La estabilidad del tipo de cambio, el alza de las tasas de interés y la austeridad fiscal nos llevan a una crisis prolongada. Autor: Arturo Huerta González

Imagen ilustrativa.

El presidente de la República el 18 de octubre el 2022 dijo que la nota es que “el peso es la moneda menos devaluada en el mundo” y no el hackeo a la Secretaría de la Defensa Nacional. Mencionó que esto último no le afecta. Le debería preocupar la estabilidad del tipo de cambio que ha venido priorizando su gobierno y el banco central a través de altas tasas de interés y austeridad fiscal, ya que ello ha llevado a que la actividad económica en el 2022 esté en niveles del 2017. Ésta es la nota que le debería preocupar al presidente, pues afecta a todo el país. La crisis económica de fines de 1994 fue antecedida de la estabilidad del tipo de cambio. La estabilidad del tipo de cambio y la austeridad fiscal no nos protegieron frente a la crisis internacional manifiesta en el 2008 y 2009, ni la del 2020.

La economía nacional no tiene condiciones endógenas para mantener la estabilidad del tipo de cambio, debido al déficit de comercio exterior, lo que presiona sobre la paridad cambiaria, y en vez de encarar los problemas productivos y de apertura comercial y apreciación del tipo de cambio que están detrás del déficit de comercio exterior, proceden a promover la entrada de capitales para financiar el déficit y mantener la estabilidad cambiaria. Las altas tasas de interés y la austeridad fiscal establecidas para reducir presiones de demanda sobre precios, como para atraer capitales, benefician a éstos a costa de contraer el crecimiento económico y la generación de empleo. La estabilidad del tipo de cambio actúa a favor de los dueños del dinero, pues éstos quieren la convertibilidad de la moneda respecto al dólar a una paridad nominal estable, debido a que pierden con la devaluación. Ganan por la alta tasa de interés que ofrece la deuda pública y también con la austeridad fiscal, pues pasan a invertir donde el gobierno deja de hacerlo.

La estabilidad del tipo de cambio termina abaratando al dólar y con ello a los productos importados, los cuales desplazan a la producción nacional y de ahí que tenemos menos industria y perdimos la autosuficiencia alimentaria en granos básicos. Se incrementa el déficit de comercio exterior, lo que los lleva a promover mayor entrada de capitales para financiarlo, por lo que siguen aumentando la tasa de interés, a costa de frenar la actividad económica y aumentar los problemas financieros de los sectores endeudados. El alza de la tasa de interés les reduce el ingreso e incrementa su deuda e incapacidad de pago, lo que conduce a la economía a la recesión y a la inestabilidad bancaria.

El subgobernador neoliberal del banco central de México, Gerardo Esquivel, dijo el 19 de octubre de 2022, que una tasa de interés real de 5% es suficiente para reducir la inflación para llevarla a la meta oficial de 3%. Es decir, llevarán a que la tasa de interés nominal esté 5 puntos por arriba de la inflación para alcanzar dicha meta. La inflación anualizada a fines de septiembre estaba en 8.7%, y de mantenerse a este nivel el próximo año, aumentaría Banxico la tasa de interés nominal al nivel de 13.7%, para que la tasa de interés real sea de 5%. (= 13.7 – 8.7). El problema es que el alza de la tasa de interés nos llevará a una recesión de proporciones y a una crisis bancaria, dados los niveles de endeudamiento de las empresas y familias, y no podrán cubrir el pago de su deuda debido a la caída de su ingreso, ante la desaceleración de la actividad económica. En el caso del sector público el alza de la tasa de interés presiona sobre sus finanzas, lo que llevará al gobierno a restringir gasto e inversión para cubrir el mayor costo de la deuda externa e interna, para mantener el equilibrio fiscal, contrayendo más la actividad económica.

El subsecretario de Hacienda Gabriel Yorio el 18 de octubre de 2022 en la Cámara de Diputados dijo que “ya se están preparando para que el próximo gobierno reciba un país con finanzas públicas sanas, una deuda con trayectoria estable, y fondos de estabilización con recursos para enfrentar futuros choques presupuestarios”. Hay que señalar que las llamadas finanzas públicas sanas no generan estabilidad, sino por el contrario, frenan el crecimiento económico, como el ingreso del sector privado y del sector público, y terminan aumentando los niveles de endeudamiento de ambos sectores. Ello aunado al aumento de las tasas de interés que realiza Banxico, les impedirá alcanzar su objetivo de dejar estabilización presupuestaria para el próximo gobierno para que enfrente futuros choques económicos, por el contrario, éste heredara un contexto de crisis como consecuencia de las políticas monetaria, cambiaria y fiscal instrumentadas.

El alza de la tasa de interés de EU, aunado al déficit de comercio exterior creciente que enfrenta la economía nacional (al mes de agosto del 2022 fue de 29,863 millones de dólares), aumentarán el déficit de cuenta corriente por el mayor costo del servicio de la deuda externa. Ello lleva a la economía a depender más de la entrada de capitales para financiarlo y mantener la estabilidad del tipo de cambio, y el problema es que no se tiene asegurada entrada de capitales para encarar ello, debido al contexto de incertidumbre que enfrenta la economía mundial y los mercados financieros internacionales, y los propios problemas que enfrenta la economía nacional, por lo que la devaluación es inminente.

Las alzas de la tasa de interés, la estabilidad del tipo de cambio y la austeridad fiscal, conducen a la economía a la recesión y ello acentuará el desempleo, la insolvencia, la salida de capitales, la devaluación, la inestabilidad bancaria y la crisis.

Arturo Huerta González
Arturo Huerta González

Economista heterodoxo. Autor de diversos libros, el más reciente titulado Austeridad Fiscal: Causas y Consecuencias, Editorial UNAM.
Profesor de Economía, UNAM. Miembro del SNI Nivel III.

Comenta

Deja un comentario