Timón Tecnológico de Transformación Disruptiva. La tecnología, Doctora Ilustración (Ph.D.) con grado de ciencia en los tiempos del saber. Autor: Octavio Fernández

Y en verdad –diría Carlos Monsiváis–“Todo cambia, todo se transforma: todo sigue igual”.

La tecnología, ofrenda clara de la verdad incauta.

Estimada y fina y bien ponderada Doctora, la verdad siento en el fondo de mi alma una soledad promiscua creada por los sistemas entrelazados de mis conexiones diversas entre lo mundano y lo espiritual y eso me hace sentir enfermo. La alegoría de mi ser está marcada por las ganas de hacer y deshacer todo lo que busco y quiero, pero a veces se cristalizan en retornos con impactos sublimes dibujados en mis sueños, que generalmente son horrendas pesadillas, “dejos de insomnios con gritos de impotencia” provocados probablemente, por la oscuridad maligna de las 3 de la mañana, que me hace entreabrir un ojo de forma sigilosa, buscando que no me encuentre con el “Coco” debajo de mi cama, y que ya, con la mirada abierta y somnolienta, salto de la cama, no sólo por el susto, sino por la llamada urgente de la alarma corporal de limpiar los canales de un Xochimilco mundano, que después desaparece gracias a Dios, dejando el paso a la realidad de mi truculenta conciencia, ofrenda profunda de la desesperación respiratoria y la baja latencia de mi corazón dolido y traicionado, sí, una desesperación del alma que hace llorar en lo profundo, consecuencia de no poder salir de esta crisis descarrilada actual y futura, efecto de una cuchillada trapera de falta de verdad y compromiso dicho, exacerbada por la presencia de una pobreza extrema de muerte anunciada, una “Apocalisticks”

Estimado apocalíptico pueblo mexicano:

No se preocupe mi paisano, –consulta vía telemedicina desde un lugar remoto en el cielo, por el tema del coronavirus y “A Ustedes les Consta”– como le decía, qué bueno que recurre a mis servicios, no se arrepentirá. De acuerdo a un análisis clínico digital primario, los síntomas que presenta se refieren a las oídas de ruidos sucios, comentarios inocuos, política y corrupción descarada, gandules que usurpan el trabajo de Ud. y que viven holgadamente sin hacer ningún desarrollo o empresa tecnológica para generar trabajo digno y que además, sus conquistas de tesoros generados y todo lo que poseen, se lo le deben a Ud. y a su trabajo incesante. También, nos topamos en sus estudios, y que es común en muchos de los pacientes, con unas lombrices en su intestino que parecen a una “BIG BOA” que salen de ahí y llegan hasta el corazón, y que no son consecuencia de las tortas, taquitos o guajolotas que come todos los días afuera de alguna estación del metro, con su debido taparrabo bucal de colores bien puesto, –bueno fuera para su salud mi estimado, pues unos chingeres y listo, se sana– sino que desafortunadamente, son consecuencia de que Ud. deja entrar a los dispersos comentarios malignos que desenfocan la realidad y afectan su salud. Para ello, la recomendación es clara, no escuche lo que no es un hecho real, acérquese a la medicina divina de la verdad, ella está siempre presente, y lo llenará de salud y felicidad, y vera Ud. que se sana con unas cuantas dosis diarias. Pero evite, por favor, todo aquello de energías cósmicas, que son elementos bacterianos o virulentos de maldad, que lo harán enfermar velozmente. Recuerde que la medicina de la verdad siempre sale de la oscuridad para sanarlo, aún más, en estos tiempos se requiere que se acerca a la ciencia y tecnología de verdad disruptiva, ofrenda clara de la verdad incauta. Lo protegerá mediante su espíritu de luz contra todo acontecimiento o evento de cualquier índole, claro, si lo gestiona de la forma correcta y bajo receta médica.  Atiéndase mi compa, y ponga su voluntad para aliviarse lo más pronto posible antes de que sea demasiado tarde.

Su estimada Doctora Ilustración de Ciencia (Ph.D)

Finalmente, y no se puede creer que ya pasaron 10 años, traer el recuerdo del maestro Carlos Monsiváis, es un halago de palabrería que se intentan recordar mis capitanes de timón tecnológico, todo con la finalidad de recordar algunas frases y obras escritas del maestro en “Este tiempo del saber” y que muchos no lo entendemos.

Octavio Fernández, PhD.
@admexusI4_0

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