El juego de cartas más popular del mundo, el póker, tiene diferentes fórmulas de llevar a cabo sus partidas, algunas incluso de creación propia, sin tener una base o criterio establecido. Sin embargo, hay una forma que se toma como la original, y a partir de la cual aparecen todas las opciones posibles.
En líneas generales, el póker es un juego de naipes en el que cada jugador deberá llevar a cabo sus apuestas según la mano de cartas que posea en propiedad o se hallen sobre el tapete siendo de uso común. A partir de una serie de descartes, previamente acordados según el tipo de póker elegido, se intentará alcanzar la mejor combinación de cartas posible y, de este modo, ganar el conjunto de apuestas que se hayan acumulado a lo largo de la partida.
El valor de las cartas en el póker
Como cabe suponer, para comenzar a entender este juego y aprender sus normas, es fundamental conocer el valor de cada una de los 52 naipes que componen esta baraja. Es el AS o 1 el que más valor posee por sí mismo, seguidos del Rey, Caballo y Sota (Jota en la baraja francesa), y el resto de números 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2. Como es la baraja francesa la que se usan para este juego, hay que nombrar sus palos; corazones, trébol, picas y diamantes.
El valor de las manos en el póker
Hasta llegar a este momento, en el que el valor de las manos están claramente definidos, la historia del póker ha sido larga y a veces complicada. Sin embargo, en estos momentos todos juegan con los siguientes valores, clasificados a continuación de menor a mayor importancia:
La carta más alta
A la que se recurre en caso de empate, como cabe suponer, la más alta gana.
La Pareja
Se trata de dos cartas del mismo valor y tres de valores diferentes. Si se diera un empate, se comprobará quien tiene la carta más alta.
La Doble Pareja
En este caso serán dos cartas del mismo valor presentadas junto a otras dos cartas con la misma puntuación, y una quinta diferente a las dos parejas.
El Trío
Las tres cartas con un mismo valor y dos de un valor diferente, señala el trio.
Full house
Con este nombre anglosajón se conoce a la combinación de tres cartas del mismo valor y una pareja.
Color
Cuando el jugador posee cinco cartas del mismo palo, independientemente a su numeración.
Póker
Combinación ganadora de cuatro cartas con numeración idéntica y una diferente.
Escalera de color
Cinco cartas consecutivas del mismo palo.
Escalera real de color
En este caso, la escalera presentada deberá contener un as, una reina, un rey, una jota y un diez del mismo palo. Es decir, los números más altos de la baraja.
Re póker
La jugada más alta de este juego sí se juega con comodín y consiste en conseguir un póker, cuatro cartas del mismo valor, y añadir un comodín, que actuará de 5 carta.
Las reglas del póker
En este juego los participantes se dispondrán en una mesa frente al crupier siguiendo las agujas del reloj a partir de este. En la fórmula original, todos los participantes deberán abrir el juego con una apuesta inicial sin recibir las cartas. Posteriormente, cada jugador recibirá dos cartas que se mantendrán ocultas al resto de jugadores y 5 a cara descubierta, que se dispondrán en el centro del tapete y que se irán desvelando a medida que avance la partida.
Generalmente serán 4 rondas de apuestas en las que los jugadores tendrán la posibilidad de alcanzar una buena combinación de cartas y desarrollar sus estrategias para ganar la partida. Después de la primera apuesta inicial (preflop), se realizará una segunda una vez que se destapen tres de las 5 cartas comunes (Flop), una nueva ronda de apuestas cuando se destapa la siguiente carta (River), y una última cuando se muestra la restante de las comunitarias (Turn).
Las apuestas
En relación a las apuestas cabe señalar que la cantidad del dinero inicial, en las dos primeras rondas, es la mitad de la que se va a realizar en las dos últimas, siendo cuatro el máximo número de las subidas.
Cuando uno de los jugadores decide incrementar la apuesta para seguir jugando, el resto de participantes tiene la obligación de igualarla o deberá retirarse. Cada ronda seguirá este mismo esquema. En definitiva, quien no sume con sus fichas lo que el resto de jugadores va decidiendo termina de jugar. Cuando finaliza la última ronda de apuestas, los que sigan en la mesa mostrarán sus cartas y, como cabe suponer, aquel que haya conseguido la mejor combinación ganará el bote acumulado.
El farol
La jugada que se conoce como farol consiste en hacer creer, falsamente, que durante cada ronda de apuestas se incrementa la cantidad de dinero porque se tiene una combinación ganadora. El objetivo es ser creíble y que el resto de componentes de la mesa termine por retirarse sin tener que demostrar que, efectivamente, tenía una mano ganadora.





