Y en verdad, es increíble entender que a cada inicio del año todas las cargas económicas, gastos de tarjetas bancarias por la Navidad, el predial, los incrementos de precios, desmesurada inflación, aumento en los servicios de agua, de luz, de gas y gasolina, pago y aumentos de las rentas, deudas económicas y otros menesteres financieros, recaigan en las espaldas de los trabajadores y honestos mexicanos, en los primeros días del año.
Caso de hechos. La promoción agresiva para la adquisición y uso de las tarjetas de crédito durante noviembre y diciembre, generan un alto nivel de endeudamiento al inicio del año. En donde los tarjetahabientes tienen que pagar tasas de interés de más del 50% CAT. Es más, hay algunas de estas tarjetas financieras que llegan a estar con un 73%. Otro caso es la inflación acumulada del año anterior, la cual se ve reflejada al inicio de cada año con la propia inflación al comienzo del mes del nuevo año. Es decir, el año pasado tuvimos una inflación de 7.1%. Este se debe sumar a la inflación que se tenga en enero, la cual fue de 7%. La verdadera inflación acumulada de enero, es la suma y se cuantifica en 14% real. Pero esto no termina aquí, los aumentos de los servicios estatales y los pagos del predial deben incluirse en los números totales de la inflación. Para este año fue calculado con un 3%. Por lo cual tendremos un acumulado de 17%. Y por qué la suma, porque son los gastos que deben pagarse. ¿Les suena?
Pero lo más insólito es que en el cálculo de la inflación no están los aumentos de los servicios bancarios, financieros y tasas de interés. Es decir, si llevamos 17% de inflación y se le suma los pagos de interés promedio, se puede decir que el acumulado es de un promedio de 27%. Por lo cual, un mexicano tendrá que sufrir todo el año para pagar solo los intereses. En detalle, si un mexicano tiene una deuda bancaria, tendrá que pagar 50% de intereses por esta deuda. Por el otro lado, las entidades financieras ofrecen 3% de ganancia o intereses en inversiones. Es decir, que existe una ganancia de 47% sin arriesgue y usando el dinero de los cuentahabientes. Increíble y qué pobreza.
La pregunta es ¿dónde está la regulación y la acción concreta para disminuir este abuso y atropello que sufre cada mexicano?
De nuevo la tecnología avanza implacablemente en estos temas. Los servicios financieros y bancarios se están digitalizando cada vez más. Inclusive hay servicios de monedas digitales o criptomonedas en las cuales los costos y los servicios son de competitividad internacional. Además, con la actual trasformación tecnológica y digital, cada individuo tendrá la posibilidad de tener su propia cuenta en el mundo cibernético de forma independiente y sin la intervención de un sistema bancario. Con esto, se evitan los métodos poco ortodoxos de arbitrariedades estatales, bancarias y financieras. Esta innovación ya está usándose en el mundo a través de las criptomonedas, los contratos digitales y una serie de herramientas monetarias digitales con sistemas de seguridad de cadenas de bloques, los cuales sustituirán a los servicios actuales.
Los atropellos bancarios y financieros presentes por milenios, pasarán a la historia. Las nuevas tecnologías beneficiaran a la nueva sociedad y esto es lo extraordinario.
Octavio Fernández, PhD.
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