Sembrando Vida y Servidores de la Nación extorsionan a los más pobres. Autor: Iván Uranga

La pobreza es la peor forma de violencia.”
Mahatma Gandhi.

A las mafias de narcotraficantes, secuestradores y bandidos que extorsionan al pueblo desde hace por lo menos 15 años, ahora se suma una nueva mafia: la de los responsables de implementar los programas sociales del gobierno, que hasta hace unos meses integraban las filas de los miserables, que ahora con un poco de poder, se comportan como una nueva mafia, que con amenazas, engaños y estafas ahora roban a los más pobres, quitándoles lo poco que les llega de apoyo gubernamental, exigiéndoles cuotas, y pago de transporte y comida “de fiesta”, con la amenaza de sacarlos de los programas y quejándose de que el Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador no les paga.

Se han escrito decenas de artículos y se han hecho cientos de denuncias públicas del mal actuar de los empleados del gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO); recordemos que estos puestos en el gobierno fueron cubiertos por los promotores del voto a favor de AMLO durante la campaña electoral que lo llevó a la presidencia, y que fueron los responsables de elaborar el censo con el que se otorgan los apoyos económicos a los más necesitados, por lo que adquirieron un importante rol en sus comunidades que ahora los ven como representantes directos del Presidente de la República.

De acuerdo con datos del portal nómina transparente de la Secretaría de la Función Pública, actualmente existen cerca de 20 mil Servidores de la Nación desplegados en todo el país (con sueldos de más 10 mil pesos mensuales cada uno. Trabajadores que han sido usados para todo como documenta el reportero Fernando Camacho Servín de La Jornada, en palabras de ellos dicen que “Cuando empezamos, se hizo mucho lo de ir a los hogares y hacer registros vía celular, con una app que traíamos del Censo del Bienestar, pero después llegaron más programas y nos empezaron a mover. A veces nos mandaban a limpiar un cañón –o barranca–, a un programa de vivienda del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores o a repartir despensas del municipio o del estado, aunque eso no le correspondía a Bienestar, porque los otros organismos tienen sus propias unidades y su presupuesto–  incluso nos pidieron que nos quitáramos gafete y chaleco, supuestamente ‘por órdenes del Presidente’. Nos mandaron tres días a Ensenada, pero sin viáticos, sólo rentaron el puro hotel, para promover el voto”. El periodista de Pie de Página Ernesto Núñez Albarrán documenta cómo fueron usados para promover la imagen del Presidente. Un grupo de ellos se manifestó en Palacio Nacional para denunciar “actos de corrupción, despidos injustificados y robo de viáticos”.

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Como consecuencia del paso del huracán Grace en la zona norte del estado de Veracruz, el gobierno de México asignó un presupuesto para ser entregado a los damnificados en cheque de 35 mil pesos, el problema fue que el censo de damnificados fue hecho por el cártel de Servidores de la Nación, que sólo incluyó en sus listas a sus amigos y familiares, dejando a los verdaderos damnificados fuera de los apoyos, esta acción se documentó y se denunció y hasta ahora siguen haciendo sus fechorías, cobrando un sueldo y representando a AMLO y más de 500 mil damnificados siguen sin apoyo. También en esta zona de Veracruz los reporteros investigadores del Laboratorio de Políticas Públicas Laure Delalande, Néstor Genis y Silvia Márquez de Ethos, documentaron cómo funcionarios de Sembrando Vida diseñaron una estrategia para favorecer a empresas cercanas a sus amigos y familiares y cómo a los beneficiarios del programa, se les obligó a comprar herramientas e insumos de baja calidad con esos proveedores, a través de un sistema copiado directamente de las mafias de la zona. Según la Auditoría Superior de la Federación el programa debe aclarar 561 millones 986,196 pesos en sueldos, y aclarar el destino de más de 3 mil millones de pesos ejercidos en 2019.

En el caso del programa Sembrando Vida y sus Técnicos Productivos y los Sociales es diferente, porque son profesionistas que según datos del programa ganan 18 mil pesos al mes, además de 5 mil por incluirse entre los productores, por lo que cada uno recibe 23 mil pesos mensuales; el problema que presentan ellos es que violando los principios básicos de la seguridad laboral, sólo son contratados por un mes a la vez y ellos debe pagar sus viáticos, hecho que ha provocado una relación laboral mafiosa con el Estado, que ante cualquier reclamo o desavenencia son despedidos y remplazados por los miles que están en espera de entrar al programa.

La ineficiencia de este programa ha sido altamente documentada y publiqué cómo ha sido usado para chantajear a los pobladores de las zonas en donde se implementen los megaproyectos emblemáticos de esta administración, en mi artículo “Tren Maya, Sembrando Vida y Corredor Transístmico, una triada para el despojo a los pueblos originarios” y ahora durante los últimos días a raíz de una publicación de la representante de América Latina y el Caribe en el Foro Permanente sobre Cuestiones Indígenas de la ONU, la poeta Irma Pineda que en twitter pregunta “¿Alguien sabe si es verdad que promotores de @SembrandoMx no tienen salario? Porque les piden moche a la gente en comunidades y si los cuestionan amenazan con sacarlos del programa aunque tengan siembra.

¿@bienestarmx dónde se puede denunciar esto?” se comenzaron a recibir más denuncias del mismo comportamiento en todo el país:

Wirrarika en la región huichol denuncia: “Pues por mi pueblo algo parecido sucede, de pagarles en efectivo a domicilio ahora les entregaron para que cobren su “sembrando vida” hasta la capital Tepic, esto les genera gastos en traslado, alimentos y tiempo. Simplemente el dinero se queda en la ciudad y ya no en la comunidad.”

En Chiapas: “No solo en esos lugares pasan también en Chiapas es mucho más peor y pide dinero y los que no tiene nada sembrado se le pide la mitad de lo que le pagan al mes.”

Maya: “Cada vez que nos llega el apoyo nos dan sólo 4 mil pesos de los 5 mil, porque dicen que necesitan para los viáticos y para seguir gestionando el apoyo

Totonaca: “Desde que comenzó nos pidieron dinero para regístrarnos y de ahí debemos pagar los pasajes de los técnicos y las comidas, y no crea que quieren lo que podemos comer nosotros, si no les damos carne se ofenden”

Campeche: “Cada vez que llegan los técnicos debo darles doscientos pesos, en ocasiones 2 veces a la semana, porque si no lo hacemos nos amenazan con sacarnos del programa”

Chontal: “De los 4 mil pesos que me dejan, debo pagar al mes 2 mil pesos de las plantas, semillas , herramientas y agroquímicos que me obligan a comprarles, entonces me quedan 2 mil pesos para sobrevivir todo el mes y quieren que nos dediquemos todo el tiempo al programa, no nos dejan hacer otra cosa para ganarnos la vida”  

Orizaba: “Yo estuve 20 meses en el programa y en el que cada mes me pidieron 500 pesos según que para el ahorro , cuando me salí pedí los 10 mil pesos que había ahorrado y no me dieron nada”

En el Istmo: “Estas personas  (los técnicos) nos piden moches, dinero, porque dicen que Andrés Manuel López Obrador no les paga, además cada que visitan la comunidad que son dos o tres veces por semana se les paga una lancha de pasaje especial que cuesta 800 pesos y además se les prepara comida de lujo, con mariscos y todo y nos dicen que sin nosotros, ustedes no tendrían el beneficio del programa sembrando vida. Cuando llega este señor Omar Barroso (el facilitador), las cosas cambian, se comportan y no nos piden nada, pero cuando vienen solos, constantemente nos están amenazando  diciendo cosas, y eso no nos parece correcto. Nos dicen que no hay dinero, que no les pagan, que no tienen un sueldo y así nos han tenido engañados, en mi caso por hablar les caí mal y ya no me quieren, finalmente el pasado mes de octubre me notificaron que estaba expulsada del programa y exijo que me reintegren, porque yo no firmé mi baja, ellos me sacaron. Ahora ya no estoy en el programa y es una lástima, porque los 4 mil pesos que cobrábamos al mes lo incluí en mi parcela. Sembré coco, guanábana, naranja y otras frutas, lo más triste es que todo es una cadena de corrupción, por eso exijo que se me reintegre nuevamente al programa”, declaró una mujer de 40 años a la periodista Diana Manzo. El 5 de noviembre de 2021.

De enero de 2019 a agosto de 2021 han sido expulsados por acusaciones de los técnicos 51 mil campesinos del programa Sembrando Vida, los estados con más expulsados son: Chiapas 14909; Tabasco 9758; Veracruz 9651; Oaxaca 2385; Campeche 2149; Durango ,140 y Puebla 2039. Es muy complicado establecer una denuncia ante la Función Pública, como lo pudo constatar la misma Irma Pineda, y a diferencia de lo fácil que es expulsar a un sembrador del programa con el simple reporte de un técnico. A un técnico no se le puede expulsar y de 97 denuncias que pudieron hacerse ante la Función Pública sólo 3 fueron investigadas y concluyeron que no habría sanciones. Por lo que las amenazas permanentes a los campesinos de ser expulsados si no ceden a la extorsión de los técnicos son reales.

En una investigación realizada por Monserrat Peralta, Lidia Arista y Adriana Ortega publicada en Expansión, dan cuenta de 2 casos de sembradores expulsados por denunciar ante las autoridades en Veracruz y entrevistan al subsecretario de Bienestar y responsable nacional de Sembrando Vida Hugo Raúl Paulín Hernández, que reconoce la corrupción al interior del programa.

El colmo de esta estafa es cómo al viejo estilo del PRI, tienen registrados a muertos cobrando y dieron de baja a vivos que ya no pueden cobrar en el programa de apoyo para adultos mayores porque al no poder salir por la pandemia, los dieron por muertos.  

En un país donde la economía está controlada por 10 familias (todas siempre cercanas al presidente en turno), que poseen más del 50% de la riqueza nacional, fortuna amasada a costa de la explotación, inmorales acuerdos, evasión y corrupción. Esta inequidad generada por el modelo capitalista, ha provocado que la gran mayoría de los mexicanos vivan en la pobreza al borde de la miseria. Hasta hace algunos años el estudiar era garantía de un mejor porvenir, y millones de familias hacían grandes sacrificios para que sus hijas e hijos terminaran una carrera, pero cada uno de estos profesionistas ingresaron a laborar en un sistema corrupto que pervirtió a la economía de raíz y hoy no se puede aspirar a salir de la pobreza ni con doctorado. En esta realidad los profesionistas contratados por el gobierno para el programa Sembrando Vida, están buscando sacar el mayor provecho personal, extorsionando a los más pobres, porque la filosofía de no corrupción que repite y repite y repite el presidente no permea esta realidad construida durante decenas de años y porque estos trabajadores no sienten ser parte de ningún cambio, porque siente precariedad laboral sin ninguna garantía o seguridad de que el próximo mes tendrán trabajo y en el caso de los Servidores de la Nación, son usados tan perversamente por el gobierno, que reproducen lo que ven, ellos saben que mucho de lo que hacen está mal, que sus coordinadores roban y hacen acuerdos con empresas y políticos, por lo que ellos buscan beneficiarse de esta actitud cotidiana a ras de suelo, muy lejos de las alturas de un discurso mañanero y un presidente que siente que pasear por todo el territorio mexicano es conocer la realidad de su gente.

  • La corrupción sigue ahí, viva y vigorosa, metida en la médula de la sociedad.

No dudamos que existan trabajadores honestos en estos programas, lo que es totalmente necesario e impostergable es detener a los mafiosos que se aprovechan de los más necesitados a nombre del Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, que por lo menos en el discurso afirma que no le gusta la corrupción.

Todo esto ha sido usado políticamente por la oposición partidaria al presidente, que da seguimiento a las denuncias para aprovechar la desgracia campesina a su favor y por el mismo López Obrador, que presume el programa como su gran logro ante el mundo y los promueve como producto de exportación, como si el mundo estuviera ávido de recibir un modelo que explota, roba y extorsiona a los más pobres entre los pobres.

La vida es una construcción consciente

Iván Uranga
Iván Uranga

Especialista en Ciencias Sociales, promotor de comunidades autónomas autogestivas, investigador social, docente de Permacultura, escritor de
ensayos, novelas, cuentos, teatro y poesía.

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