Paulo Monsiváis | OEM-Informex.
Las afectaciones a la salud mental por haber crecido en entornos donde la exposición a la violencia se vive de una manera cotidiana, se están reflejando ya en los menores de edad, que cada vez tienen más expresiones que reflejan agresividad, originando alarma entre las autoridades de salud, que ven en esto un riesgo social latente.
El director del Hospital Psiquiátrico de Tampico, Alejandro Cruz Rosas, señala que “el tipo de vida que se tiene en la actualidad es un factor determinante, si la violencia se ve como algo cotidiano, como que es parte de la vida diaria, el niño no va a ver la gravedad de la situación. Si a eso sumamos que los valores de la familia no están bien cimentados, entonces se origina que los niños expresen su enojo o su frustración con conductas violentas”.
Mencionó que al tener acceso ilimitado a redes sociales o programas de televisión, que sin ningún control exponen violencia explícita, los niños buscan imitar esa violencia.
Indicó que la sociedad ha alcanzado un alto grado de violencia. “Se ve como algo normal o natural y sobre todo para los niños que no tienen un comparativo, además que siempre han estado expuestos a imágenes violentas, debido al manejo de internet y las redes sociales. Entonces ya no ven, por ejemplo, el dolor físico como algo dañino”.






