Timón de Tecnología Conformista | La tecnología en su desafío ante la ceguera cómoda y hedor lícito de lo cierto provocado. Autor: Octavio Fernández

Y en verdad, ¿vemos las cosas normales cuando son ya anormales?, ¿padecemos de ceguera provocada para no mirar la luz?, ¿aceptamos lo ilícito como lícito?, ¿somos cómplices de la concupiscencia?, ¿participamos en la incongruencia?, ¿dejamos que el pueblo robe al mismo pueblo?, ¿dejamos que el pueblo asesine al mismo pueblo?, ¿soltamos los brazos por impotencia?, ¿mostramos miedo de ser señalados como traidores?, ¿enmudecemos ante el retroceso tecnológico?, ¿intervenimos en el adoctrinamiento educativo?, ¿consentimos la esclavitud social y política?, ¿callamos ante la pobreza galopante?, ¿vivimos en silencio para no ser descubiertos?, ¿aguijoneamos niños no nacidos?, ¿torcemos nuestros principios ante lo oscuro?, ¿olvidamos nuestra esencia espiritual?

Estas y otras preguntas más, son la evidencia clara de una lucha física y espiritual que se vive hoy con mayor énfasis en nuestra sociedad. Es por consiguiente, la claraboya de una verdadera pelotera de décadas, donde las sopas de sapos generacionales buscan y continúan atesorándose en el calor de la olla para seguir viviendo de los demás. Inclusive hay porristas que solapan y defienden estos atropellos de Estado, sin saber claramente que su falso idilio sumiso es temporal y que al final traiciona al pueblo mexicano.  

Marx: “El Estado es un órgano de dominación de clases, un órgano de opresión de una clase por otra, es la creación del orden que legaliza y afianza esta opresión”, y esto es inaceptable.

De nuevo la tecnología es la esencia necesaria y suficiente para generar el libre albedrío en los individuos y en su sociedad tanto física como espiritual ante lo inaceptable. Y los datos lo demuestran enfáticamente. Los países con mayor justicia, libertad y bienestar económico y social, son aquellos donde el nivel de ciencia y tecnología es mayor. En el reporte emitido por la asociación WIPO, correspondiente al índice de innovación, México ocupa la posición 55. Nuestro vecino progresista y capitalista del norte el lugar 3. Guatemala y Honduras arriba del 99. Lo que significa que México tiene una perspectiva prometedora de mayor bienestar económico y social si continua en esta visión de trabajo y relación comercial con el número 3. Tal es el caso del sector automotriz, el cual contribuye en el producto interno bruto de forma substancial, además de ser el motor clave de la economía y bienestar social en nuestra región ofreciendo trabajos remunerados y oportunidades del conocimiento tecnológico a nuestros jóvenes. Inclusive influyen en contra de la recesión e inflación real que vivimos. ¿Qué pasaría si nuestro vecino estuviera en el rango 55? Lo que sí se puede decir, es que tres empresas tecnológicas conocidas y ubicadas en la región de Silicon Valley en el estado de California, generan lo que México tiene como Producto Interno Bruto (PIB) y esto es lo inaudito. ¿Por qué no hacer lo mismo? ¿Qué es lo que nos detiene?

El desafío por lo tanto de todos nosotros, es provocar, promover y continuar la trasformación tecnológica y digital en colaboración con nuestro vecino del norte. Es ser aspiracionista, además de reprender la dualidad discrepante e irresponsable ante el desarrollo tecnológico y digital que se requiere. ¿Por qué no estamos desarrollando el auto eléctrico y autónomo?  

La tecnología de nueva cuenta se presenta contundentemente ante la ceguera cómoda y el hedor lícito de los actos provocados sin sentido y con futuro incierto; defendiendo al pueblo verdadero y sabio mexicano, y esto es lo espiritualmente increíble.

Octavio Fernández, PhD.
@admexusI4_0

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