WASHINGTON, 5 nov (Xinhua) — Un estudio preliminar mostró que estar expuestos a ruidos ambientales podría incrementar el riesgo de ataques al corazón y de apoplejías.

Los ruidos pueden impulsar la actividad de una región cerebral involucrada en la respuesta al estrés y a su vez promover la inflamación de los vasos sanguíneos, de acuerdo con un estudio presentado en las actuales Sesiones Científicas de la Asociación Americana del Corazón.

Los hallazgos revelaron que las personas expuestas a altos niveles de ruido crónico, como autopistas y aeropuertos, tuvieron un mayor riesgo de sufrir eventos cardiovasculares como ataques al corazón y apoplejías.

“La investigación revela una asociación entre el ruido ambiental y las enfermedades cardiovasculares, pero los mecanismos psicológicos detrás siguen sin ser claros”, comentó el autor del estudio, Azar Radfar, investigador del Hospital General de Massachusetts en Boston.

“Creemos que nuestra hallazgos ofrecen una importante visión en la biología detrás de este fenómeno”, dijo Radfar.

Los investigadores analizaron los vínculos entre la exposición al ruido e importantes eventos cardiovasculares entre 499 personas sanas (con edad promedio de 56 años). La validación del diagnóstico fue hecha en un subconjunto de 281 sujetos.

Utilizando imágenes PET y CT, los científicos evaluaron la actividad de la amígdala, un área del cerebro involucrada en la regulación del estrés y la respuesta emocional, entre otras funciones.

Los investigadores también examinaron los registros médicos de los participantes luego de los estudios iniciales de las imágenes.

De los 499 participantes, 40 experimentaron un evento cardiovascular (por ejemplo, un ataque al corazón o una apoplejía) en los cinco años posteriores a las pruebas iniciales.

Los investigadores utilizaron la dirección del domicilio de los participantes y los cálculos del nivel de ruido derivado del Mapa de Ruido de Aviación y Autopistas del Departamento de Transporte de Estados Unidos.

Las personas con los más altos niveles de exposición al ruido tuvieron mayores niveles de actividad de la amígdala y más inflamación en sus arterias.

Esas personas también tuvieron un riesgo tres veces mayor de sufrir un ataque al corazón o una apoplejía y otros importantes eventos cardiovasculares, en comparación con las personas expuestas a menores niveles de ruido, dice el estudio.

El riesgo se mantuvo elevado aún después de que los investigadores consideraron otros factores de riesgo cardiovasculares y ambientales, incluyendo la contaminación, el colesterol elevado, fumar y la diabetes.

Análisis adicionales revelaron que los altos niveles de actividad de la amígdala parecen desencadenar una condición que aumenta el riesgo cardiaco debido a la inflamación de vasos sanguíneos, un factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares.

“Los pacientes y sus médicos deben considerar la exposición al ruido crónico al evaluar los riesgos cardiovasculares y podrían tomar acciones para reducir o mitigar esa exposición crónica”, dijo Radfar.

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