El 28 de mayo de 2026, la presidenta de la República destacó elementos que “muestran la fortaleza de la economía mexicana” y que “vamos bien, en medio de una circunstancia internacional difícil”. Entre estos elementos destacó “el récord en la Inversión Extranjera Directa durante el primer trimestre de 2026”. Festejar dicha entrada de inversión extranjera, refleja que la economía nacional no tiene condiciones endógenas para impulsar el crecimiento económico. Tal inversión no refleja fortaleza de la economía y que ello se vaya a traducir en crecimiento económico y mejores condiciones de pago de la deuda. Por más inversión extranjera directa ubicada en el país, la economía no ha venido mostrando condiciones de crecimiento en las últimas décadas. Ganan las empresas transnacionales ubicadas en el país que exportan o producen para el mercado interno. Ellas manufacturan con alto componente importado, por lo que su crecimiento no irradia al conjunto de la economía. Otro de los elementos que destaca la presidenta es que “el desempleo en México es de 2.5 %, con lo que el país se ubica entre los tres primeros lugares a nivel mundial con el desempleo más bajo”. Y añadió que “de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Inegi, la población económicamente activa en el país suma 62.1 millones, sumándose 669 mil personas más en el mes de abril”. Sin embargo, no mencionó que el propio Inegi señala que “en el primer trimestre de 2026, la “precariedad laboral” de la población ocupada en México aumentó frente al mismo periodo del año pasado, debido al incremento del empleo informal”. Y que “la tasa de informalidad se ubicó en 54.78 por ciento” y además, en “el periodo enero-marzo del presente año, los trabajadores por cuenta propia aumentaron en 494 mil 370, mientras las personas asalariadas disminuyeron en 330 mil 312. Cerca de 27.9 millones de personas ganan un salario mínimo o menos, es decir, 45.7 por ciento de la población ocupada, lo que representó un aumento anual de 4.3 millones”, lo que evidencia la precariedad del trabajo creado.
La presidenta dijo que “la inflación sigue reduciéndose sin que las tasas de interés se incrementaran”. Al respecto cabe decir que la tasa de interés sigue estando alta sin importar la caída de la actividad económica en el primer trimestre el año y además no baja la inflación a su nivel objetivo de 3%. También en su discurso resaltó que “el peso sigue fuerte en su cotización con el dólar que está en 17.40”. Al respecto hay que señalar que el dólar barato ha actuado en detrimento de la producción y el empleo formal en el país, pues las importaciones baratas desplazan a la producción nacional y nos han llevado, junto con la alta tasa de interés, que incentiva la entrada de capitales financieros que abaratan el dólar, al estancamiento en que se encuentra la economía nacional. La presidenta dijo que “los precios de gasolina están entre los más bajos a nivel internacional”. Y esto no es cierto. La Magna está en 5.22 dólares el galón y en EU el galón de gasolina está en 4.55 dólares.
La presidenta subrayó el hecho de que “el déficit público se redujo en 1.5 por ciento del Producto Interno Bruto”, y ante ello hay que señalar que los recortes del gasto e inversión pública realizados para disminuir el déficit son los que han llevado a que la economía haya caído en 0.6% en el primer trimestre de 2026. La política fiscal no debe ser restrictiva cuando está cayendo el consumo y la inversión privada, pues pasa a contraer más la actividad económica.
También resaltó el hecho de que “hubo un aumento récord en la exportación y la balanza comercial del país en el primer trimestre ha sido positiva”. Tal situación debió haber impulsado la economía nacional y si no lo hizo es por el carácter de las exportaciones, las cuales tienen un alto componente importado. Por lo que no impactaron positivamente sobre el crecimiento económico.
La presidenta anunció que la “deuda del sector público está en 50.3% al cierre del primer trimestre de 2026”. De nuevo, ello es resultado de que el gobierno actúa para ser bien visto por las calificadoras internacionales que recomiendan reducir el déficit fiscal y la deuda pública y tal situación nos ha llevado a reducir el tamaño y participación del gobierno en la economía, a mayor privatización y a menor crecimiento económico. Más que responder a las calificadoras, la política económica debe encaminarse a cumplir los objetivos nacionales de crecimiento económico, generación de empleo formal bien remunerado y a depender menos de la entrada de capitales. También dijo que Pemex “redujo su deuda en 20 mil millones de dólares”. Esos recursos debieron haberse canalizado a incrementar la exploración, producción y exportación de petróleo aprovechando el alza del precio internacional de éste y así obtener mayores condiciones de crecimiento y de pago de la deuda. La presidenta subrayó que “se aprobó la ley en materia de inversión que permitirá acelerar las inversiones mixtas (públicas y privadas) y la obra pública. Se creó una oficina gubernamental para facilitar la inversión privada y se creó una ventanilla única para agilizar los trámites”. El gobierno del segundo piso de la 4 “T”, continúa como los gobiernos neoliberales anteriores en promover la privatización de la economía a través de las inversiones mixtas a lo que lo obliga la política de reducción del déficit público y de la relación de endeudamiento, sin que ello se haya traducido en mayor crecimiento económico, sino solo en mayor desigualdad de la riqueza en el país. Resaltó además la presidenta el aumento del salario mínimo y al respecto hay que señalar que muchas empresas han eludido el cumplimiento de dicho aumento al salario mínimo, y además hay que recalcar que el incremento salarial debe ser generalizado y acompañado con una política de pleno empleo para todo aquel que lo busca y no lo encuentra. Solo con empleos formales bien remunerados se puede combatir la pobreza y no con los programas de bienestar electoreros publicitados.
La fortaleza de una economía la da el crecimiento del mercado interno, el desarrollo de las fuerzas productivas y el financiamiento barato que impulse dicho proceso y la economía nacional está lejos de ello.




