* Autoridades estatales y federales mantienen operativos en 20 municipios prioritarios; y se han localizado a 41 personas de las 49 no localizadas inicialmente.
El Gobierno de Hidalgo informó que hasta este lunes se han reabierto total o parcialmente 203 de los 309 caminos afectados por las lluvias registradas en el norte de la entidad, consideradas como el fenómeno meteorológico más severo en más de un siglo.
De acuerdo con el balance oficial, las precipitaciones ocasionadas por una vaguada monzónica y no por un huracán provocaron inundaciones, deslaves y el colapso de infraestructura en distintas regiones. El gobernador Julio Menchaca Salazar señaló que se trata de un evento sin precedentes: “Fue una lluvia brutal. Normalmente caen entre 15 y 20 litros por metro cuadrado, y ahora fueron hasta 250. Por eso se llevó puentes, caminos, casas, escuelas y hospitales”.
Hasta el momento, las autoridades reportan 22 personas fallecidas, ocho no localizadas y más de 127 mil habitantes con algún tipo de afectación. En las comunidades donde el acceso terrestre continúa bloqueado, la ayuda se distribuye mediante puente aéreo, con 287 vuelos realizados para entregar 87,013 despensas. En tierra participan 7,129 elementos y 205 maquinarias pesadas en labores de remoción, rescate y reconstrucción.
Las zonas más golpeadas se concentran en la Sierra Alta, la región Otomí-Tepehua y la Huasteca hidalguense, donde aún persisten daños en carreteras, viviendas y cultivos. En total, 28 municipios fueron impactados por las lluvias, aunque las labores de atención y apertura de caminos han permitido reducir a 20 los que permanecen con comunidades incomunicadas.
El mandatario destacó el trabajo conjunto con dependencias federales como la Secretaría de la Defensa Nacional, la Marina, la Guardia Nacional, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Conagua, que mantienen activo el Plan DN-III-E y el Plan Marina para atender la emergencia. Además, brigadas médicas y personal de salud recorren las comunidades más apartadas para garantizar atención y suministro de medicamentos.
“Estamos trabajando día y noche. Este es el momento de mostrar solidaridad y coordinación, sin divisiones ni intereses partidistas”, expresó Menchaca durante una evaluación de daños en la región Otomí-Tepehua.
El gobernador también informó que la presidenta Claudia Sheinbaum ha visitado Hidalgo en dos ocasiones desde el inicio de la emergencia y que el Gobierno federal iniciará esta semana el censo de daños para identificar a las familias damnificadas y canalizar los apoyos directos. “La prioridad ahora es la vida, la salud y la alimentación de las personas. La reconstrucción vendrá después, pero ya estamos trabajando en ello”, dijo.
Las lluvias han provocado el colapso de puentes, carreteras, hospitales, escuelas y viviendas, así como interrupciones en el suministro de energía eléctrica y agua potable. En algunos casos, las autoridades han tenido que empaquetar despensas y víveres para lanzarlos desde helicópteros, con el fin de alcanzar comunidades que siguen aisladas.
El Gobierno estatal aseguró que las tareas de rescate y reconstrucción no se detendrán mientras existan comunidades afectadas. Se mantiene coordinación diaria con dependencias federales y municipales para actualizar datos, ubicar viviendas colapsadas y rastrear posibles víctimas.
“Esta no es una emergencia de tres días; será un proceso largo. Pero no vamos a dejar solos a los hidalguenses. Lo que hemos visto en estos días es un enorme sentido de solidaridad entre la gente”, agregó el mandatario.
Autoridades locales estiman que la reconstrucción de infraestructura carretera, educativa y hospitalaria tomará varios meses y requerirá recursos extraordinarios. Sin embargo, destacaron que la apertura de caminos y el restablecimiento del abasto de alimentos y medicinas son señales de avance.
“Estamos ante un desafío enorme, pero también ante la oportunidad de reconstruir mejor. La prioridad es asegurar que nadie se quede sin atención ni alimento”, concluyó Menchaca.




