López-Gatell advierte que ni México ni ningún otro país del mundo tienen una red de ultracongelación, necesaria para transportar la vacuna contra COVID-19 de Pfizer (nota de SinEmbargo)

Imagen ilustrativa.

Por Redacción / Sin Embargo

Ciudad de México, 13 de noviembre (SinEmbargo).– Pfizer tiene muchos retos por delante. Y los gobiernos, entre ellos el de México, también. Pero uno de los más apremiantes a resolver, y que ya está en el horizonte, es cómo mover rápidamente millones de dosis, llevarlas a los hospitales, clínicas y farmacias donde se inyectarán y repetir la operación dos veces, con alta eficiencia, porque se trata de una vacuna doble.

Pfizer Inc. informó el lunes que su vacuna contra la COVID-19 podría tener una efectividad de 90 por ciento, generando una explosión de optimismo en un mundo desesperado por un medio para finalmente controlar el catastrófico brote.

La farmacéutica, que está desarrollando la vacuna junto con BioNTech, pidió la aprobación para su uso de emergencia por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), una vez que tenga a la mano la información sobre inocuidad. Y aún si todo marcha bien, las autoridades han hecho énfasis en que es improbable que haya alguna vacuna disponible antes de que concluya el año, y los limitados suministros iniciales serán racionados.

Peor eso es apenas el inicio del reto. La vacuna de Pfizer y BioNTech debe almacenarse a menos de 70 grados Celsius (menos 94 Fahrenheit) hasta poco antes de su inyección. Se trata de la temperatura del Polo Sur en un día de invierno. Y más fría que cualquiera de las otras vacunas líderes en desarrollo.

El reto de transportarla a esa temperatura está poniendo de cabeza a muchos.

Justo en este contexto es que ayer, Hugo López-Gatell Ramírez, ​​​​​Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, recordó que el Gobierno mexicano firmó con Pfizer una carta de intención para la adquisición de su vacuna contra la COVID-19, lo que abre la posibilidad de que haya un acceso oportuno. Sin embargo, subrayó que “no se han firmado contratos”.

Durante la conferencia de prensa que ofreció anoche para dar el reporte de la COVID-19 en el país, expuso que “una de las consideraciones para concretarlos es que sea realista la posibilidad de garantizar un sistema de ultracongelación que permita llevar a la población en tiempo, forma y con las condiciones adecuadas las vacunas”.

“México ni ningún otro país del mundo tienen una red de ultracongelación. Esto representa un gran reto para quienes quieran acceder a la vacuna de Pfizer”, destacó el funcionario del sector salud, quien se ha convertido en portavoz de la pandemia.

De acuerdo con The New York Times, Pfizer está fabricando la vacuna en instalaciones de Kalamazoo, Michigan, y Puurs, Bélgica. Las dosis distribuidas en los Estados Unidos provendrán principalmente de Kalamazoo.

Allí, “las vacunas irán en viales (cinco dosis por vial). Los viales entrarán en bandejas (195 viales por bandeja). Las bandejas se colocarán en cajas tipo enfriador especialmente diseñadas (hasta cinco bandejas por caja). Pfizer planea tener alrededor de 100 mil refrigeradores para fines de este mes y más del doble de ese total para marzo”, explica el diario.

Las cajas son reutilizables. Cada una, con entre mil y cinco mil dosis y rellenas de hielo seco. Están equipadas con sensores con GPS. Los empleados de Pfizer podrán monitorear las ubicaciones y temperaturas de las cajas mientras FedEx y UPS las transportan a hospitales y clínicas en todo el país. Los representantes de UPS y FedEx dijeron que habían planeado desempeñar un papel importante en la distribución de vacunas y estaban listos para comenzar.

¿Se imagina cómo sería en un país como México? Porque una vez que las neveras portátiles de Pfizer lleguen a su destino, los hospitales o farmacias tendrán algunas opciones sobre cómo almacenar la vacuna. La opción más fácil es usar congeladores ultrafríos, pero no muchos sitios los tienen. De lo contrario, las instalaciones pueden guardar las bandejas en congeladores convencionales hasta por cinco días. O pueden mantener los viales en la nevera hasta 15 días, siempre que repongan el hielo seco y no lo abran más de dos veces al día.

Ahora vuelva a preguntarse cómo le hará un país como México, que tiene problemas de infraestructura y comunidades apartadas en zonas muy calientes. Aunque ese reto todavía no se aborda acá, hasta donde se sabe. Hay vacunas garantizadas, eso sí. Pero la distribución será un tema para un país en donde campean los asaltos carreteros o donde muchas veces no es posible llevar medicamentos a colonias en ciudades bien acondicionadas.

Este contenido es publicado por julioastillero.com con autorización expresa de SinEmbargo. Prohibida su reproducción. Puedes ver el contenido original haciendo click aquí: https://www.sinembargo.mx/13-11-2020/3893307

Deja un comentario