José Reyes Doria | @jos_redo
El Mundial está terminando su larguísima fase de grupos y el domingo entrará a la etapa de matar o morir, los duelos que aportan la mayor dosis de drama y ebullición colectiva. La política no descansa, Trump amenaza a medio mundo, gran alboroto por falsas declaraciones de Carlos Monsiváis, terremotos devastadores en Venezuela.
No queda más que una breve referencia a algunos puntos nodales de este caos vivencial informativo.
PASO PERFECTO DEL TRI
No por lograrlo ante rivales menores, tiene menos relevancia que la Selección Mexicana haya obtenido las tres victorias en la fase de grupos. En ningún otro Mundial se había conseguido esa marca reservada a las grandes potencias. Al contrario, en innumerables Mundiales sufrimos la marca inversa: tres derrotas en la fase de grupos. Además, este récord se alcanzó sin recibir gol en contra.
El último triunfo, 3-0 ante Chequia, provocó la explosión social más multitudinaria de la historia. Más de un millón de personas en la CDMX salieron a celebrar a las calles, y millones y millones en todas las ciudades del país. Los festejos son expresiones emocionales primarias, ganas de echar desmadre y genuina satisfacción por los triunfos en el juego más popular y más universal: y ningún otro factor logra generar eso.
Como dijimos en otras columnas, en el carnaval futbolero que estalla en la calle y se gesta ante la pantalla de televisión en la transmisión de los partidos del Tri, coinciden todos los perfiles del mexicano, confluyen todos los tipos ideológicos, culturales, económicos, laborales, generacionales, políticos, raciales, regionales, partidistas, sexuales. Esa unidad nacional, fugaz pero poderosa, no la logra ningún partido político, ningún líder, ningún Presidente o Presidenta.
En estos días de epopeya mundialista, el Tri ilusiona más que cualquier promesa de transformación, Gilberto Mora despierta mayor esperanza que gobierno alguno, Memo Ochoa es más merecedor de homenajes que algún caudillo tropical, el anhelo de gloria encarna más en el balón que en popularidades presidenciales inocuas. Pronto México será eliminado, fatalmente, aunque muchos albergamos la fe en que ese momento llegue hasta las semifinales. Ya después volveremos a la aridez de la disputa política mezquina, las amenazas exteriores, los desfiguros electorales, los cinismos públicos y los problemones cotidianos. Por lo pronto, a seguir gozando los eternos instantes de la guerra mundialista.
MONSIVÁIS REAPARECE EN VERSIÓN PIRATA
Esta semana ocurrió un hecho verdaderamente surrealista. En El Universal se publicó una presunta entrevista del periodista Edmundo Cázares con el gran Carlos Monsiváis realizada, según, en 1999. Los que más o menos conocemos, aunque sea de lejos y como aficionados, la obra de Monsiváis, coincidimos en que esa entrevista era más falsa que un billete de trescientos pesos, porque las respuestas del escritor no corresponden ni a su estilo ni a su inteligencia corrosiva.
Hasta ahí, esa entrevista fake no llamaría la atención más allá de la República de las Letras. Pero el texto incluía tres declaraciones de Monsiváis sobre el ex presidente Andrés Manuel López Obrador que detonaron un escándalo supremo. El periodista Cázares escribe que Monsiváis afirmó que AMLO era un loco y un personaje peligroso por su ambición, y que tenía delirios de grandeza similares a Nerón y a Julio César. Estas dos afirmaciones no causarían mayor furor, pues por lo general se le endilgan a AMLO.
Lo que desató el terremoto fue que, según Cázares, Monsiváis dijo que conoció a López Obrador siendo éste un jovencito, que lo alojó en su casa durante unos meses, y que pasaron unas “deliciosas y divertidas noches”. Eso estalló la bomba, porque insinuaba de la forma más estridente que AMLO habría tenido encuentros homosexuales con Monsiváis. La revolución en las redes sociales no se hizo esperar, la lluvia de memes fue torrencial, el sarcasmo y la burla de los opositores al tabasqueño fue brutal y despiadada.
Los seguidores y los propagandistas de AMLO se desgarraron las vestiduras, no atinaban a encontrar las líneas de reacción y defensa del caudillo. Incluso, la presidenta Sheinbaum descalificó la publicación de esa dudosa entrevista y condenó con saña a El Universal. En pocos días, creció y creció el escarnio contra AMLO, colocándole la etiqueta de homosexual, gay de clóset. Más que homofobia, lo que estalló fue la AMLOfobia que aprovechó ese balón que puso El Universal para golear al expresidente, para cebarse en una revancha largamente esperada.
La maquinaria del oficialismo se movió a marchas forzadas para controlar los daños y revertir los efectos de las “deliciosas noches”. A pesar de que la falsedad de la entrevista era evidente, se necesitaban dos cosas: encontrar culpables y obtener una retractación. Culpables, los que fueran, preferentemente verosímiles y que fueran claros anti 4T; retractación, de todos los involucrados posibles, desde el entrevistador, hasta El Universal y todos los que compartieron la publicación.
Circulan diversas versiones. Unos dicen que solamente chamaquearon a El Universal, que fue una maniobra del entrevistador. Otros están seguros que el autor intelectual fue Ricardo Salinas Pliego, el llamado Tío Richie, en su afán de desprestigiar a la 4T y desmitificar al caudillo AMLO; también para revertir una etiqueta donde lo llaman Perrita de Trump, cambiar la tendencia a Perrita de Monsiváis.
Otras versiones no descartan que haya sido fuego amigo, surgido de algún círculo del oficialismo, también para debilitar la imagen de AMLO, y con el objetivo adicional de golpear al poderoso Jesús Ramírez Cuevas, antes estratega comunicacional del ex presidente y ahora coordinador de asesores de Sheinbaum. Desde luego, hay hipótesis que culpan a Trump o al PRIAN. En todo caso, al momento ya se logró la retractación de El Universal, que se disculpó con la familia de Monsiváis y con sus lectores… pero no con AMLO.
La reflexión que deja este caso es interesante. Observar que hubo necesidad de lanzar el golpe en pleno Mundial, es decir, en un momento en que la atención general está concentrada en el balón. Partiendo de la hipótesis de que la entrevista es apócrifa, entonces la decisión de publicarla en el periódico más importante de México implicaba serios riesgos para éste. Además, por los temas altamente sensible de la entrevista, era previsible que se desataría la furia del sistema contra el periódico y sus editorialistas.
Es obvio el planteamiento de que alguien recibió un gran soborno o una gran amenaza como estímulo para publicar la entrevista apócrifa. Pero la trama está por conocerse. Difícil pensar que tiburones avezados como los de El Universal se lanzaran así nomás a una maniobra kamikaze, por más dinero que eventualmente les hayan ofrecido. En fin, ya se irán conociendo detalles. Pero el daño de asignarle a AMLO la etiqueta de homosexualidad va a durar un buen tiempo.
SOLIDARIDAD CON VENEZUELA
Increíble la saña de la naturaleza con Venezuela. Dos terremotos casi simultáneos. El peor escenario proyecta hasta cien mil muertos. Los mexicanos sabemos que el sufrimiento es infinito y los daños incalculables. Ojalá que la comunidad internacional deje de lado las posturas político-ideológicas y confluya en la ayuda solidaria con Venezuela.





