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Otra vez la Luz del Mundo: cristianismo y violencia sexual. Autor: Venus Rey Jr.

«Dejad que los niños se acerquen a mí…»
Evangelio de San Marcos, capítulo 10, versículo 14

Hace menos de dos semanas, el 21 de mayo de 2019, publiqué en esta plataforma digital de Julio Astillero, un artículo en el que critiqué a las autoridades de cultura por permitir al líder de la Iglesia de la Luz del Mundo, Naasón Joaquín García, hacerse un auto-homenaje y festejar su cumpleaños 50 en la sala principal del Palacio de Bellas Artes. (Se puede leer el artículo en este link: https://julioastillero.com/la-luz-del-mundo-en-bellas-artes-autor-venus-rey-jr/)

La Cuarta Transformación prometió que se acabaría la corrupción y la impunidad. No estoy prejuzgando al “Apóstol de Jesucristo” y “Apóstol de la Consolación”, como Naasón mismo se hace llamar –a lo mejor resulta que sí es en verdad un santo, y entonces seré el primero en pedirle perdón–, pero sí me cuestiono cómo un personaje tan variopinto puede andar tan libre, campante y quitado de la pena en México, haciéndose un homenaje fastuoso en la sala principal de Bellas Artes, con la asistencia de políticos del más alto nivel, empezando por Martí Batres; y al mismo tiempo ese personaje sea sujeto de una investigación en Estados Unidos por crímenes sexuales muy graves. No lo acusan de robar un gansito en la miscelánea de la esquina, sino de tráfico de personas, pornografía infantil y violación de un menor. Aquí en México era un dios y un aliado de la 4T, mientras en California la justicia preparaba su detención. Supongo que en México, como sucede siempre, las autoridades no tenían idea de nada.

En ese artículo del 21 de mayo me pregunté cómo políticos de tan alto nivel que difícilmente van a conciertos y que se sabe que no tienen una cultura musical sofisticada (con esto no quiero hacer menos a nadie, ese no es el punto; no es una falta no saber de música); cómo estos políticos pudieron asistir a este homenaje tan rocambolesco y chirriante. ¿Precisamente por rocambolesco y chirriante? Ojalá eso fuera, y sanseacabó… pero no. Si políticos como Martí Batres o Félix Salgado Macedonio, que no son melómanos ni connoisseurs, vaya, ni siquiera aficionados poco doctos de la gran música; si políticos como ellos asistieron a esa gala en Bellas Artes tampoco fue por la linda cara de Naasón –y vaya que no la tiene, y lo digo yo que soy feo con F mayúscula–, sino por el poder político que él y su iglesia ostentan. Si no tuviera Naasón un gran poder, y empezando por ahí, ¿usted cree que le habrían facilitado Bellas Artes? Nunca. Si no tuviera Naasón un gran poder, ¿usted cree que habrían asistido a su cumpleaños personajes como Martí Batres, Sergio Mayer, Laura Ramírez (subdirectora del INBAL), Agustín Ortiz Pinchetti y toda una pléyade –es sarcasmo lo de pléyade– de legisladores y políticos morenistas? Si Naasón no tuviera un gran poder, ¿usted cree que Martí Batres se habría puesto smoking y habría asistido flamante con su guapísima esposa al auto-homenaje de Naasón?

¿Qué extraña conexión existe entre violencia sexual y cristianismo? ¿Por qué es tan común que los religiosos cristianos –católicos, evangélicos, ortodoxos– cometan delitos sexuales, especialmente contra menores? ¿Será Naasón para la 4T lo que en su momento fueron Corripio Ahumada, Marcial Maciel o Norberto Rivera para los gobiernos priístas y panistas?

Después del ridículo que significó la fiesta de Naasón en Bellas Artes, lo de siempre: no pasó absolutamente nada. Las autoridades de cultura siguen ahí, incólumes, muy quitadas de la pena y seguramente muertas de la risa –o quizá ya no tanto con la detención del líder–. Al menos Josefa González Blanco tuvo cierto prurito y cierta dignidad, de modo que renunció después del tremendo abuso que supuso ordenar a un avión de Aeroméxico que no despegara hasta que ella abordara. En cultura no pasó absolutamente nada. ¿Pasará ahora que Naasón está en problemas con la justicia de California?

El fiscal general de California, Xavier Becerra, publicó un tuit en el que anunció la captura de Naasón:

«Hemos arrestado y fincado cargos en contra de Naasón Joaquín García y sus co-acusados en un caso mayúsculo de tráfico sexual. Se les acusa de haber cometido 26 delitos graves mientras dirigían la Luz del Mundo, una organización religiosa internacional.»

Poco antes, el INBAL emitió un tuit para exculparse y negar lo que todo mundo vio: que Naasón había alquilado Bellas Artes para auto-homenajearse; vaya, hasta se dio el lujo de invitarlos. El tuit del INBAL:

«La Secretaría de Cultura, a través del INBAL, reivindica su compromiso con la naturaleza laica del Estado mexicano y del uso de toda infraestructura cultural. El Palacio de Bellas Artes no fue solicitado, ni autorizado para hacer ningún homenaje a ningún líder religioso. El cual no se llevó a cabo. Contamos con toda la documentación que así lo comprueba, por lo que procederemos conforme a derecho.»

Deje usted que el tuit esté mal redactado. Lo publica el INBAL, que no sólo es nuestro Instituto Nacional de Bellas Artes, sino también de Literatura. Pero bueno, eso es otro tema: que ni siquiera escriben bien. El quid es que la Secretaría de Cultura, a través del INBAL, se exculpó. Pensaron que el asunto sería olvidado al pasar los días y las semanas, pero no contaban (como sí “contaron” con toda la documentación) con que el fiscal general de California les echaría su plan a perder. Ahora todas las miradas estarán sobre el INBAL, sobre la Secretaría de Cultura y sobre Alejandra Frausto. ¿Es posible que este escándalo la haga renunciar? No lo sé. Tal vez la secretaria está muy quitada de la pena y se siente respaldada por el presidente.

Le decía que mientras la Fiscalía General de California investigaba al “Apóstol de Jesucristo” y preparaba la inminente detención, Batres, Mayer et alii se agasajaban en un “majestuoso” concierto –majestuoso, según lo dicho por Sergio Mayer–. Tan majestuoso que no dudaría que casi les hubiese dado el síndrome de Stendhal. Veamos lo que publicó en Twitter el diputado presidente de la Comisión de Cultura, Sergio Mayer, al momento del espectáculo:

«Desde el imponente Palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México, el recinto cultural más hermoso e importante de nuestro país, acompañado de mi pareja de vida @issabelacamil en un majestuoso concierto de la Orquesta Filarmónica de la Secretaría de Marina Armada de México y el coro APEM “El Guardián del Espejo”»

La APEM es la Asociación de Profesionistas y Empresarios de México. Es, digamos, un brazo secular de la Iglesia de la Luz del Mundo. Y ahora resulta que hasta tiene coro.

Pero volvamos al punto. La noche del homenaje Martí Batres fue muy elegante, ya lo he dicho; y estaba muy contento disfrutando lo que para él fue un gran espectáculo de ópera. Pero ahora que Naasón cayó en desgracia, Batres y todos los asistentes empiezan a deslindarse. ¿Será que Dios, que no la 4T –que no tiene poder en Estados Unidos–, sacará del apuro al “Apóstol de la Consolación”? Batres dice que no tiene ninguna relación con Naasón. ¿Entonces por qué asistió al concierto? Ahora sí que ni de “cuates”, pues no tiene “ninguna relación con él”. ¿Por qué asistió entonces, si casi nunca asiste a conciertos? Batres dice que fue porque lo invitó el senador verde Rogelio Israel Zamora, que fue quien hizo la gestión para obtener Bellas Artes. Pero, ¿qué? ¿El senador Zamora sólo dijo: “ven Martí, te invito a un concierto que va a estar sensacional, vas a ver que te va a gustar”, y ya? ¿Y Batres asintió con un “ahí estaré compadre”? ¿Así nada más? No nos hagamos tontos. Es más difícil explicar que Batres asistió sin ninguna razón que no sea estrictamente estética, y a petición del senador Zamora, que explicar que asistió dada la envergadura del personaje al que se rendiría homenaje y lisonja. Y si asistió toda esta pléyade –de nuevo es sarcasmo lo de pléyade– de personajes de la 4T a esta celebración de tan mal gusto, hay que admitirlo, no fue para cantar en el coro, sino para formar parte de esa lisonja.

Se espera mucho de la 4T. Yo me he manifestado a favor de varias acciones del gobierno, y por lo mismo no puedo dejar de señalar ni de criticar objetivamente lo que mi inteligencia juzga equivocado o pernicioso. Es la actitud crítica la que hará avanzar a este país, no la lisonja gratuita ni el apoyo ciego. Definitivamente este asunto del “Apóstol de Cristo” en Bellas Artes es una vergüenza para el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, aunque él de hecho no tenga la culpa, sino su Secretaría de Cultura. Pero, según nuestra Constitución, el presidente es el titular único del Poder Ejecutivo Federal, y en ese sentido tiene responsabilidad. Más aún si se queda con los brazos cruzados. Ojalá veamos una reacción acorde a las circunstancias.

Y para terminar, vuelvo a la pregunta que planteé hace unos párrafos: ¿qué extraña conexión existe entre violencia sexual y cristianismo? ¿Por qué es tan común que los religiosos cristianos –católicos, evangélicos, ortodoxos– cometan delitos sexuales, especialmente contra menores? Sé que hay religiosos cristianos que son ejemplo de virtud y cuyas vidas son verdadera imitación de Cristo. Qué bueno. Pero no podemos negar que el cristianismo tiene un muy grave y siniestro problema, endémico, casi patológico, y un largo y oprobioso historial de abusos y crímenes sexuales. Negarlo es contrario al espíritu del cristianismo. A qué se debe, es una cuestión que muchas veces me he planteado. Los religiosos cristianos –sacerdotes, ministros, patriarcas, pastores, y cualquier otra denominación–, cuya vida debería ser imitación de Cristo, que deberían ser los últimos habitantes del planeta en llegar a cometer semejantes crímenes –lo digo porque algunos defensores de los ministros aducen que no es problema de las iglesias o congregaciones, sino de todo el mundo, así que no hay por qué adjudicarles el muertito sólo a ellos–, se cuentan trágicamente entre los más proclives a cometer esta clase tan deplorable de delitos. ¿Será algo en su formación? Se supone, al menos en el catolicismo, que el sacerdote es llamado por Dios: la vocación es un llamado de Cristo, del verbo vocare, que significa llamado. O sea, Dios es quien invita y llama personalmente a una persona para que sea su sacerdote, su apóstol. Y de ahí la renuencia del alto clero para aceptar que el mal está en casa, pues sería casi tanto como decir que el mismo Dios se ha equivocado al llamar a su sacerdote, y eso sería una blasfemia. En el caso de la Iglesia de la Luz del Mundo, que es una congregación evangélica, Naasón “recibió el llamado divino –o sea, el llamado del mismísimo Dios– para iniciar el Ministerio del Apostolado y un nuevo tiempo de dispensación, mismo [sic] que es manifestado a la Iglesia el 14 de diciembre de 2014, para asumir la noble dirección de la Iglesia”, según ellos sostienen. Los líderes y ministros cristianos de todas las ramas –católicos, evangélicos, ortodoxos– aseguran que Dios los escoge: It’s not me… it’s God!

No sé… tal vez en ese afán de imitar a Cristo, muchos religiosos cristianos –católicos, evangélicos y ortodoxos– se les pasa la mano e interpretan de la manera más retorcida y siniestra un célebre pasaje que aparece en el Evangelio de San Marcos:

«Empezaron a llevarle niños a Jesús para que los tocara, pero los discípulos reprendían a quienes los llevaban. Cuando Jesús se dio cuenta, se indignó y les dijo: “Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el Reino de Dios es de quienes son como ellos. Les aseguro que el que no reciba el Reino de Dios como un niño, de ninguna manera entrará en él.” Y después de abrazarlos, los bendecía poniendo las manos sobre ellos.» (Marcos 10, 13-16)

@VenusReyJr

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