José José y la mala educación emocional. Autora: Adriana Moles

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“Seré
quien todo lo dio por triunfar
dejando su vida al pasar
hecha pedazos”
Canción José José

Se fue José José, una figura internacional de gran talento. Pero desde el punto de vista sociológico también se fue nuestro “borracho” nacional, aquél que ha acompañado la mala educación emocional de generaciones. Canciones como “O tú o yo” que invitan a poner cadenas sobre las mujeres y a sacrificar el bienestar de ellas por el de ellos, son piezas que desafortunadamente sirvieron para justificar acciones y actitudes que las feministas han luchado por erradicar por décadas.

José José era una persona llena de claroscuros, sus éxitos radiofónicos desafortunadamente siempre fueron acompañados de grandes fracasos familiares y personales que no ocultó y que durante años de hecho señaló y expuso como una especie de solidaridad preventiva con quienes padecían el mal del alcoholismo.

El Príncipe ha representado aquellas canciones que acompañaron nuestras aventuras etílicas y sentimientos relativos. Es curioso establecer la relación entre las altísimas cifras de alcoholismo que padece este país y la forma en que se tratan fenómenos de un famoso alcohólico como lo fue José José. A él le causó mucho sufrimiento su adicción y con ella causó daños tremendos a su esposa Anel y a sus hijos de ese matrimonio. Posteriormente abandonó el trago pero por lo visto y como dirían en Alcohólicos Anónimos, nunca se quitó la “borrachera seca”, ese estado emocional depresivo y neurótico que impide a quien lo padece resolver sus problemas de fondo. Tapan la botella pero no pueden tapar las emociones negativas. Y de ello da cuenta el hecho de que murió lejos de sus primeros hijos y hoy ellos no encuentran el cadáver de su padre, o un sitio donde poder rendirle homenaje o llorarle. La herencia del conflicto que arrastró por años alcanza a sus vástagos.

Y parecería que nos metemos en la vida privada de alguien si no fuera porque ese personaje, esa voz y esa historia nos acompañó por décadas justo en nuestros momentos más íntimos; como hoy leería en una nota: “José José es un fenómeno atmosférico”. Queriéndolo o no, sus canciones y lo que entrañan, forman parte de nuestra cultura, y a veces de una parte oscura de la misma. La  relacionada a las francachelas, el alcohol y lo que apareja: violencia intrafamiliar, abandono y dolor.

Se fue José José, el más grande cantante de las últimas décadas. Se fue José José, el más grande símbolo utilizado para justificar el alcoholismo, letras misóginas y violencia intrafamiliar.

No es gracioso decir que nos vamos a emborrachar para homenajear a José José. No es de buen gusto hacerlo ni decirlo. Solo quienes han padecido el alcoholismo saben el infierno que es esta enfermedad y los estragos que causa en quien la padece y en su círculo cercano. Si en verdad quieren honrar a José José, escuchen sus entrevistas y con el corazón recojan las palabras de un ser humano hecho pedazos por sus adicciones y excesos que pide y clama por que nos demos cuenta de ello y si es posible experimentemos en cabeza ajena para evitarnos tales sufrimientos.

Espero de todo corazón que descanse en paz, espero que sus deudos puedan encontrar su cuerpo y ruego para que vengan expresiones artísticas que reivindiquen la grandeza del ser humano. Que vengan de esas canciones que nos acompañan mientras sembramos un árbol, compartimos el pan en familia y con amigos. Que se canten canciones que pongan paz entre los amantes, que se eleven himnos por los animales, que recordemos la canción antigua de la tierra.

Descanse en paz José José y nosotros vivamos en paz también.

@Adrianamoles1

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