Ambos advirtieron que es un error pensar que en la sucesión presidencial de 2024 está todo dicho pues, además de la voluntad presidencial, habrá otros factores que tendrán peso en el curso de los acontecimientos.
Francisco Félix | julioastillero.com
A propósito del tercer informe de Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador, Sabina Berman y Lorenzo Meyer participaron en una mesa de análisis en Astillero Informa, moderada por Julio Hernández. En ella, señalaron que la ciudadanización creciente de la vida política y el cambio de narrativa con la introducción de una visión más izquierdista que toma en cuenta a los pobres, son los principales logros de la actual administración en sus primeros tres años.
El historiador Lorenzo Meyer se refirió a la parte del mensaje que ofreció esta mañana López Obrador, en la que aseguró que el proceso de transformación que encabeza está consolidado, por lo que es casi imposible que se revierta. Meyer comentó que él subrayaría un poco más el “casi”, pues manifestó que no es fácil consolidar un proceso de transformación política al punto de que sea irreversible. Como ejemplo, aludió al cardenismo, en el que tuvieron lugar cambios profundos que pusieron los intereses de las mayorías desfavorecidas en el primer plano de la preocupación política y, a pesar de ello, años después el alemanismo dio marcha atrás a varios de esos cambios.
Meyer subrayó que la transformación más importante lograda por la atual administracion ha sido “haber hecho ciudadanía” pues, a diferencia de los instrumentos corporativistas impulsados durante las transformaciones del cardenismo, hoy los individuos “van, votan y se mueven por sí mismos”. También subrayó los esfuerzos por construir un nuevo régimen poniéndole un alto a la corrupción y terminando con la estructura que permitía la extracción de recursos para enriquecer a la élite política y económica, que conformaba una oligarquía.
Por su parte, la escritora Sabina Berman recordó que López Obrador prometió un cambio de narrativa y dijo que es “lo principal y lo más duradero de lo que se ha logrado en estos tres años”. Consideró que dicho cambio “es irreversible” pues se salió de las falacias neoliberales y “nos movimos a una narrativa más solidaria y de izquierda”. Celebró que el Presidente haya sentado en la mesa de discusión a los pobres pues, quienes no se sientan a la mesa, son “parte del menú” y eso sucedió durante más de treinta años.
Berman reconoció que se detuvo la privatización de servicios y bienes públicos, aumentó el salario mínimo y se logró un apoyo universal para adultos mayores, así como becas para estudiantes y apoyos para los hogares más pobres. No obstante, lamentó que está claro que, en los tres años restantes, la administración federal no será feminista, ni apoyará al subsidio de la clase media, además de que ha descobijado a sectores como la ciencia y la cultura.
Respecto al protagonismo político de López Obrador, Berman y Meyer coincidieron en sus apreciaciones. La escritora señaló que parece que “este es el Gobierno de un solo hombre” y dijo no recordar a un Presidente tan presente en las últimas décadas. Mientras que Meyer subrayó que el mandatario tiene más control del gabinete que cualquier otro presidente y que nadie más que él concentra los hilos del poder. Finalmente, advirtieron que es un error pensar que en la sucesión presidencial de 2024 está todo dicho pues, además de la voluntad presidencial, habrá otros factores que tendrán peso en el curso de los acontecimientos.







