Poker: Historia, evolución y desarrollo

El poker se ha convertido en un fenómeno digital global. No obstante, determinar los orígenes de este popular juego resulta algo relativamente complejo. Si bien la literatura histórica lo ubica en la dinastía Sung China en el siglo X, otros investigadores atribuyen su aparición a un juego de origen persa conocido como As nas, datado en el siglo XVI.

Pero, ¿cómo ha evolucionado el Poker a lo largo de la historia? ¿Qué factores han propiciado la configuración de sus reglas actuales? ¡Empecemos por el principio!

El Poker y el proceso de colonización: La llegada de los franceses a América

Desde sus orígenes más remotos, el póker ha atravesado varios procesos de transición. Uno de los más significativos se generó como consecuencia de las prohibiciones medievales así como de las prácticas de los jugadores derivadas de dichas restricciones para evadir las ordenanzas. A partir de entonces, el popular juego comenzó a adquirir otras dimensiones culturales. Dichas connotaciones se arraigaron gradualmente en el continente americano.

No obstante, si nos retrotraemos al pasado tratando de identificar la fórmula original del juego actual, debemos hacer mención al Poque, de origen francés y que sirvió de precedente directo. Su impronta fue dando paso a nuevas actualizaciones y versiones a raíz de los asentamientos de los colonos franceses y la consiguiente fundación de la ciudad de Nueva Orleans. De hecho, el poker tal y como lo conocemos, fue producto de un proceso de redimensionamiento llevado a cabo en Norteamérica cuando la cultura y las costumbres de ocio francesas comenzaron a expandirse por el continente y, poco a poco, fueron proliferando a través de la ruta del río Mississippi.

Poco a poco, su pregnancia fue intensificándose en los barcos fluviales de vapor que transcurrían por el río para transportar mercancías hasta el punto de que llegaron a convertirse en, prácticamente, casas de juego flotantes. A lo largo de las travesías los pasajeros destinaban su tiempo a jugar y farolear con las cartas dando pie, de forma indirecta, a nuevas variaciones locales. Las fórmulas más convencionales del poker fueron introduciéndose en los barcos, pero también en los salones generando un abanico relativamente diverso en donde el pasatiempo del momento comenzaba a fusionarse con la cultura de cada región.

Implementación de nuevas dinámicas de juego: De 20 a 52 cartas

El proceso de expansión del poder por el continente americano se inició en la primera década del siglo XIX y continuó evolucionando hasta fin de siglo siendo este periodo más legible desde el punto de vista histórico y susceptible de análisis. De acuerdo a Dragoon Campaigns to the Rocky Mountains de J. Hildret, una obra publicada en 1836, el poker ya contaba con una presencia relativamente acusada en 1829 en Norte América. Según las referencias disponibles, entonces se utilizaba una baraja integrada por 20 cartas y, además, no existían las escaleras como tal ni tampoco los colores. A diferencia de las reglas actuales, los participantes podían hacer parejas, tríos casa llena y cuartetos de cartas de la misma clase.

Hubo que esperar al final de la década de los años 30 del siglo XIX para que el poker de 52 cartas se estandarizara dentro de las casas de juegos. La nueva actualización dió pie a mayores posibilidades estratégicas lo cual poco a poco fue multiplicando el interés y la predisposición de nuevos jugadores. Las nuevas reglas y dinámicas que se generaron como consecuencia del formato con 52 cartas se posicionaron en las salas de forma paralela a unos botes y premios cada vez más suculentos.

Más tarde, con la llegada de la Guerra Civil de Estados Unidos, fueron agregándose nuevas implementaciones que perviven en la actualidad. Los soldados percibieron en el poker una salida a los horrores de la guerra y, en cierto modo, lo integraron como su particular forma de  diversión. Fue a lo largo de este periodo cuando se crearon jugadas tan emblemáticas como los colores y la escalera. Estas, poco a poco, fueron desplazándose de norte a sur.

Su desarrollo a través del siglo XX y el boom del XXI

Su propagación alcanzó su apogeo cuando llegó a constituir una enseña cultural como tal de Estados Unidos posicionándose como el juego más popular del país. Son incontables las referencias que podemos encontrar al respecto, por ejemplo, en las clásicas películas ambientadas en el lejano oeste y en donde el poker se mostraba como una costumbre plenamente arraigada. Si bien es cierto que a lo largo del siglo XIX las connotaciones alrededor del poker se tornaron relativamente más negativas debido a su vinculación con los salones que operaban al margen de la ley y por atribuirse a los perfiles sociales más belicosos, a lo largo del siglo XX su proliferación le llevó a ser adoptado como un costumbre identitaria el público de masas.

A partir de un gradual proceso de diversificación, se implementaron actualizaciones como su desvinculación de la clandestinidad de los salones para insertarse en los entornos de todo tipo de grupos sociales. El punto de inflexión definitivo llegó en 1970 cuando se celebraron los primeros torneos de poker de la Serie Mundial en Las Vegas. Su gran acogida hizo que tres años más tarde se convirtiese en el primer evento televisado de su categoría.

Una década más tarde, en 1983, su masificación se consolidó cuando se legalizó el Texas Hold’em en California. Para entonces, la pasión por el poker en Estados Unidos se convirtió en un fenómeno inevitable con un impacto en el tejido económico y empresarial que multiplicó las casas de poker abiertas a todo el público.

No obstante, para hablar del mayor boom histórico del poker debemos ubicarnos en 1998, en las primeras fases del proceso de digitalización cuando la primera plataforma online abrió sus puertas. El desarrollo tecnológico sin precedentes del siglo XXI derivó en un cambio de paradigma con una propuesta basada en la comodidad, la instantaneidad, la seguridad y el acceso a nuevas posibilidades de interacción.

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