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Mirada desencantada | ¿Es Claudia Sheinbaum un peligro para México? Autora: Ivonne Acuña Murillo

Fotos: Cuartoscuro / Revista ¡Siempre!

Por: Ivonne Acuña Murillo

Se habían tardado. Ya comenzó la campaña negra, sucia, de lodo y miedo, en contra de Claudia Sheinbaum. ¿Novedad? Ninguna: misma campaña, mismas ideas, mismo personaje. Prácticamente, el equipo de Xóchitl Gálvez está recurriendo a una estrategia ya probada, la cual dio frutos en 2006 y 2012 no así en 2018, año en que quedó demostrado el agotamiento de la consigna “AMLO, un peligro para México”. Sin importar la evidencia, con esas mismas formas se busca motivar el miedo, en las y los posibles votantes, a partir de una campaña negra basada en ataques directos, mentiras, exageraciones, burlas y descalificaciones.

No es la primera vez que se implementa en México una campaña de este corte. En 1994, el presidente Carlos Salinas de Gortari y su candidato, Ernesto Zedillo Ponce de León, quien sustituyó a Luis Donaldo Colosio Murrieta asesinado supuestamente por Mario Aburto el 23 de marzo en Tijuana, Baja California, emprendieron una campaña electoral en la que se buscó ganar la elección sembrando miedo en la ciudadanía utilizando el magnicidio y la aparición previa, el 1 de enero del mismo año, del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Se apostó a la idea de que, dado el contexto de incertidumbre, cambiar de partido traería consigo inestabilidad y más violencia. Con esta estrategia se pretendió dar al PRI un respiro y asegurar que el escenario de 1988, en que hubo que operar un fraude vía la caída del sistema para ganar los comicios, no se repetiría.

Pero, ¿qué es una campaña negra, sucia, de lodo y miedo? De acuerdo con el Instituto Nacional Electoral (INE), una campaña negra apela más a las emociones que a la razón,  se compone de dos partes: una de contraste basada en la comparación de los resultados, propuestas, imagen, carácter e historia del político o política en cuestión y su oponente; y otra de ataque en la que suele recurrirse a promesas sin fundamento, verbo fácil y regalos los cuales son fáciles de asimilar por una de las tres partes de que se compone nuestro cerebro, a saber: el cerebro de reptil o reptiliano, la estructura más primitiva encargada de funciones básicas como la regulación del ritmo cardiaco, la respiración y la temperatura corporal, pero también de alojar el instinto de conservación y el miedo. En este se procesan los rituales, la violencia, la agresividad, las jerarquías y la territorialidad. (https://www.youtube.com/watch?v=JWdiKENK4Jo).

La teoría del cerebro triuno fue propuesta por el neurocientífico estadunidense Paul D. MacLean (1913-2007), en la década de los 60’s y que puede revisarse en su obra The Triune Brain in Evolution, publicada en 1990. De acuerdo con esta teoría, el cerebro humano se compone de tres partes o cerebros, mismos que se fueron sumando durante millones de años de evolución, siendo el reptiliano, como ya se dijo, el más antiguo. Le siguen en el tiempo el cerebro límbico o paleomamífero más relacionado con las emociones, la memoria, la admiración y preocupación por otros, la ternura, la solidaridad, los celos, la risa, el juego, el altruismo y la religiosidad. El más joven de los tres cerebros es el neomamífero, racional o neocórtex. “En la neocorteza está la capacidad de abstracción y asociación, el razonamiento, recordar el pasado y planear el futuro, la creatividad, la fantasía, el humor, el lenguaje, la música, la poesía, el arte, la danza, las matemáticas, la ciencia, la ética y la filosofía”, el manejo consciente de las emociones, el pensamiento, la simbolización, conceptuación y planificación (Abel Fernando Martínez Martin, “El doctor Paul MacLean, el sistema límbico y el cerebro trúnico”, El diario de la salud, 15 de mayo de 2023).

Y te preguntarás ¿qué tienen que ver estos tres cerebros con la campaña de lodo iniciada en contra de Claudia Sheinbaum? La respuesta es ¡todo! Una campaña de este tipo apunta justamente al cerebro reptiliano y al límbico buscando inhibir al racional. Esto es, apuntan a mover las emociones y los sentimientos más básicos impidiendo al cerebro racional analizar lo dicho o hecho por quienes pretenden ganar una elección. Una campaña del miedo busca justamente que las y los votantes se inclinen a favor de cierta candidatura y en contra de otra, asumiendo que esta última será perjudicial en todos los sentidos.

En este tipo de campañas, conocidas también como “negativas”, partidos políticos, candidatas, candidatos y gobernantes se valen de procesos de comunicación, publicidad, proselitismo y persuasión política, para exponer ante la opinión pública los aspectos, hechos y acciones más desfavorables y cuestionables de la trayectoria de sus contrincantes, así como sus defectos, reales o inventados, “presentándolos como un peligro o amenaza para los votantes” (Valdez Zepeda y Huerta Franco. Comunicación negativa como estrategia electoral: El caso de la elección local en Jalisco, México 2006, Ámbitos, No. 16, Año 2007, pp. 343-354).

Las frases: “AMLO, un peligro para México”, “Si gana López Obrador, el dólar irá a 40 pesos”, “México será como Venezuela”, “Este gobierno está destruyendo a México”, “López Obrador busca construir una dictadura y reelegirse”, “La democracia está en peligro”; así como aquellas que buscan afirmar que como AMLO, Claudia Sheinbaum va a seguir destruyendo al país, apuestan a causar un miedo patológico en la ciudadanía que saldrá a votar el 2 de junio del próximo año. Estas corresponden con lo que el sociólogo alemán Niklas Luhmann (1927-1998) denominó esquemas: “formas por las que la opinión pública se produce y reproduce” o “formas de nombrar algo como algo”. (“Opinión pública”, en Torres Nafarrete, Niklas Luhmann: la política como sistema, UIA, 2009).

El mejor ejemplo que me viene a la cabeza es justamente la consigna “AMLO, un peligro para México”. Esta frase operó en 2006 como un esquema que permitió producir y reproducir opinión pública en torno al hoy presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y, a partir de aquí, convertirlo en “un peligro para México”. Esto quiere decir que, antes de la campaña creada por Antonio Solá y Dick Morris quien, a decir del propio López Obrador fue quien acuñó el conocido lema, AMLO no era un peligro para México, pero el esquema permitió nombrarlo como tal. ¿Funcionó el esquema? ¡Sí, sí funcionó! Claro, hay que tomar en cuenta el fraude operado durante la elección. (Las evidencias pueden consultarse en Ivonne Acuña Murillo, Sociedad dividida https://www.academia.edu/1232775/_Sociedad_dividida_)

Afirma Luhmann que los esquemas pueden guardarse y reutilizarse cuando sea necesario. En 2012, se sacó el esquema del cajón agregando dos características que lo complementaban: AMLO no sólo era un peligro para México, sino un “ardido antidemócrata” incapaz de aceptar el triunfo de su oponente, en este caso Felipe de Jesús Calderón Hinojosa el presidente autoimpuesto, además de un sujeto capaz de emberrincharse y tomar Reforma sin importar quien saliera perjudicado. ¿Funcionó el esquema? ¡Sí, sí funcionó! Por supuesto, habrá que decir que el éxito de Enrique Peña Nieto no se basó únicamente en esta campaña, sino en la gran cantidad de dinero que corrió durante su campaña de lo que dan cuenta las tarjetas Monex y las tarjetas Soriana, entre otras cosas.

Ya engolosinados, en 2018 se volvió a desempolvar el esquema actualizándolo con otras dos características: una, López Obrador perdía solo, sin necesidad de fraude, pues sus dichos lo hacían caer toda vez que “su pecho no es bodega”; dos, era asesorado y financiado por los rusos, al igual que Donald Trump, expresidente de los Estados Unidos. ¿Funcionó el esquema? ¡No, no funcionó”. El mismo creador de “AMLO, peligro para México”, Antonio Solá afirmó en una entrevista que ganaría la elección de 2018 el político que supiera capitalizar “el enojo” no el “miedo”. Habrá que preguntarse ¿si la de 2018 ya no fue la elección del miedo, la de 2024 si lo será?

Al parecer, para la recientemente y hasta ahora llamada coalición “Fuerza y Corazón por México”, antes, “Frente Amplio por México” y más antes “Va por México” y antes de más antes “Sí por México” y antes de antes de más antes el “Pacto por México”, esta será de nuevo una elección del miedo o, al menos, así indican los primeros spots producidos por el equipo de su precandidata Xóchitl Gálvez Ruiz, en especial por Maximiliano (Max para los cuates) Cortázar Lara, exbaterista de Timbiriche y actualmente Coordinador General de Comunicación de la campaña de Gálvez, funcionario en las administraciones de los expresidentes Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón en labores relacionadas con prensa, medios, comunicación social y campañas políticas, incluida la armada en contra de AMLO.

Destaca el video en el que se afirma que “A Sheinbaum se le va a caer el país si es presidenta”. En este se observa cómo una mujer (Claudia) mete las manos en un molde lleno de tierra de color dorado, bajo el cual puede leerse “línea 12”, la oprime y toma dos montones que después sumerge en un líquido rojo que asemeja sangre, contenido en otro recipiente, bajo el que se lee “rebsámen”, para después pasar a uno más, bajo el cual dice “morena”, en el que se enjuaga las manos para después secarlas con una toalla blanca con el nombre de Morena tejido en ella. Cierra con la pregunta hecha por una voz de mujer y también colocada como texto sobre el propio video: “¿ASÍ DE FÁCIL VAMOS A DEJAR QUE morena SE LAVE LAS MANOS?, para cerrar con la imagen de Claudia, detrás de quien pueden verse monumentos históricos sobre una tierra devastada mientras la misma voz afirma “A Sheinbaum se le va a caer el país”, rematando con la frase “SE LE VA A CAER EL PAÍS” escrito en letras de color gris.  (https://www.youtube.com/watch?v=Yvaqox63suM&t=13s). Videos como este están circulando profusamente en diversos medios, incluidas las redes sociales.

En el sitio de Sin Embargo puede encontrarse un reportaje del periodista Obed Rosas (“La fábrica de ataques. La guerra sucia regresa con la marca de 2006, con cuentas de 2018 y nuevas amenazas”, https://www.sinembargo.mx/06-12-2023/4441386) en el cual se muestra este video y otros materiales, como audios manipulados en los que la misma Sheinbaum confiesa haber participado en actos de corrupción, con los que se busca desprestigiar a la precandidata de Morena a partir de una guerra de lodo cuyos autores, sin ningún miramiento ético, parecen decir: “lo importante es ganar la elección a cualquier precio y caiga quien caiga” o, en su defecto, “haiga sido como haiga sido”.  

Una campaña negra como esta habla más de quien la promueve que de quien la sufre. La estrategia sucia dirigida en contra de Claudia Sheinbaum pinta a una Xóchitl Gálvez de cuerpo entero. Dibuja a una política dispuesta a todo con tal de ganar la silla presidencial. A una persona sin convicciones ni valores arraigados y bien asumidos, dispuesta a intercambiarlos dependiendo del contexto y frente a quien se encuentre. Igual se dice afín al PAN, que al PRI y al PRD; lo mismo elogia al líder nacional del PRI que lo denuesta sin darse cuenta; igual ofrece no incluir en su gobierno a “rateros, huevones, ni pendejos” y luego los hace parte de su campaña; se presenta como feminista que apoya el aborto y conservadora que luego se desdice; lo mismo se coloca como derechista que como trotskista; hija de un hombre admirablemente priista, del que se dice orgullosa, y a la vez de un padre al que acusa de violento.

Pareciera decir, al igual que Groucho Marx,  “si no le gustan mis valores tengo otros”. Xóchitl me recuerda a Leonard Zelig, personaje principal de la película de 1983, Zelig, de Woody Allen. En esta interesante comedia el protagonista es como un camaleón que cambia de apariencia e identidad cada vez que se enfrenta a las personas por las que quiere ser aceptado. ¿Le parece familiar?

Con esta campaña, Xóchitl se afirma a sí misma como alguien dispuesta a dar bandazos con tal de salirse con la suya. Pero, aceptando sin conceder, como dicen en abogacía, cabe preguntarse si existe evidencia suficiente para afirmar que Claudia Sheinbaum es un peligro para México o si el peligro real está en la vuelta al poder de aquellos grupos y personajes que nunca han amado a México y que todo lo hacen para continuar satisfaciendo sus ambiciones a partir de la corrupción, el robo y el despojo de los bienes que deberían pertenecer a todas y a todos. Disculpen si esta les parece una idea comunista y la procesan con sus cerebros reptiliano y límbico solamente, dejando fuera su cerebro racional.

Mirada desencantada

Para no cambiar de tema, vale incluir aquí lo que a todas luces es un error, un exceso de entusiasmo, por decir lo menos, de Beatriz Pagés Rebollar, directora general de la revista Siempre, quien se asume como integrante activa de la campaña sucia en contra de Sheinbaum Pardo.

Resulta que en el número 3678, año LXX de la mencionada revista se incluyó en la portada el perfil en negativo de Sheinbaum, luciendo en la frente una banda con cinco esvásticas o suásticas​ (卐), cruzada por la frase ¡NO PERMITAS QUE GANE! No conforme con ello, en la editorial del número Pagés asegura que “si permitimos que pase Morena, si dejamos que gane Sheinbaum, los exterminadores de México no solo serán los SS (Schutzstaffel) de la 4T, sino una oposición sin coraje para impedir que México quede en las garras de un proyecto despótico y transexenal”. El de ahora es, continua, “un régimen autoritario que lleva cinco años destruyendo las instituciones democráticas (http://www.siempre.mx/).

Equiparar a Claudia con Hitler y a Morena con la SS resulta altamente contradictorio si se tiene en cuenta el origen judío de Sheinbaum. Lo anterior, deja ver que en una campaña de odio la lógica es lo que menos importa.

Lo que no esperaba Pagés, quien por unas horas se habrá sentido orgullosa de “su contribución” a la guerra de lodo contra Sheinbaum, es que desde su propio bando y también desde fuera de este se reprobara lo publicado al ser considerado como parte de un discurso de odio por demás inaceptable.

Personas que comulgan con su odio a AMLO rechazaron tajantemente su publicación, entre ellos Ciro Murayama, exconsejero del INE, quien se manifestó en contra del discurso del odio y la irracionalidad. Daniel Moreno, director general y fundador de Animal Político, escribió en “X” que: “La revista Siempre tiene 70 años. Fundada por uno de los periodistas clave de nuestra historia, José Pagés Llergo, por ahí pasaron Francisco Martínez de la Vega, Fernando Benítez, Monsivais (sic), las portadas de Carreño… Gran periodismo. Una historia que no merece lo que pasa hoy.” El mismo Enrique Krauze, quien editó la frase “mesías tropical”, repudió la portada calificándola de infame. Por su parte, la comunicadora de Televisa Ana Francisca Vega cuestionó la audacia de publicar algo tan ofensivo.

Del otro lado, la escritora y dramaturga Sabina Berman destacó la sorpresa que sentirían los abuelitos búlgaros de Claudia ante la burda, diríamos aquí, representación. Pero no fue solo Sabina quien expresó su punto de vista, un grupo importante de escritores, comunicadores, artistas, políticos, periodistas y académicos, pro y anti 4T, publicaron, en los periódicos La Jornada y Reforma un desplegado dirigido a la opinión pública, sosteniendo que:

La señora Beatriz Pagés y su equipo editorial cruzaron una línea inadmisible en los tiempos que vivimos. La portada no sólo es deshonesta y ofensiva contra Claudia Sheinbaum, sino con las verdaderas víctimas del fascismo, con sus familiares y con los millones de personas que han luchado por la memoria y la no repetición. Les recordamos a todos los actores políticos y mediáticos que hay una sociedad vigilante que no permitirá el discurso discriminatorio contra ninguna minoría o grupo vulnerado. Exigimos a Beatriz Pagés que retire la portada de circulación y que ofrezca una disculpa pública a todas las personas y grupos a los que ofendió con su publicación.

Entre los abajo firmantes destacan: Damián Alcázar, Eugenia León, Epigmenio Ibarra, Elena Poniatowska, Rafael Barajas, Genaro Villamil, John Ackerman, Jorge Zepeda Patterson, junto con Juan Villoro, Denise Dresser, Gabriela Warkentin, Javier Jiménez Espriu, Patricia Mercado, Martha Lamas, entre otros.

Como puede observarse, Pagés no ofendió solo a Claudia sino, en su loco deseo de golpear también a AMLO y la 4T, insultó a la comunidad judía, como lo expresó el economista Isaac Katz, quien calificó la portada como “un insulto a todas las víctimas del nazismo, independientemente de su origen étnico”.

En otro desplegado firmado por Elías Achar, presidente del Comité Central de la Comunidad Judía en México, puede leerse: “La comunidad judía en México rechaza el uso de símbolos nazis para hacer referencia a cualquier candidat@ o persona. Toda comparación con el régimen nazi es condenable e inaceptable”.

Presionada, Pagés publicó otra portada con el mismo número 3678, donde se muestra un texto acompañado de una gran rosa blanca, como una especie de desagravio a la comunidad judía, que no puede tomarse ni de lejos como una disculpa pública a Sheinbaum, donde dice: “Este es un testimonio del respecto, admiración y solidaridad con la Comunidad Judía de México. Nunca fue nuestra (¿suya y de quién más?) intención herirla con la portada públicada (sic) en el número 3678 de este semanario”.

Escrito lo cual, volvió a la carga: “El propósito fue -como lo dice con toda claridad el editorial- oponernos al régimen autoritario que gobierna el país, que de consolidarse en el 2024 podría en riesgo las libertades y derechos humanos de todos, incluso de quienes han hecho de la portada una interpretación sesgada e interesada”. Así o más absurdo. Ahora resulta que las esvásticas no representan lo que representan y lo escrito no significa lo escrito.

Al final, de lo que si debería sentirse orgullosa Beatriz Pagés es de haber unido en su contra y mediante su portada, calificada por la propia Sheinbaum como una infamia, a los defensores y a los detractores de AMLO, Claudia y la 4T. Hazaña no lograda por nadie antes, si no me equivoco, en lo que va del sexenio.

<em>Ivonne Acuña Murillo.</em><br>
Ivonne Acuña Murillo.

Socióloga feminista, académica de la Universidad Iberoamericana. Analista política experta en sistema político mexicano y género. Autora de más de 250 artículos periodísticos y 25 académicos publicados en periódicos y revistas de circulación nacional. Ha contribuido al análisis del presente y el futuro de un país que se desgarra en múltiples medios escritos, radiofónicos y televisivos, tanto nacionales como internacionales. X: @ivonneam

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