La raíz de la libertad se encuentra en la razón. “No hay libertad sino en la verdad”. Salomón dijo: “Donde no hay Gobernador, el pueblo se disipará”. La voz de intelecto humano con concupiscencia y sin discernimiento educado genera demonios de contradicción, de mentiras, guerras internas, luchas externas, odios, egoísmos, individualismos, idolatrías, paganismos, fetichismos, adoraciones, herejías de todo tipo –que deben ser atados y desterrados–, clara generación de un guion de propia oscuridad, no sólo en el liderazgo, sino en el impacto directo a los más pobres, erigiendo microguerras entre buenos y malos mexicanos, para buscar su propia justicia, y esto, cuando llega a nuestra sociedad básica, es clara evidencia de inestabilidad e ingobernabilidad, lo cual es increíble.
Pero además, en el modelo elástico de México, uno de los componentes internos y externos, indicadores no expuestos como datos de verdad, son los efectos de turbulencia generada entre un mercado de necesidades y un sector de producción a nivel binacional. Esta clara perturbación, independiente a otros elementos internos del país, es una falta de inteligencia en la cooperación y negociación efectiva en la relación con nuestro vecino, clave de la seguridad donde la tecnología cuenta.
Asimismo, como se ha indicado, una de las variables más trascendentes del PIB es la generación del “trabajo digno”; responsabilidad de la iniciativa privada, la cual está comprometida socialmente en la generación de bienestar, la cual hoy en día busca la desvinculación como acción única de quietud, consecuencia de la incertidumbre instituida. Pero para agregar más la desintegración, fue la inaudita e inexplicable audacia de la directa calumnia al sector generador de trabajo digno, clara evidencia “del que teme más a los buenos que a los malos escucha sonidos de terror imaginarios y sospecha traición de todos”, y esto no es aceptable.
La tecnología de nuevo es matiz de trasparencia en todos los procesos que requieren verdad. La verdad tecnificada no sufre cambios, son datos concretos y duros suficientes para evitar la política barata y manipulada para beneficio momentáneo, ya que la luz de la verdad sale tarde o temprano.
Además, esta tecnología promueve, en diferentes formas, el bienestar social, económico y productivo, responsable de la definición de la cuarta revolución industrial, concepto olvidado en nuestro país, sesgo de la imprudencia en contra de la generación del trabajo remunerado y pobreza extrema.
La tecnología ofrece opciones significativas, que van desde la educación digital, trasformación productiva, digipolítica (trasformación digital de la política) y otros sistemas tecnológicos de innovación en beneficio del bienestar espiritual y social tan necesarios hoy en día. Asimismo, la tecnología fomenta y empodera el trabajo concurrente entre todos los sectores del país, inexcusables en el beneficio de la sociedad, la economía y la industria.
Por lo tanto, la independencia tecnológica e industrial es una llamada verdadera como opción necesaria en nuestro país, en especial en la olvidada esencia de nuestra pobreza extrema, reducción de turbulencias y visión futura de estabilidad, responsabilidad de todos nosotros.
Octavio Fernández, PhD.
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