Miradas de Reportero | Furia de periodistas en 62 ciudades. Significancias y augurios. Autor:  Rogelio Hernández López

La rapidez con que se convocaron periodistas para hacer concentraciones simultáneas e iracundas en 62 ciudades de 22 entidades no solo expresa miedo generalizado a más asesinatos y exigencias de justicia. Tiene otras significancias.

Ese 25 de enero fue un día nacional de furia de periodistas nunca visto en México. Su mayor significado fue la unidad para realizar una acción sincronizada, de grandes dimensiones de un día para otro, de mujeres y hombres profesionales del periodismo para hacerse ver, escuchar y lograr efectos inmediatos.

Pero esa unidad de acción es todavía tendencia, se ha construido paulatinamente.

La tendencia unificante la impulsan otros tres grandes factores además del enojo por los agravios:

– La irrupción acelerada de generaciones jóvenes a la profesión;

– La presión de enfrentar las crisis del viejo modelo comercial de la prensa con la propensión a crear otro tipo de empresas y modos de hacer periodismo, distintos a las empresas industrializadas y,

– Enfrentar la precariedad por el desempleo, contratos leoninos, bajas o nulas prestaciones laborales.

Ante esas presiones se han ido formando alianzas, redes, círculos, fundaciones de apoyo mutuo. Pareciera cimientes de otro tipo de organización entre periodistas, diferente a las clásicas. Son alianzas entre medios pequeños, para actualización profesional, para exigir respeto a la actividad, para creación de fiscalías y mecanismos estatales.

Grupos así auguran avances paulatinos de participación común contra la atmósfera negra que envuelve a demasiados periodistas.

Hay tres casos concretos muy recientes. Son los que impulsan tres leyes que, a corto plazo, ayudarían a enfrentar la precariedad laboral, a instaurar un sistema nacional de protección preventiva y lograr un día nacional para que todas las instituciones y la sociedad reconozcan la función social de las y los periodistas.

Van cuatro ilustraciones de esas tendencias a la unidad:

Unidad extraordinaria

El detonante para convocar a las concentraciones del 25 de enero fueron los asesinatos de tres periodistas en trece días del mismo mes: José Luis Gamboa el 10 de enero en Veracruz, Margarito Martínez y Lourdes Maldonado, el 17 y el 23 de enero, en Tijuana.

En la Ciudad de México la convocatoria fue para el martes 25 las 20:00 horas sobre la calle de Abraham González de la colonia Juárez, justo frente al acceso principal de la Secretaría de Gobernación federal. Lugar, día y hora incómodos para quienes trabajan de tiempo completo. Algunos llegaban y se iban apresurados para regresar a sus labores.

¿Cuántos estamos aquí? deambulaba la pregunta entre los concurrentes alrededor de las 21:00 horas. Danzaban cifras. Por allá alguien emocionado decía 3 mil. Escuchamos eso Laura Barranco y Alberto Carbot a dos metros del altar con veladoras y el tendedero de fotos de nuestros colegas asesinados.

Para aproximarnos en serio acudimos a la técnica de calcular el espacio que ocupábamos: 60 metros a lo largo y 9 de ancho de la vía para autos: dos personas en promedio por cada metro cuadrado de los 540 del espacio (la mayoría sin tocarse unos a otros, excepto frente al altar). Fuimos un poco más de mil personas. “De todos modos, somos muchos a pesar de que se convocó apenas ayer”, comentó Carbot. Ayudó a que, como pocas veces, llegaran dos grupos pequeños de organizaciones sociales solidarias.

Por las bocinas oímos que quienes convocaron fueron 300 colegas de varias entidades del país, que han creado redes permanentes de intercomunicación, apoyados ahora por algunas personalidades y hasta acordaron un pronunciamiento en apenas unas horas.

Se informaba también que colegas de 44 ciudades en 20 entidades se habían concentrado en plazas públicas y ante oficinas públicas.

Al respecto intercambiamos comentarios con el veteranísimo Ignacio Rodríguez Reyna sobre el tipo de organización que podrían formar las y los periodistas para mantener la unidad y ser interlocutores con los poderes. Algunos sabemos que existen más de 450 pequeños organismos de todo tipo y que eso es dispersión, vulnerabilidad.

Concordamos con Rodríguez Reyna en lo extraordinario que fue el trabajo unificado de quienes convocaron y los resultados logrados. Todo arropado con las condenas de organizaciones internacionales y el apoyo concreto que dieron a la convocatoria y al acto de la Ciudad de México las más conocidas como Artículo 19, Reporteros sin Fronteras, Alianza Cívica y otras.

Al día siguiente el Centro de Información de la Mujer (Cimac) informó que las concentraciones de periodistas fueron en 62 ciudades.

Organización diferente

El domingo 23 de enero, el día que asesinaron a Lourdes Maldonado, conversé, vía WhatsApp, con Raymundo Riva Palacio, el también veteranísimo y siempre solidario con sus colegas, sobre las condiciones para que las y los periodistas puedan construir una organización nacional.

Todo el tiempo –le escribí– nos hemos enfrentado al problema de que no somos interlocutores de los poderes por falta de una organización nacional, legítima y confiable. Es un mal que padecemos desde hace tres o más décadas.

Raymundo me respondió: “La pregunta es si en estos tiempos sería posible construir una organización legítima y confiable de periodistas que llevaría a una interlocución útil para todos.”

– No creo –reaccioné–. Pero sí tenemos que observar esa tendencia de colegas para enlazarse con propósitos específicos: por ejemplo, redes para la autoprotección (alertas y denuncias contra agresiones) Y hay otra menos extendida que se dibuja con las asociaciones de medios pequeños para difundir materiales de investigación y para fortalecer sus trabajos mutuamente.

La acción unitaria del 25 de enero respondió a nuestras cavilaciones. Nunca se habían manifestado periodistas en tantas ciudades el mismo día.

Esto significa, como comentamos con Ignacio Rodríguez Reyna, que hay indicios firmes de un tipo de coordinación nacional entre muchas redes, de una naciente red de redes, otra forma de coordinarse distinta a las autollamadas federaciones, colegios nacionales, sindicatos nacionales.

Efectos inmediatos

Las dimensiones del día de furia de periodistas tuvieron efectos inmediatos. Tres llamaron la atención el mismo lunes 24 de enero.

– Los llamados medios de prensa nacionales y noticieros de radio y televisión (en especial los del grupo llamado Alianza de Medios MX) destacaron la información de los asesinatos y la convocatoria para las movilizaciones.

– El gobierno de Baja California reconoció negligencia en la operación del mecanismo estatal de protección e informó que se crearía una fiscalía especial. Designó a Atalo Machado como fiscal para homicidios de periodistas.

– Y la federación también reaccionó para formar un grupo especial que acudiría a Tijuana y colaborar con las investigaciones ministeriales.

El subsecretario de Seguridad Pública federal Ricardo Mejía Berdeja informó que tenía instrucciones del Presidente de la República y el grupo tendría representaciones importantes “del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) de la Secretaría de Marina (Semar), de la Guardia Nacional (GN) y de la Coordinación Antisecuestros de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) que vamos a trabajar de la mano con el Fiscal General, Ricardo Carpio.”

Impulso a tres leyes

Paulatinamente más mujeres y hombres periodistas actúan como activistas y unen esfuerzos para defender su profesión. Lo hacen también en tres procesos para leyes que cambien la atmósfera negativa:

Para más y mejor protección. En el Mecanismo de Protección a Personas Defensoras y Periodistas de la Segob participan colegas dentro del Consejo Consultivo. Apoyados en otros externos insisten en la revisión de un mecanismo muy rebasado por la cantidad de agresiones y crímenes, incluso contra beneficiarios del propio mecanismo.

La semana pasada ocho de los más activos participamos en el primero de siete diálogos regionales a los que convocó el subsecretario para Derechos Humanos, Alejandro Encinas, para crear una nueva ley de protección de alcance general y sentido preventivo. Ley que obligaría a los gobiernos estatales, municipales y a las fiscalías a cumplir, ahora sí, con su obligación de proteger a ambas actividades de interés social y disminuir la impunidad. Se ofreció que la iniciativa estaría lista para ser entregada al Congreso de la Unión en el segundo periodo ordinario de sesiones. Es necesario que participen más periodistas en los siguientes foros.

Contra la precariedad laboral. En el Senado de la República, el legislador independiente Emilio Álvarez Icaza atendió peticiones de colegas y ha realizado ya tres sesiones de consulta con al menos 50 periodistas y representantes de organizaciones afines para introducir reformas a dos leyes:

– En la Ley Federal del Trabajo introducir un apartado especial para que el Estado mexicano reconozca siete derechos para periodistas profesionales, para que les garantice prestaciones, salarios más dignos.

– En la Ley del Impuesto Sobre la Renta adiciones para que obtengan facilidades en la fundación de empresas para el autoempleo, que podrían no ser lucrativas y de mayor servicio social.

El senador anunció que habrá una cuarta consulta con periodistas antes de presentarla al pleno senatorial en el periodo de sesiones que viene. Es deseable que también aquí participen más periodistas.

Para ampliar la aceptación social. Otro segmento de periodistas, la mayoría coordinados en un muro de Facebook de nombre Prensa no Lucrativa iniciamos una recopilación de adhesiones entre colegas de un proyecto de decreto que institucionalice en México el Dia Nacional de las Personas Periodistas el 30 de mayo.

Un día nacional institucionalizado en este caso, no podría ser para festejos, sino para lograr que más mexicanos visibilicen que la mayoría de personas que realizan esta actividad profesional padece precarización extrema, agresiones cotidianas, asesinatos sistemáticos. Ayudaría a que más gobernantes, más procuradores, jueces y policías entiendan que las y los periodistas realizan una actividad social, del más alto interés público y, por eso, merecen respeto, protección e incluso auspicio para adquirir fortalezas profesionales, porque padecen demasiadas vulnerabilidades.

Otra expresión de la búsqueda colectiva de soluciones a los problemas de las personas periodistas ocurrirá en Pachuca, Hidalgo, del 21 al 25 de febrero. Colegas promotores de la Fundación para la Comunicación y Periodismo preparan la quinta Semana del Periodismo. El viernes 25 a las 13:00 Roberto Rock Lechón, Raymundo Riva Palacio Neri y Rogelio Hernández López intercambiaremos sobre el tema: Ser periodista, la autoprotección ante viejos y nuevos riesgos.

Allí, machacaré mi insistencia que todavía faltan demasiados colegas que participen en unidad, aunque sea en la causa principal, que se llama solidaridad.

Rogelio Hernández López
Rogelio Hernández López

Reportero de asuntos políticos desde 1978, especializado en temas de periodismo y periodistas. Autor de los libros: Zócalo Rojo, Zorrilla el imperio del Crimen, Solo para Periodistas y otros. Fue directivo de la Unión de Periodistas Democráticos y de la Casa de los Derechos de Periodistas A.C. Es consultor sobre protección a periodistas y capacitación en periodismo.

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