Sobre la reproducción de las élites. Autor: Federico Anaya Gallardo

Primero, lectora, te cuento una anécdota biográfica. Mauricio Farah Gebara (n.1965) es un licenciado en Derecho por la UNAM (1984-1989), que estudió la maestría en Política y Gobierno en la Universidad de Essex (1991-1992) y fue investigador en el Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM. Pasó luego al servicio público en el ISSSTE, la Consar, la SHCP. Eventualmente, llegó a ser Secretario de Administración de la CNDH y luego Quinto Visitador General allí mismo, hasta 2009. Me consta la dedicación académica del ciudadano Farah, desde los días de sus estudios preparatorios en el Centro Universitario México –de los Maristas. Y puedo dar testimonio de su seriedad como estudiante en la Facultad de Derecho de CU.

Aunque ya no conocí del camino de Mauricio desde Jurídicas a la CNDH, te señalo que entre ambas instituciones había una fuerte conexión burocrática. Jorge Carpizo McGregor (1944-2012), Jorge Madrazo Cuéllar (n.1953) y José Luis Soberanes Fernández (n.1950) fueron primero directores del IIJ-UNAM y luego presidentes de la CNDH. Este organismo constitucional autónomo ha sido controlado por esa élite jurídica universitaria durante dos de las tres décadas de su existencia; pues aparte de los tres presidentes que te cuento, hay que agregar el mandato de Luis Raúl González Pérez entre 2014 y 2019, pues él había sido Secretario Administrativo de Jurídicas en los días en que el director era Carpizo y luego fungió por veinte años como alto funcionario de la UNAM hasta que en 2014 el Senado lo designó como presidente de la CNDH.

Farah Gebara colaboró en la CNDH de Soberanes y destacó en su encomienda como Visitador General emitiendo recomendaciones muy serias sobre los migrantes centroamericanos en México –un tema que no ha abandonado luego de salir de la Comisión. (Liga 1.) En 2009, Mauricio buscó suceder a Soberanes al frente de la CNDH. De acuerdo al Comité Cerezo, el entonces senador Beltrones le apoyó; pero se impuso como ombudsperson al candidato de Isabel Miranda de Wallace, Raúl Plascencia Villanueva. (Conociendo hoy día la verdadera historia de la ciudadana Wallace, estos hechos nos demuestran que, aún entre las élites, hay diferencias de fondo.)

Farah fue Defensor de las Audiencias de Canal Once hacia 2010 y luego secretario ejecutivo del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI) en mayo 2011. Un año y medio más tarde (diciembre 2012) llegó a la Cámara de Diputados como titular de la Secretaría General –al inicio de la presidencia Peña Nieto, sustituyendo a Fernando Serrano Migallón (otro alto funcionario de la UNAM quien pasó a ser el subsecretario de Educación Superior peñista). En ese tiempo, Manlio Fabio Beltrones acababa de ser electo diputado federal (plurinominal PRI) al salir del Senado y era el coordinador de los diputados tricolores. El cargo de secretario general de la cámara baja (que incluye los servicios parlamentarios y administrativos) es votado por el Pleno a propuesta de la Jucopo e, idealmente, requiere del consenso de todas las fracciones parlamentarias (el voto necesario es de 2/3 de los presentes). Farah tuvo 409 votos favorables en el Pleno, en una sesión con 412 legisladores presentes. Alfonso Durazo Montaño (hoy gobernador morenista de Sonora, pero entonces diputado plurinominal de MC) expresó su apoyo a Farah en tribuna, de acuerdo a la estenográfica de la sesión del 18 de diciembre de 2012 (Liga 2) y al reporte de Excélsior (Liga 3). Por lo mismo, podemos asumir que, entre otras personalidades de la nueva nobleza parlamentaria mexicana, el poderoso diputado Beltrones influyó en este nombramiento. Por ello es que dos años más tarde, en 2014, cuando se renovó la Presidencia de la CNDH y Farah Gebara presentó de nueva cuenta su candidatura, las organizaciones de izquierda señalaron que él era el candidato de Beltrones y del PRI.

En 2014, por segunda ocasión, Farah no fue seleccionado por el Senado para la CNDH. Pero siguió en su cargo como secretario general de la Cámara de Diputados hasta que, a fines de septiembre de 2018, presentó voluntariamente su renuncia. (Liga 5.) Mauricio explicó a la prensa que acababa un ciclo. Dos meses más tarde inició otro, como secretario general de Servicios Administrativos del Senado de la República. Podemos suponer que su nombramiento fue facilitado porque las élites partidistas que le eligieron en 2012 en la cámara baja son las mismas que le eligieron en 2018 en la cámara alta. No hay mal intrínseco en esto. Es algo natural. En alguna ocasión, el maestro Farah me explicaba, respecto de una decisión que enfrentó al senador Monreal con el senador Batres: “—Conozco a Batres, pero conozco mejor a Monreal”.

La diferencia entre ser senador junior (Martí) y senador senior (Monreal) reside en las alianzas intra-partidistas que se tejen a lo largo de varias legislaturas, durante décadas.

Si Robert Michels tiene razón y existe una Ley de Hierro de la Oligarquía, nuestra élite parlamentaria tiende a separarse cada vez más de su electorado. Si a esto le sumamos que esa élite se ha arrogado cada vez más poderes, entenderemos el peligro de la situación.

El 6 de agosto de 2018, durante el último mes de trabajos de la LXIII Legislatura del Congreso de la Unión (2015-2018) el Senado de la República tenía 62 nombramientos pendientes. La lista nos dará una idea del poder legal de la cámara alta mexicana y de su moderna capacidad para repartir espacios de poder, influencia e ingresos:

En la rama judicial, el Senado tenía pendientes de nombrar un ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, un magistrado de sala especializada del Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal, 18 magistrados del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (especializados en anti-corrupción) y 20 magistrados electorales estaduales.

En la rama ejecutiva, el Senado debía nombrar un comisionado de la Comisión de Regulación Energética, un consejero independiente de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), un consejero independiente de Pemex, un integrante del IPAB, un miembro Comité Técnico del Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo (FMPED) y un titular de organismo descentralizado laboral.

En los organismos autónomos, el Senado debía nombrar dos consejeros de la CNDH, seis consejeros del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano (SPREM), cuatro consejeros honoríficos del INAI, un integrante del Inegi, un integrante del Banco de México, un Fiscal General de la República y un fiscal especial en materia de corrupción dentro de la FGR.

Una minoría de estos cargos es honorífica (no se cobra salario por ejercerlos) pero de todas maneras tienen una gran influencia, prestigio y poder. La mayoría representan altos ingresos para sus beneficiarios, asegurados por periodos largos de tiempo. Algunos de ellos, como los nombramientos en los tribunales, la FGR, el SPREM, la CNDH otorgarán a quienes sean nombrados la posibilidad de hacer nombramientos dentro de estructuras burocráticas bien provistas de sueldos y prestaciones.

Imagina lectora, la importancia que tiene tener buenos contactos con senadores o senadoras “senior” que sean capaces de conseguir los votos suficientes para hacer uno de estos nombramientos. El currículum vitae del maestro Farah Gebara nos muestra sus merecimientos objetivos, pero también su alineamiento con la élite senatorial que podía proveerle de los cargos que ha gozado. Y en ese caso concreto, las canonjías e influencia logradas se reducen a las cámaras federales y estuvo en posibilidad de incluir a la CNDH en 2009 y 2014.

El Senado ya era muy poderoso por su atribución de nombrar a ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, magistrados administrativos y agrarios. Pero todos estos puestos son federales. A partir de 2014 la cámara alta adquirió la facultad de nombrar a los magistrados electorales de los estados, y con esto adquirió la capacidad de influir directamente en las correlaciones de fuerza dentro de cada una de las entidades federativas. Un poder de patronazgo y reparto de canonjías impresionante.

Y dado que el sistema de senadores plurinominales asegura la presencia permanente de las élites partidistas en la cámara alta, se cierra uno de los circuitos centrales de la partidocracia.

Ligas usadas en este texto:

Liga 1:
https://imumi.org/documentos/un-viaje-sin-rastros.pdf

Liga 2:
http://cronica.diputados.gob.mx/

Liga 3:
https://www.excelsior.com.mx/2012/12/18/nacional/875569

Liga 4:
https://www.losangelespress.org/redes-alertan-que-mauricio-farah-es-la-propuesta-del-pri-para-cndh/

Liga 5:
https://www.unotv.com/noticias/portal/nacional/detalle/renuncian-dos-camara-baja-ganaban-mas-ganara-amlo-563068/

Federico Anaya-Gallardo
Federico Anaya-Gallardo

Abogado y politólogo. Defensor de derechos humanos. Ha trabajado en Chiapas, San Luis Potosí y Ciudad de México. Correo electrónico: agallardof@hotmail.com

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