Cargar gasolina puede convertirse en un gasto considerable para los mexicanos, representando en promedio el 3.82% del salario anual, según datos de la empresa Edenred. Ante este panorama, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha emitido recomendaciones para optimizar el rendimiento del combustible y evitar gastos innecesarios.
Camila Olvera Burdiles | Redacción Astillero Informa
Por litro, no por monto: el consejo de Profeco
De acuerdo con Profeco, la manera más eficiente de cargar gasolina es hacerlo por litro y no por monto. Solicitar combustible “de 20 en 20 litros” permite recibir la cantidad exacta, reduciendo el riesgo de ser cobrado de más o recibir menos gasolina de la que se paga.
La práctica común de pedir gasolina por monto, como “$400 de magna”, puede generar inconsistencias, ya que en ocasiones los dispensadores no entregan la cantidad equivalente al pago, según la dependencia.
Recomendaciones para ahorrar gasolina
Especialistas en ahorro de combustible ofrecen las siguientes recomendaciones para extender el rendimiento del tanque:
- Evitar encender el auto innecesariamente. Mantener el motor en marcha sin desplazarse incrementa el consumo.
- Mantener una velocidad constante. Circular entre 60 y 90 km/h y evitar frenadas o aceleraciones bruscas puede disminuir el gasto de combustible.
El horario ideal para cargar gasolina
Otro factor clave para ahorrar es el horario de carga. Según la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA), es mejor cargar combustible a partir de las 18:00 horas o antes de las 09:00 de la mañana. Estas franjas horarias aprovechan temperaturas más bajas, reduciendo la evaporación del combustible.
La evaporación de la gasolina no solo afecta el bolsillo, sino también la salud y el medio ambiente. Los vapores pueden ser tóxicos para los trabajadores de las estaciones de servicio y contribuyen a la formación de ozono, un contaminante dañino.
La importancia de la eficiencia
Con estos consejos, tanto Profeco como SEDEMA buscan promover prácticas responsables que beneficien tanto a los consumidores como al medio ambiente. Ahorrar gasolina no solo implica un alivio económico, sino que también contribuye a mitigar el impacto ambiental de los combustibles fósiles.




