“Tienes que cruzar el infierno para tener justicia”: Ana Saldaña busca a la mujer que la atacó con ácido en 2018 (nota de Berenice Chavarría Tenorio en Quinto Poder)

Ana tuvo que huir de México luego de ser víctima de tentativa de feminicidio. Entre 12 cirugías en el rostro, además del dolor físico y mental, la joven de 26 años ha luchado para tener justicia. Su unión con otras mujeres ha sido el pilar que la ha impulsado a promover reformas de ley que sancionen los ataques con ácido y su meta es que en todo el país se reconozca esta violencia feminicida.

Por: Berenice Chavarría Tenorio | Quinto Poder

“La justicia en México no existe, uno tiene que creársela”, afirma Ana Saldaña, una sobreviviente de ataque con ácido en México.

Ana vivía con su familia en la alcaldía Iztacalco, en la Ciudad de México, pero ahora se encuentra fuera del país, ya que tuvo que huir por miedo a ser asesinada. “Conmigo cruzaron una línea y el paso que seguía era terminar conmigo”.

📱 Suscríbete a #AstilleroInforma en Telegram y recibe las noticias

Anuncio

El 12 de noviembre de 2018 su vida cambió para siempre. Únicamente tenía 23 años cuando una supuesta vendedora de gelatinas se acercó a ella para presuntamente venderle sus productos.

De forma amable, la joven rechazó a la mujer, pero cuando estaba a punto de entrar a su domicilio, ésta le arrojó un líquido en el rostro.

“Primero pienso que era gelatina, postre o agua, pero en cuestión de segundos noté que era algo más tóxico y dañino. Y ahí es cuando me doy cuenta de que lo que me lanzó es algo que nunca había sentido”.

Ana recuerda la llave de su puerta derritiéndose entre sus dedos. En medio del dolor y el shock, cuenta que se sentía como en una pesadilla.

Sus vecinos la auxiliaron e intentaron contactar a una ambulancia. Sin embargo, 40 minutos pasaron y ninguna llegó.

Ana fue trasladada por su tío a un hospital privado, ya que contaba con un seguro de gastos médicos. En el hospital se suscitó otro caos: nadie sabía qué hacer.

“No tenían idea de qué hacer conmigo”

En México ni los hospitales públicos ni privados tienen los conocimientos de cómo tratar una quemadura por químico, cuenta Ana.

Recuerda que ese 12 de noviembre los médicos “hicieron lo mejor que podían”. Sin embargo, el corrosivo lastimó tanto su cuerpo que perdió su ojo derecho.

Una semana pasó para que ella y su familia buscaran ayuda de alguien que estuviera especializado en este tipo de agresiones.

Fue así que llegó con la cirugana Isabel Villanueva del Hospital Ángeles. 12 cirugías después, Ana destaca que someterse a este tipo de tratamientos es desgastante. Actualmente, a causa de la pandemia de COVID-19, su proceso médico se ha visto retrasado.

“Tengo que someterme a ciertas cirugías reconstructivas para que estéticamente me vea como antes. Pero por el tema de COVID se ha visto retrasado mi proceso y mis doctores me volverán a evaluar cuando sea pertinente”, contó la joven.

“Tienes que dedicar tu vida a exigir justicia”

“No solamente lo que te pasó es terrible, no sólo cruzas el infierno, tienes que pasar otra vez de regreso para poder intentar tener un poco de justicia, para tratar de que te escuchen, de que tu país te proteja y tu sociedad te respalde”.

Si en el aspecto médico no hay capacitación para atender a una víctima de ataque con ácido, en el aspecto legal estamos peor, afirmó la joven en entrevista con Quinto Poder.

Entre Fiscalías que “no hacen lo que les toca”, ministerios públicos que pierden evidencia y una nula perspectiva de género, Ana ha tenido que pasar los últimos tres años de su vida peregrinando.

“Me parecen increíbles los procesos, revictimizaciones, tiempos que la víctima tiene que esperar, hacer, presionar, para que las cosas sucedan. La justicia en México no existe, uno tiene que creársela”.

La denuncia por la agresión perpetrada en su contra fue levantada al día siguiente del ataque. El delito fue clasificado como “lesiones que sanan entre 15 y 60 días”, aún cuando las consecuencias de dicho ataque continúan siendo visibles en la joven de ahora 26 años.

Ana tuvo que cambiar de abogados y enfrentarse a las autoridades de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX), quienes, según afirma, buscaban “colgarse la estrella” a raíz de que su caso se viralizó.

Luego de un tiempo, su caso fue enviado a la Fiscalía de Feminicidios de la capital del país y logró su reclasificación. Ana cuenta que su aliada ha sido la diputada capitalina Alessandra Rojo de la Vega, con quien impulsó modificaciones al Código Penal local para sancionar de forma severa este delito que es considerado como tentativa de feminicidio.

Tres años después del ataque, se difundió el rostro de la mujer que le arrojó ácido e incluso se ofreció una recompensa para quien brinde atención sobre su paradero. “Si llegamos a los autores materiales de mi agresión, podemos llegar al intelectual”.

Sobrevivientes unen fuerzas

Carmen Sánchez, sobreviviente de ataque con ácido en 2014, fue la inspiración para Ana. Junto a otras mujeres buscan visiblizar esta violencia y evitar que deje más víctimas.

Carmen Sánchez, Alessandra Rojo de la Vega y Ana Saldaña. Foto: Cuartoscuro.

La joven busca que en toda la República Mexicana se considere este tipo de agresiones como tentativa de feminicidio y que las víctimas obtengan justicia.

Una segunda parte de su lucha es buscar el control de la venta y distribución de ácidos “porque es muy fácil adquirir estos líquidos que sólo buscan destruir”, expresó Ana.

De acuerdo con la Fundación Carmen Sánchez, en México se tienen registrados 24 casos de ataques con ácido. Tan sólo en este 2021 se han perpetrado tres. Cifras oficiales no dan cuenta de esta realidad, pues en la mayoría de los casos el delito se considera como “lesiones”.

Los únicos tres estados donde está tipificado el delito son:

-Estado de México, en junio de 2020 se aprobaron modificaciones al artículo 238 para imponer sanciones de hasta 10 años de prisión a quienes causen lesiones con ácidos, sustancias corrosivas o químicos a una persona.

-En 2019 en la CDMX, con el impulso de Ana Saldaña, Carmen Sánchez, Alessandra Rojo de la Vega y otras mujeres que luchan por la causa, se logró reformar los artículos 130 y 131 del Código Penal. Ahora, la persona que cause lesiones u ocasione deformidad, pérdida de una función o un miembro, órgano o facultad de alguien más, podrá recibir de nueve a 12 años de prisión, ya que el delito se agravará si el agresor mantenía una relación cercana con la víctima.

-Otro estado que contempla esta agresión es Oaxaca, donde se tipificó el delito de ‘alteraciones a la salud por razón de género’. Y se sancionará con hasta 40 años de cárcel a quien agreda con químicos, agentes físicos o sustancias corrosivas a una mujer.

“No son lesiones simples, son violencia feminicida”, es el lema bajo el cual víctimas han unido fuerzas para exigir justicia y reformar los códigos penales de todo el país.

ESTE CONTENIDO ES PUBLICADO POR julioastillero.com CON AUTORIZACIÓN EXPRESA DE QUINTO PODER. Prohibida su reproducción.

Comenta

Deja un comentario