Timón Tecnológico Industria 4.0. La tecnología digital, trasformación de nuevos modelos del valor y trabajo. Autor: Octavio Fernández

Y en verdad, hay frases como “sin trabajo no hay comida”, “el trabajo dignifica al ser humano para que no sea carga de nadie”, “algunos viven desordenadamente porque no trabajan, pero sí metiéndose en todo”. El trabajo es el esfuerzo de voluntad que cada individuo ejerce para usar su energía física, mental y espiritual en generar valor ante los demás. Pero la definición clásica del trabajo que se estudia en las aulas, está conexa con Isaac Newton, físico, teólogo, inventor, alquimista y matemático inglés que resolvió y descubrió en el siglo 17 el tema de la gravedad, la naturaleza de la luz y la óptica, el cálculo infinitesimal, el cálculo integral y diferencial, las leyes de la física y la astronomía, el teorema del binomio y otras fórmulas más entre las cuales se define el trabajo. En la definición clásica, el trabajo es la fuerza que se ejerce a un cuerpo por el desplazamiento que se le hace. De una forma más extendida, la fuerza de trabajo de valor que ejerce un individuo, es la energía aplicada por voluntad suficiente para transformar cualquier objeto o persona y que se ve renumerado por la sociedad.

Así, nuestros amigos agricultores trabajan de sol a sol para obtener de la tierra alimentos para todos nosotros, los héroes de la salud que están diariamente con toda su inconmensurable voluntad para ofrecer la salud de sus pacientes, los profesores que están dando clases en el aula a sus aprendices para generar el valor del conocimiento, las empresas que ejercen la responsabilidad material y social de sus colaboradores para ofrecer productos de bienestar a la sociedad, los restauranteros, los artesanos y así una infinidad de transformadores de valor que se pueden nombrar, los cuales son definidos por un conjunto de trabajadores que generan valor, que no son la definición clásica conocida, sino que son activos participantes de la metamorfosis y generación del bienestar de la sociedad.

Pero desafortunadamente, como nada es perfecto, solo Dios, hay en esta estructura, orden y desarreglo social clasificados como los que “No trabajan”, o sea los famosos “gandules” que viven del trabajo de los demás, es más, son los que roban el trabajo y el esfuerzo de valor de los demás y dejan sin el pan, alimentos, servicios, bienestar y pobreza. Son inclusive los que solo juegan con el valor del dinero como su ególatra adoración, deteriorando a los hombres de buena fe, para dominarlos y esto es ¡inaceptable! Y así, se pueden identificar y clasificar una gran cantidad de ellos bajo esta definición, que en verdad en este momento no es necesario ni perder el tiempo y la energía en mencionarlos porque realmente no agrega valor, pero sí identificarlos con la siguiente pregunta: ¿Esta estructura social es “gandul”, es decir, nos roba nuestro pan y trabajo de valor, o sí genera cuantía y contribuye a la comunidad para el bienestar social? ¡Y esto mis amigos de timón, es esencial!

De nuevo la tecnología y la ciencia digital aparecerán con su espíritu de trabajo y de valor implacable para substituir estos oscuros cánceres y redes de gandules que solo enferman la estructura social. La tecnología digital está claramente fortalecida por las buenas prácticas y valores, para lo cual fue espiritualmente diseñada. Es una tendencia clara para generar bienestar y libertad de albedrío de cada individuo evitado el dogmático sentido de control y poder sobre los demás. Es la esencia del desarrollo de nuevos puestos de trabajo, de creación de oportunidades de bienestar social, de súper liberalismo social y de nuestro futuro prometedor, porque somos nosotros los diseñadores de nuestro propio devenir.

Y así, la nueva trasformación digital será la herramienta para evitar que muchos de nosotros vivamos desordenadamente, sin trabajar nada y además metiéndonos en todo, mejor exhortémonos a trabajar con sosiego para comer nuestro propio pan, porque si no hay trabajo o si no queremos trabajar, pues que tampoco comamos y mucho menos robemos a los demás su trabajo o les quitemos el pan de la boca a sus hijos.

Octavio Fernández, PhD.
@admexusI4_0

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