La peor crisis no ha pasado, lo que exige el cambio de la política económica. Autor: Arturo Huerta González

El hecho de que la inflación de octubre fue de 8.41% y la de septiembre de 8.7% no implica que se ha empezado un proceso de desaceleración de la inflación hacia su meta de 3% como señala Banxico. La inflación en el país se mantendrá alta, pues es un problema de escasez de productos y no hay política económica encaminada a incrementar la producción para reducir la escasez de productos para bajar la inflación a la meta indicada. Las altas tasas de interés, los recortes presupuestales y la apreciación de la moneda nacional, que abarata el dólar y los productos importados, atentan sobre la producción nacional, por lo que seguirá la falta de productos y las alzas de precios.

Lo dicho por Galia Borja Gómez, subgobernadora de Banxico el 14 de noviembre de 2022 de que “la crisis por la pandemia de coronavirus ha sido la más profunda que se ha registrado en el país, pero se perfila a ser la de menor duración a la luz de los recientes datos de actividad económica” y al respecto señaló que “la actividad económica, según la información más reciente dada a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), está a 0.05 por ciento de llegar al nivel que tenía antes de la crisis sanitaria, con lo que le habrá llevado 30 meses su recuperación desde el momento de la caída”. Tal declaración no toma en cuenta que en el 2019 la actividad económica cayó y que el nivel de actividad económica hoy en día es casi similar a la que teníamos en el primer trimestre del 2018. Además, las altas tasas de interés que dicha institución está estableciendo, junto a la apreciación de la moneda y la austeridad fiscal de Hacienda, nos están conduciendo a una prolongada recesión y a una crisis financiera, como consecuencia de los problemas de insolvencia que ocasionan las altas tasas de interés y la disminución del ingreso de empresas e individuos.

Dicha funcionaria afirmó que la crisis del 2020 es de las más cortas en relación con la crisis del efecto tequila y a la de 1982 que según ella duró 34 meses. También señaló que las crisis del 2000 y la de 2008, fueron más largas que la presente. Tales declaraciones para nada consideran la década perdida que ocasionó la crisis de deuda de 1982 y que a partir de las políticas neoliberales que pasaron a establecerse desde ese entonces, la economía nacional ha pasado a crecer cada vez menos y a tener crisis económicas recurrentes. El PIB per cápita de 1950 a 1981 fue de 3.15% promedio anual. De 1982 al 2000 de 0.64% promedio anual y de 2001 al 2021 el PIB per cápita fue de 0.36% promedio anual y a partir de las constantes alzas de la tasa de interés que Banxico establece, vamos a una recesión con inflación prolongada.

La subgobernadora de Banxico se manifestó preocupante por la tendencia al alza de la inflación subyacente, y el problema es que no hay posición autocrítica por parte de tal institución, en el sentido de que si siguen las alzas de precios es porque prosigue la escasez de productos que es consecuencia de la menor producción, derivada de la menor inversión a causa de las altas tasas de interés establecidas por ellos. Mientras no haya bajas tasas de interés y política de subsidios que aseguren condiciones de rentabilidad en la producción de granos básicos, como de gas, fertilizantes y productos manufacturados, no habrá incremento de la inversión productiva para encarar la falta de productos y así reducir la inflación.

Por su parte, el Premio Nobel de Economía Paul Krugman en su visita a México, dijo el jueves 17 de noviembre 2022 que “México podría sufrir efectos drásticos si su banco central no seguía igualando los aumentos de tasas de interés de la Reserva Federal de EUA”, y ello lo sustentó diciendo que “no he visto a nadie dar un gran argumento en el sentido de que el peso esté muy sobrevalorado o muy subvalorado, ciertamente no de una manera que justifique un desacoplamiento real de la política monetaria”. Al respecto hay que señalarle a Krugman que el alza de la tasa de interés que viene realizando Banxico desde antes que la Reserva Federal aumentara su tasa, ha llevado a promover entrada de capitales que ha abaratado el dólar. De estar en niveles de 25 pesos por dólar en marzo del 2020, como consecuencia de la crisis, ahora se encuentra en niveles de 19 pesos por dólar, lo que abarata importaciones y ha incrementado el déficit de comercio exterior (ene-sep. del 2022 está en 25,297 millones de dólares) y además dicha política monetaria, aunada a la austeridad fiscal nos ha llevado a niveles de actividad económica equivalentes a los existentes hace cuatro años. A ello se suma el aumento de los problemas de incapacidad de pago de la deuda por parte de empresas y familias. ¿Qué mas elementos quiere Krugman para justificar la necesidad de cambio de la política monetaria en México?

Arturo Huerta González
Arturo Huerta González

Economista heterodoxo. Autor de diversos libros, el más reciente titulado Austeridad Fiscal: Causas y Consecuencias, Editorial UNAM.
Profesor de Economía, UNAM. Miembro del SNI Nivel III.

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