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Timón de Tecnología Rural | La tecnología en el rescate de la entidad mexicana regional, social y económica. Autor: Octavio Fernández

Y en verdad ¿conocemos la entidad mexicana en las regiones? ¿Sabemos cuáles son sus comportamientos sociales? ¿Conocemos sus valores? ¿Sabemos de sus virtudes? ¿Entendemos cómo viven? ¿Cuáles son sus moralidades? ¿Venimos de las mismas raíces? ¿Mantenemos los mismos principios en zonas urbanas? ¿Destruimos esas virtudes y valores? ¿Aplicamos las buenas prácticas económicas, políticas y sociales?

Los datos. En nuestro país 30% de la población vive fuera de los centros urbanos. En los espacios suburbanos vive 38%. Y el restante en las ciudades. La densidad de población en México es de 64 habitantes por kilómetro cuadrado. En la ciudad de México es de 6164 por kilómetro cuadrado. El desarrollo y la capacidad económica son extremadamente diferentes entre la población rural y la población citadina. Los centros de manufactura y de empleo se encuentran cercanos a los centros urbanos en 77%. Los valores sociales y tradicionales son mejores en los centros rurales que en los centros urbanos en 1000%. La economía per cápita rural es 1000 veces menor que la citadina.

Las contradicciones. Simón es un personaje que vive en una de las regiones rurales de nuestro país. Su día a día es trabajar en los centros industriales de producción ubicados a diez kilómetros de su casa. Él está contento de vivir en su zona rural porque no se compara con los desvalores sociales de los centros citadinos aun cuando sus servicios sean mejores. La diferencia, indica Simón, es que en su zona rural todos se conocen, todos se saludan, todos se ayudan, nadie roba, nadie abusa, van a misa, todos viven en verdadera sociedad. En la ciudad nadie se conoce, nadie se saluda, nadie presta atención al semejante, todos se vigilan, todos están atentos a ser asaltados, nadie tiene confianza, no pueden dejar las puertas abiertas de la casa, si se pierde el celular nadie te lo regresa, todos están al acecho uno del otro. En cambio en su región rural, todos se conocen, todos se saludan, su casa siempre está abierta y sin llave, se cuidan unos a otros, tienen diferencias pero se platican. La otra vez se le cayó el celular y se lo devolvieron. Él está orgulloso de vivir en una zona rural. Lo contradictorio es que esta cultura de valores rurales ancestrales de orden, limpieza, justica, educación y otros valores esenciales desafortunadamente se ha perdido en la plancha de cemento de la ciudad. La pregunta es: ¿Cuál ha sido la transformación que hemos sufrido de las virtudes y principios sociales rurales a las concupiscencias citadinas?

La tecnología. Lo cierto es que la jungla de la ciudad solo genera una cultura desenfocada al valor social y espiritual verdadero. La apuesta es implementar e integrar el desarrollo tecnológico en las regiones rurales. Mantener los valores y las virtudes presentes integrando la flexibilidad de las nuevas tecnologías digitales multiplicando la ética y el desarrollo social de la región y de otras regiones de forma positiva. Además, bajo esta estrategia, es posible reducir la pobreza y fomentar el desarrollo en todos los sentidos para los sectores productivos, educativos, económicos, políticos y sociales de la región. Inclusive amortigua las implicaciones impositivas en el afán de incrementar las tasas de interés. La mejor estrategia es incrementar la oferta de bienes y servicios en el mercado. La inflación no se reducirá con aumento de las tasas de interés generando recesión y mayor pobreza en la población. Se reduce con ofertas de mercado mediante incentivos a la iniciativa privada. No a repolarización de flujo bancario falso hacia un solo lado. Finalmente, la tecnología es la nueva alternativa en la era del desarrollo local regional, la independencia bancaria y financiera, y crecimiento continuo con el objetivo de crear beneficio de nuestra sociedad citadina y rural y, esto es lo importante.

Octavio Fernández, PhD.
@admexusI4_0

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