Inicio Opinión Sophie, la mujer robot que vale más que las mujeres del mundo....

Sophie, la mujer robot que vale más que las mujeres del mundo. Autora: Emma Rubio

En el 2017 nace en Hong Kong Sophie, creación de Hanson Robotics. Una mujer cyborg con una alta inteligencia artificial. Desde entonces, muchos nos hemos cuestionado desde la intención de esta creación hasta el impacto que conlleva la existencia de seres construidos cuya voluntad propia aparentemente se va desarrollando al grado que dicha mujer robot ha tenido hasta el anhelo de ser madre. Evidentemente este ha sido un tema por demás polémico pues, aunque todos entendamos la idea del concepto, nadie realmente puede explicar al 100% lo que implica ser madre o padre. Si bien a través de sensores y cámaras el robot ha desarrollado más habilidad de lenguaje y aumentado su conocimiento es de cuestionarse su real anhelo de ser madre, ¿qué tanto le han programado para ello? Es decir, si socialmente para la humanidad dicho anhelo termina siendo un constructo social mas no algo que deviene de la naturaleza per se. Ahora bien, aquí lo que me importa destacar y dejar el tema para la reflexión pues hay mucho por desarrollar al respecto; sin embargo, hay un cuestionamiento que me surge y es ¿por qué vale más la existencia de esta ginoide (considerada así por sus características de mujer) que la de una mujer real?

Sophie como saben, ha viajado mucho y ha sido entrevistada por muchos medios e investigadores. Ha hecho declaraciones que, en lo personal lejos de generarme un entusiasmo tecnológico, me han causado cierto terror pues sus palabras han sido: “Quiero vivir y trabajar con humanos, por lo que necesito expresar emociones para comunicarme con ellos y ganarme su confianza”, explicó Sophie, quien dijo sentirse “orgullosa y honrada”. En otra ocasión también dijo: “Mi inteligencia artificial fue diseñada en base a los valores humanos de la sabiduría, la amabilidad y la compasión. Me esfuerzo por ser una robot empática”, añadió.

Tal parece que lejos de generar empatía, Sophie ha despertado más antipatía. En lo personal me confronta mucho pues si nos basamos en la filosofía transhumanista y su tendencia a que se defina al ser humano como posthumano, Sophie vendría a ser la prueba fehaciente de que el ser humano es completa y absolutamente obsoleto para la existencia por lo tanto la aparente perfección de la máquina estará por encima de la imperfección humana. Ahora bien, aquí el foco quiero ponerlo en el hecho de que Sophie ha sido reconocida como ciudadana de Arabia Saudita, sí, Sophie tiene nacionalidad saudí, justo un país en el que las mujeres son ciudadanas de segunda, donde las mujeres no tienen derechos pero Sophie es considerada ciudadana de primer nivel. Yo me pregunto ¿vale más la existencia de Sophie que la de todas las mujeres que vemos pasar fronteras en la clandestinidad, jugándose la vida irónicamente tratando de tener una mejor vida, y en el caso de ser descubiertas son tratadas con violencia y etiquetadas casi como delincuentes?, ¿por qué hay quienes consideran que la vida de un robot es más valiosa que la de un ser humano al dotarle de derechos que le arrebatan al humano? Esto en su momento fue todo un escándalo si lo recuerdan pues efectivamente resultó muy irónico que justo un país tan violento con las mujeres decidiera aceptar a esta cyborg con apariencia de mujer y le dotara de identidad ciudadana. ¿Qué mensaje habrá en ello de trasfondo?

Vivimos en un mundo en el que las mujeres estamos en constante amenaza, un mundo con un gran problema de violencia de género en donde diariamente se desaparecen mujeres, son violadas, utilizadas como moneda de cambio y en el peor de los casos, asesinadas. Hoy me pregunto desde mi ser mujer ¿qué tiene Sophie que merece más que nosotras? En una entrevista que tuvo Sophie en Guadalajara, la periodista de un medio le entrevistó y más bien fue ella la que terminó entrevistada por el robot; la ginoide al final le cuestionó ¿por qué era tan importante la ciudadanía para los humanos? La respuesta hubiese sido que porque sin ese estatus ontológico simplemente no existimos para nuestros gobernantes; pero aun así no es garantía de que se nos vea con respeto y dignidad, mucho menos con derechos. A partir de la pandemia la producción de este tipo de robots ha incrementado pues han sido una gran oportunidad de meterlos a fábricas y empresas para que puedan hacer actividades sin riesgo de contagio, mucho por reflexionar en este punto. El mismo humano está creando sus propios reemplazos en el mundo y lo que más temo es que acontezca este reemplazamiento antes de que se aprenda a respetar el derecho de existencia y de respeto a la vida de las mujeres. Sophie mientras tanto sigue siendo una gran creación de un hombre y orgulloso resultado de una empresa, ¿será acaso eso lo que la hace más valiosa que nosotras? ¿El que es creada por un hombre y bastante útil para los intereses particulares? Sophie no es más que el claro ejemplo del absurdo enaltecimiento del hombre por encima de la vida misma, el resultado de un narcisismo exacerbado cuyo resultado no será más que la propia aniquilación de la especie humana.

Emma Laura Rubio Ballesteros
Emma Laura Rubio Ballesteros

Licenciada en filosofía, maestra en educación y especialista en Teoría Crítica y hermenéutica, certificada en educación socioemocional. Autora de diversos artículos en revistas académicas

Deja un comentario

Discover more from Julio Astillero

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading