de suprimir males y mejorar situaciones, sin embargo, en Mexico se adolece y esto no es aceptable. Si existiera, una aplicación potencial sería la evaluación de la temperatura de cada individuo en tiempo real para identificar regiones, zonas y tendencias donde el virus está presente. Asimismo, se puede integrar otras variables al sistema como son la temperatura ambiente, alimentación, edad, región, condiciones, etcétera, capaces de generar un modelo elástico de caos basado en el análisis de ciencia de datos, formando los algoritmos de inteligencia artificial para definir el comportamiento general del elemento a investigación.
Quizá el comportamiento de este y otros virus en nuestra región, no sea semejante al comportamiento de otras latitudes, ya sea porque no fueron creados en nuestra región, sin embargo, si es una creación maliciosa y oscura del maligno, éste se retornará con doble o triple fuerza de acción contra sí mismo, basado en el soporte de luz y espiritualidad mexicana. Pero si es más allá de todo los visible, no habrá poder que pueda, solo la oración salva, ejemplo de eventos históricos como la peste en Europa y en especial en la España católica que vivieron este tipo de experiencia.
No sé si este virus u otros lleguen a ser devastadores en México, pero sí sé que la ciencia, sabiduría y el conocimiento ligado a la espiritualidad, generan la tecnología en favor de nuestra sociedad y esto es lo increíble.
Octavio Fernández, PhD.
@admexusI4_0




