Y en verdad, los datos verdaderos, los cuales son únicos en esencia, tienen su rival oscuro en susodichas y sesgadas informaciones, que en sí, no son datos per se, sino malévolas ideas expresadas desde el ulterior mismo de la bajeza, con el propósito de confundir y construir un muro mental para no escuchar la realidad natural. Por ello, los datos están valorados en sí mismos, por las acciones auténticas de eventos de voluntad del “Ser” correcto. Siempre la verdad de los datos, saldrán a la luz porque son evidencia propia de las acciones y hechos reales realizados con verdad. Por otro lado, con informaciones incongruentes o sesgadas difícilmente se puede generar acciones y actividades que busquen una transformación auténtica y bienestar social. Difícilmente los modelos podrán satisfacer las condiciones y argumentos para ejecutar un análisis de forma adecuada, para cumplir la tarea de llevar a cabo un fin de bien común. Al contrario, las desinformaciones y mentiras tarde o temprano alcanzan finalmente el aplaste de la serpiente. No hay escapatoria, pues aquel que trata de tapar con su mano la luz de verdad, saldrá quemado en su palma y en su corazón.
Para el inicio de una transformación verdadera, es clave trabajar directamente con informaciones de verdad y datos reales, ya sean estas buenas o malas, pero son datos de verdad. Es el principio fundamental de todo cambio de mejora y no hay duda de esto. Si no queremos reconocen y aceptar los datos buenos o malos, difícilmente se podrá entender el estado que se guarda y la situación en que se vive. Defecto de alegoría de un sueño de pretender llegar a tener buenas noticias, sin entender desde el axioma fundamental, el sentir claro de dónde estamos parados y hacia dónde vamos. Un ejemplo evidente de esto se encuentra en las expresiones de sistemas predictivos que usan tecnologías de alta capacidad de procesamiento con algoritmos de programación de alto nivel en ciencia de datos. El resultado pende, no solo de la inteligencia del modelo matemático, sino de los datos reales o desinformaciones secuenciales que minan la proyección. Por lo tanto, la incertidumbre del modelo se incrementa de forma inverosímil con desinformaciones, generando en el liderazgo decisiones inconsistentes, dispersas y contrarias. Pero no solamente esto sucede, finalmente más temprano que tarde, se tendrán que corregir, ya para cuando esto suceda, es quizá demasiado tarde.
De nuevo, la tecnología de ciencia de datos es parte del conocimiento científico que busca constantemente el conocer y modelar el comportamiento de eventos y creaciones de la misma naturaleza divina. Estos modelos son generados en base a una profunda relación dada en la sabiduría e interpretación del comportamiento de estos datos recolectados, que en muchos de los casos, son verdaderas expresiones complejas de silencio y misterio del mismo entorno natural. Son un modelo de revelación escrita que no siempre está relacionada con un algoritmo de alta capacidad matemática, sino por mismo arte enigmático, exclusivo y don espiritual del entendimiento, que no cualquiera puede concebir, y esto es lo increíble.
La tecnología “es un arte que viene del arte”, un arte en óleo que no es “Voz Ausente” sino el “Vigía” que elimina la “Noche de la iguana” y que desde el Zacatecano Valparaíso del Cielo, manda su arte moderno y enigmático a todos nosotros, por ello maestro Manuel Felguérez gracias por tu enseñanza y arte excepcional de trascendencia mundial.
Finalmente, la tecnología es una compostura intrigante de conocimientos y sabiduría expresada con la ayuda de la ciencia de datos, la cual, sobrelleva un espectro de colores y secuencias de información continua, encadenadas de forma misteriosa y enigmática, que llama y exige al descubrimiento de la verdad en sí misma, y eso mis capitanes de timón, es un arte.
Octavio Fernández, PhD.
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