“Felipe Calderón o los excesos de un expresidente adicto al poder”. Autora: Ivonne Acuña Murillo

Foto: Canadian International Council

Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, primer mandatario “haiga sido como haiga sido”, de 2006 a 2012, a casi ocho años de haber dejado la silla presidencial no puede contentarse con la remembranza de lo que fue. Sus excesos por y desde el poder delatan su adicción.

No le llenan las clases en alguna universidad de prestigio, un buen puesto en algún organismo internacional o en alguna gran empresa donde pueda compartir la información privilegiada que todo expresidente tiene, la política en las sombras y la práctica de la discreción, la escritura de sus memorias de cuando hizo de la Nación un país “en paz”, ni las tardes de vino y rosas con los amigos.

La añoranza por los reflectores, esos que supo manejar su otrora amigo y jefe de policía Genaro García Luna, el mismo que ahora está siendo juzgado en Estados Unidos por nexos con el narcotráfico, la nostalgia por el ejercicio de un poder sin rival dentro del país, la melancolía por los años idos lo llevan a participar de la forma que sea, aún a costa del buen nombre que todo expresidente debe procurar, ya no en beneficio personal, sino de la institución a la que dijo representar, la presidencia de la República.

Poco a poco, el expresidente Calderón ha abandonado, si es que alguna vez logró alcanzarla, la dignidad que se espera del hombre o mujer situado en la cúspide de la pirámide del poder.  Sus continuos ataques al actual presidente, Andrés Manuel López Obrador, sus consejos de cómo ser un buen mandatario en función de los “excelentes resultados” dados por su administración, las lecciones magistrales de un “demócrata preocupado” por la supuesta deriva autoritaria de un país en camino a la destrucción, mejor aún a la “venezolización”, porque eso sí, el esquema comprado a Antonio Solá todavía da, parece creer el expanista, lo pintan de cuerpo entero.

El mejor retrato que se puede hacer de Calderón debería mostrarlo como una persona adicta al poder, lo cual no sería de extrañar si se piensa en su supuesto alcoholismo, a quien seis años no le fueron suficientes, no para construir el país de sus sueños, sea cual sea, sino para prolongar la adictiva sensación de ser el hombre más poderoso del sistema.

Así fue como, se le ocurrió lanzar a su esposa, Margarita Zavala Gómez del Campo, a una accidentada carrera por la silla presidencial, de la que tuvo que bajarse (de la carrera no de la silla, por supuesto) cuando comprendió que no tenía posibilidades de ganar.

No vale aquí el argumento de la misoginia en contra de una mujer por el hecho de ser mujer, pues a todas luces Zavala no cumplía con los requisitos necesarios para ambicionar un puesto de tal envergadura, comenzando por una sólida carrera política, pues haber sido diputada local en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (1994-1997), diputada plurinominal del Congreso de la Unión durante la LIX Legislatura (2003 a 2006) y luego “Primera Dama” (2006-2012), no la facultan para ocupar la presidencia.

Por supuesto, una extendida campaña de publicidad la colocaron entre quienes podían aspirar a gobernar desde Los Pinos. En descargo, habrá que decir que otros candidatos como Ricardo Anaya Cortés y Jaime Rodríguez Calderón, “El Bronco”, tampoco tenían lo necesario, a pesar de lo cual contaban con algo más de experiencia política.

Igualmente, Vicente Fox Quesada y Enrique Peña Nieto tampoco cumplían con el perfil idóneo para el momento histórico que les tocó vivir y su arribo al poder puede explicarse, principalmente, por la gran exposición mediática con la que fueron lanzados, esto hizo pensar a Calderón que podía convertir a Margarita en “la candidata” ganadora, como en la telenovela del mismo nombre, la cual fue producida y transmitida por Televisa, entre 2016 y 2017, en claro apoyo a la todavía panista.

Sin embargo, Margarita es, a decir del periodista Álvaro Delgado, “una mujer sin discurso, sin propuestas, sin trayectoria, una trayectoria realmente irrelevante. Además de sonreír y de ser amable no le conozco más atributos, menos políticos. Es realmente Felipe Calderón el que tripula a Margarita Zavala” (entrevista realizada por Nora Rodríguez Aceves para la Revista Siempre, el 8 de julio de 2016 y titulada “Felipe Calderón tripula a Margarita Zavala: Álvaro Delgado”).

Fracasó Calderón al pretender convertir a su esposa en la primera presidenta de México, primer exceso producto de su trasnochado intento por volver al poder que tanto extraña.

El segundo capítulo de esta serie sigue en curso. Su tema, la conformación de un nuevo partido político, México Libre, nombre que, por otra parte, se presta a burla de quienes lo han renombrado como “Cuba Libre”, haciendo referencia no a la isla del Caribe, sino a la presumible afición presidencial a la bebida.

Un exceso más de quien no consiente salir del cuadro a pesar del lamentable papel que desempeñó una vez que se convirtió en el “perro de adelante del trineo”, como diría el conocido panista Carlos Castillo Peraza quien, se sabe, renunció al PAN cuando Calderón, a quien él llevó a la dirigencia del partido, se había revelado como un ser “inescrupuloso, mezquino, desleal a principios y a personas”.

Así lo escribió el periodista Julio Sherer: “Castillo Peraza cuidó el porvenir político de Calderón Hinojosa, y Calderón Hinojosa se desentendió de Castillo Peraza cuando éste más lo necesitaba”, como consigna Marta Elba, en su artículo “*La amnesia disociativa de Felipe* inescrupuloso, mezquino y desleal, le dijo Castillo Peraza”, publicado el 17 de noviembre de 2018, en el sitio Informando Michoacán Noticias.

Castillo Peraza necesitó de Calderón en 1997, cuando contendió por la jefatura de Gobierno del DF y el PAN lo dejó solo. Casualmente, algo similar le ocurrió a Josefina Vázquez Mota cuando compitió, al igual que Margarita, por la presidencia de la República, se quedó sola. Ni Calderón, entonces primer mandatario, ni su partido, el PAN, le apoyaron. Eso sí, a diferencia de Margarita, ella si llegó a la final y a pesar de todo obtuvo el 25.41% de los votos.

Pero, no termina aquí esta historia de excesos y regresos fallidos, continua con el activismo tuitero del exmandatario que no desaprovecha oportunidad para atacar al presidente López Obrador y a las medidas tomadas por su administración. Faltaría más, dicen que la venganza es un plato que se come frío y, no faltara quien agregue, que se acompaña de alguna que otra bebida. Al parecer, Felipe Calderón no le perdona a AMLO haberlo evidenciado, durante su mandato, como un presidente ilegitimo, “espurio” le gritaron algunos en incontables ocasiones, después de haberle “robado” la elección, dijeron otros.

O sea, la actual embestida en contra del actual mandatario podría ser una venganza por la respuesta posterior (la presidencia legítima) al reconocido fraude electoral, que de no haber ocurrido bien podría habernos librado de la absurda guerra que aun hoy sigue cobrando víctimas mortales o “daños colaterales”, como le gusta decir a Calderón.

En este tercer capítulo de la serie, Calderón ha ido muy lejos en su ambición de recuperar la presidencia perdida pues se ha atrevido, en el foro virtual titulado “El caso Venezuela como amenaza”, llevado a cabo el 28 de julio a las 6 de la tarde y cuyo tema obvio fue la Venezuela de Nicolás Maduro y de cómo entrometerse en la política interna de otro país, a llevar su falso argumento sobre que: “México sería como Venezuela de ganar López Obrador”, al límite.

En sus propias palabras:

Me preocupa mucho ver que (…) (lo que) se está describiendo primero, ciertamente, lo que sabíamos de Venezuela (…) estamos pas… viendo, exactamente, que está ocurriendo en México y que temíamos que ocurriría. El mismo proceso de desmantelamiento de las instituciones democráticas (…) Está (se entiende que López Obrador) acabando con la independencia de poderes. Está acabando con la autonomía de las instituciones democráticas de México (…) y acumulando poder en las manos de una sola persona que eh… ni tiene la capacidad ni está en sus cabales, pienso en algunos momentos para gobernar (…) La parte de seguridad de México está sin control, el país está cayendo, el Estado está siendo capturado por distintos grupos criminales, algunos de ellos en clara connivencia con el gobierno.

Desafortunada intervención que más bien parece un recuento de lo que ocurrió en su gobierno, si se tienen en cuenta las acusaciones que pesan en contra de García Luna y de otros funcionarios de su gobierno como, Luis Cárdenas Palomino y Ramón Pequeño García, también acusados de narcotráfico por el departamento de Justicia de Estados Unidos (EU). Se sabe que estos personajes construyeron fuertes nexos de complicidad y protección con las bandas del narco y el crimen organizado, en especial el Cartel de Sinaloa, mientras la cabeza del Estado y su jefe directo, a decir de él mismo, no se enteró de nada.

Esta política temeraria y mal planeada, en términos de la seguridad de la población y no de los intereses mezquinos de quien desespera por volver a gobernar, generaron más de 24 mil personas desaparecidas y el asesinato de 121 mil 163 personas, entre 2007 y 2012, según datos del Inegi.

Cientos y cientos de vidas fueron tocadas en el sexenio de Calderón, aquí unos ejemplos: los jóvenes estudiantes del Tecnológico de Monterrey a quienes se asesinó y luego se pretendió hacer pasar por delincuentes; los 17 adolescentes y jóvenes que después de ser asesinados por individuos fuertemente armados en una fiesta estudiantil en Villas de Salvárcar, Ciudad Juárez, el 31 de enero de 2010, recibieron el mismo trato buscando culparlos de su propia muerte; los 49 bebés muertos quemados en una guardería, la ABC, a cargo de la prima de Margarita Zavala, Marcia Matilde Gómez del Campo, a quien se exoneró de toda responsabilidad; Ernestina Ascencio Rosario, indígena nahua de 73 años que murió en Zongolica, Veracruz, el 26 de febrero de 2007, después de la horrenda y cruel violación tumultuaria que sufrió a manos de soldados que se cree pertenecían al 63° Batallón de Infantería de la 26ª Zona Militar de Lencero, Veracruz, de acuerdo con datos del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro.

Enseguida de la muerte de Ernestina, el Ejército se deslindó de las acusaciones una vez que se hizo “revisión ocular” de los miembros viriles de los soldados acusados. Por su parte, tanto el Procurador General de Justicia de Veracruz, Emeterio López Márquez (quien renunció el 15 de mayo de 2007) como el presidente de la República y la Comisión Nacional de Derechos Humanos, que entonces era presidida por José Luis Soberanes Fernández, se decantaron por hacer a un lado toda la evidencia y declarar que Ernestina había muerto de anemia, complicaciones de una úlcera y males gastrointestinales. Calderón lo resumió como “muerte por gastritis”.

Como dato adicional, el gobernador del estado era el “suertudo” priista Fidel Herrera Beltrán, quien se sacó dos veces la lotería. Veinticinco millones de pesos la primera vez, justo el 31 de diciembre del mismo año en que Ernestina Ascencio fue violada. Cincuenta millones por segunda vez, en mayo del 2009.

¿Coincidencia? De acuerdo con el testimonio del médico legista, Juan Pablo Mendizábal, responsable de la atención a Ernestina, “la indígena fue agredida sexualmente y los gobiernos de Felipe Calderón y Fidel Herrera acordaron modificar la versión de los peritos”, como se sostiene en PiedePágina, en el texto “Felipe Calderón y Fidel Herrera ocultaron la violación a Ernestina Ascencio: perito”, del 25 de febrero de 2020.

El resultado de la guerra con que Calderón pretendió justificar su sexenio, y lograr la legitimidad que no ganó en las urnas fue la fragmentación de los carteles, la pelea por las plazas a costa de miles de vidas, la diversificación de los delitos en contra de la población como los secuestros, la trata de personas, la extorsión, el cobro de piso, las fosas clandestinas, los cadáveres disueltos en ácido y un largo etcétera.

A lo anterior, se suman los abusos que en contra de la población cometieron miembros del Ejército, como se dijo arriba, que una vez en las calles, sin protocolos de acción ni lineamientos legales, contaron con el apoyo de su “jefe supremo” o, por lo menos, con la acostumbrada acción de mirar para otro lado, en un afán por librarlos de las acusaciones en su contra.

No conforme con lo anterior, Felipe Calderón, en uno más de sus excesos, sigue intentando volver al poder a costa de lo que sea. Al fin y al cabo, unos cientos de miles de vidas más a cuenta de “un golpe de Estado”, son poca cosa para alguien a quien no importó bañar al país en sangre con tal de salirse con la suya.

Comparar a México con Venezuela y a López Obrador con Maduro y pedir que se considere para ambas naciones una misma estrategia, pues a decir del mismo expresidente:

Después de décadas de luchar contra la dictadura. La insurrección, el derecho consagrado en la constitución americana y en otras, pues prácticamente de levantarse en armas o revelarse contra el dictador y sí, si lo es constitucionalmente y, por supuesto, que a mí me emociona y me exalta después de décadas de luchar contra la dictablanda, la dictadura perfecta mexicana, el autoritarismo del PRI de los 70’s, de los 60’s, de los 80’s.

es el más reciente exceso de un expresidente, Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, para quien México y el bienestar de sus habitantes, es la última de las preocupaciones.

11 COMENTARIOS

  1. A la autora de la nota, que no se le olvide la frase de su amo el Pejenini, “Fuchi caca”, esa frase si es motivo de vergüenza, y su ineptitud y corrupción son una porquería.

    • Todos los argumentos que te ponen en el artículo, de muertes y abusos a tantos inocentes (incluido tú); y sales con esa simplicidad en defensa de tu ídolo el tomandante fecaliespurioborolas. Más que pena, das risa.

    • Excelente publicación que deja muy clara la trayectoria fascista y delincuencial de Calderón. Condenables sus acciones contra el pueblo de México; contra sus jóvenes, especialmente. Don Julio Scherer lo describe tal cual en su libro
      ” Calderón “.( Tal vez murió de la tristeza que le causara su hija María Scherer al casarse con Ignacio Zavala y emparentar
      así con el funesto Calderón ).

    • Fredy Rodríguez, qué aporte al pensamiento político con tu comentario papilla, se nota que tienes estiércol en la cabeza. Estás Fecalizado.

  2. Fredy seguramente tú formas parte del escuadrón de la muerte de Calderón, ni porque te están dando seña y santo de los acontecimientos utilizas tu casi nula materia gris. Muy buen reportaje.

  3. Es una lastima que por polarizar desacrediten a la autora de este articulo, yo vote por FECAL por recomendación de unos amigos y honestamente me arrepiento pues viví su presidencialismo, hoy vote por AMLO y se que ha tomado decisiones tibias o no tan asertivas, la historia lo contara en su momento, así como lo esta contando con FECAL, Sin embargo dista mucho de ser una Venezuela México y Amlo de ser Hugo Chavez, de lo cual habla el articulo y si menciona de la mala praxis que tuvo en su sexenio presidencial Felipe, seamos objetivos en lo posible y aprendamos a ver las cosas así, si deseamos un mejor México debemos ver a quienes elegimos como nuestros representantes, solo votamos por ellos, pero no recuerdo me haya hablado Felipe para saber mi opinión ¿o si lo hizo con algunos de ustedes para sentirse culpables y ocultar detrás de la negación una realidad?

    Saludos.

  4. Pero que comentario se le puede pedir ha gente ignorante que sabe lo que es blanco y lo que es negro son fanáticos o perdieron el hueso o los dos

  5. No es para darle muchas vueltas al tema.
    Calderón fue impuesto como presidente arbitrariamente, desoyendo la voluntad del pueblo. Era evidente su improvisación, no cubría el perfil, no tenía experiencia gobernando. Llegó al poder con compromisos con los empresarios y con Carlos Salinas, una vez en el poder trabajó para ellos, ya de pasadora aprovechó para asegurar su futuro económico personal.

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