La independencia ilusoria de un México pueril. Autora: Emma Rubio

Foto: Xinhua

La mexicanidad y su independencia en ocasiones me resulta obscena cuando estamos ante una realidad donde solo se ha puesto de manifiesto que lo que menos tenemos es unión nacionalista ni mucho menos independencia. No podemos hablar de una Independencia en un México que es esclavo de sus propios hábitos como el clasismo, como el malinchismo y la vergüenza ante lo que en realidad se desconoce. Somos un pueblo de ignorantes, un pueblo que al gritar ¡Viva México! tan sólo lo hace desde la voz de la negación por no ver o no querer ver que se habita en un México inundado de sangre no patriota, dolido de pérdidas que ni siquiera lucharon por algún ideal.

Ya basta de negación y aceptemos que somos un país muerto en vida, un país que no ha aprendido a respetar a sus mujeres, a sus niñas y niños; un país que sólo sabe de lealtades de compra-venta y que admira a aquellos que demuestran una vanidad digna de parásitos que se alimentan del reconocimiento de los otros. No, no se equivoquen, no hay nada por festejar y no tiene nada que ver con que Andrés Manuel sea presidente, no se trata de un gobierno, se trata de nuestra mediocridad como mexicanos, de nuestra tibieza y nuestra falta de voluntad para luchar por nuestros derechos y cumplir nuestras obligaciones. Hoy no hay fiesta ni la habrá hasta que comprendamos que no es cuestión de unos cuantos el tener independencia, justicia e igualdad por el simple hecho de ser mexicanos. Vivimos en la minoría de edad nacional ¿dónde está la independencia? ¿en dónde depositamos nuestras libertades? ¿en esos mitos que nos han contado y que poco tienen de cierto?

Hoy no hay nada por celebrar cuando día con día aparecen muertas y muertos, cuando entre ciudadanos se desprecian por sus complejos de sentirse superiores, cuando madres y padres buscan incansablemente a sus hijas e hijos, cuando una madre llora la violación de su hija de 7 años. Por favor, no seamos tan pueriles pues como bien dijo Kant:

“Pereza y cobardía son las causas por las cuales tantos hombres continúan siendo con placer menores de edad durante toda su vida (…) Es tan cómodo ser menor de edad… Es tan sencillo como tener un libro que supla mi entendimiento, alguien que vele por mi alma y haga de mi conciencia moral, a un médico que me diga qué debo comer, etc… para que yo no tenga que tomarme la molestia. No hay que pensar, siempre que pueda pagar; ¡Otros asumirán por mí este trabajo molesto!”. No en vano, para muchos filósofos, Kant consolida la filosofía moderna. Hoy es claro que, como Nación, no somos mayores de edad y que preferimos que un gobierno nos siga guiando, un grupo de personas enfermas de poder, Instituciones obsoletas; pues de lo contrario, seremos responsables de nosotros mismos y eso da mucha pereza ¿cierto? Por eso es mejor evadirse y seguir gritando ¡Viva México cabrones! Frase en la que ha quedado reducido nuestro “orgullo” nacional.

Emma Laura Rubio Ballesteros
Emma Laura Rubio Ballesteros

Licenciada en filosofía, maestra en educación y especialista en Teoría Crítica y hermenéutica, certificada en educación socioemocional. Autora de diversos artículos en revistas académicas

1 COMENTARIO

  1. La tipa q escribio este articulo es el fiel ejemplo de lo q ella misma dice UNA MEDIOCRE’ en toda la extension de la palabra…demuestra su hipocresia su mentira y la necesidad de comer lo q sea por eso escribe tanta basura…lastima estan enviando mucha porqueria sii pueden cancelarme me harian un gran favor…..

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