El Thermidor Cardenista. Autor: Federico Anaya Gallardo

El Thermidor Cardenista. Autor: Federico Anaya Gallardo

¿Qué ocurría en México en mayo de 1940? El país estaba a mitad de la campaña presidencial (Ávila Camacho vs Almazán) y a sus costas llegaban las noticias de la guerra en Europa (Batalla de Francia). Hoy en día es fácil rememorar aquellos momentos pues sabemos que todo terminó bien: las tiranías fascistas de Alemania, Italia, Japón, Hungría y Rumania fueron derrotadas. Pero en aquellos primeros meses de guerra mundial esto no era claro. La leyenda churchilleana recuerda aquel mes como The Darkest Hour… Te invito, lectora, a repasar algunas notas del periódico mexicano Excélsior de aquellos días.

Empecemos por un anuncio publicitario. El 11 de mayo de 1940 Excélsior colocó un anuncio de la Escuela Bancaria Comercial (EBC), cuya sede central se ubicaba en la ciudad de México en Palma 44, esquina Venustiano Carranza. (Incluyo aquí el anuncio y una fotografía del edificio.)

Veamos cómo ofertaba sus servicios la EBC: “Nada tan satisfactorio para un hombre de bien definidas ambiciones, como aprovechar sus horas libres adquiriendo en su propio hogar, sin importar el lugar en donde radique, aquellos conocimientos que antes no le fue dable adquirir y que ahora están a su alcance, para que el día de mañana pueda abandonar el mal retribuido trabajo que en la actualidad desempeña y ocupar el puesto a que se ha hecho acreedor, gracias a su fe en sí mismo, su firmeza de carácter, su constancia y, sobre todo, su justo deseo de ver a los seres queridos gozando de las comodidades de que al fin los podrá rodear y que hasta ayer parecieran un sueño. / De Ud. solamente depende ver todas sus ilusiones convertidas en realidades tangibles, estudiando una carrera que le proporcione los modernos conocimientos que se requieren para obtener máximas ventajas en el mundo actual de los negocios.”

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Aparte de cursos por correspondencia (en su propio hogar) y presenciales en las instalaciones en Palma 44, la EBC ofertaba el servicio de internado para “estudiantes procedentes del interior de la República” en una mansión ubicada en Reforma 560, colonia Lomas de Chapultepec. El anuncio indicaba que este “plantel de primer orden está a la altura de la importancia y la organización” de la escuela y que contaba con “clima artificial, servicio continuo de agua caliente, amplios dormitorios, magníficos comedores, biblioteca y halls, salas de música y estudio, peluquería y enfermería, terrazas y jardines, frontón reglamentario, mesas de ping-pong y todos aquellos servicios que requieren la comodidad e higiene del educando”. (Incluyo también la imagen de la residencia del internado como apareció en la publicidad y en una fotografía contemporánea.) La ECB ofrecía transporte, seguridad y vigilancia a los alumnos que contratasen este servicio.

Las carreras ofertadas eran Funcionario Bancario, Contador Privado, Contador Público (incorporada…¿a la UNAM?) y Secretario Taquígrafo. Al parecer, también había “cursos de postgraduados”. Gracias al blog Grandes Casas de México sabemos que Reforma 560 se conoce como Casa Barroso-Chávez/Ambrosi-Carraro por las familias que la poseyeron entre 1945 y 1970. (Liga 1.) También se le llama “Palacio Romano” porque en algún momento los dueños recibieron en ella a un cardenal católico (probablemente los Ambrosi-Carraro, pues el señor Ambrosi era caballero comendador del Santo Sepulcro). La residencia acumuló una rica colección privada de mobiliario, que incluiría una mesa de billar del general Díaz y camas que pertenecieron, una a Santa Anna y otra a la emperatriz Carlota. Hoy día es la sede de la Société Générale de Surveillance (SGS) una compañía suiza de certificación.

El mensaje importa. El anuncio propone abandonar el mal retribuido trabajo, es decir el trabajo asalariado. La educación comercial y bancaria ayudará al estudiante a ocupar el puesto al que será acreedor. (Notar la congruencia comercial y contable de la narrativa.) Pero, como todo en el mundo material, el cobro de este crédito sólo ocurrirá porque el individuo ha invertido algo. Por supuesto, invierte las cuotas que pagará a la EBC, pero esto es demasiado craso (recordar que este adjetivo proviene del magnate romano, Marco Licinio Craso, 115-53 aC, que murió a consecuencia de su ambición desbordada). ¿Por qué el egresado es “acreedor a un puesto”? Respuesta: gracias a su fe en sí mismo, a su firmeza de carácter, a su constancia y … “sobre todo”, a su “justo” deseo de comodidades.

Extraño mensaje.

Por una parte, suena novohispano: el objeto del esfuerzo es obtener un puesto. Para reforzar esta idea se muestra la fachada neo-barroca de Reforma 560 y “las comodidades” del internado. Pero en la vieja monarquía católica, más que ganarse, el “merecimiento” se demostraba enseñando a la autoridad monárquica los títulos de linaje. Ciertamente, hay desde el Renacimiento hispano una reverencia al conocimiento, pero en la “calidad” de las personas siguieron pesando más los pergaminos heredados. El México virreinal era una sociedad cortesana –el moderno lo sigue siendo en buena medida.

Por la otra, hay elementos de modernidad muy claros. El primero es que la EBC es una empresa mercantil que ofrece conocimientos a cambio de dinero y que señala, como legítimo fin último, la adquisición individual de comodidades. Esto se disfraza piadosamente de comodidades para los seres queridos –es decir, para el núcleo familiar inmediato– pero es obvio que el individualismo que los hispanistas tanto criticaban en la sociedad angloamericana está ya muy presente y naturalizado.

¿De qué comodidades habla el anuncio? Tenemos una lista gracias a la descripción de la casa del Internado. En ella destacan el clima artificial (extraño aditamento en una ciudad de clima templado) y el frontón reglamentario. La primera es una imitación extralógica de la sociedad estadunidense. De hecho, en el blog que he citado, se nos explica que el estilo de Reforma 560 es “californiano”, heredero del Mission Style que se popularizó en la California yanqui desde 1920. (Cosa simpática: en 1976 los guías de turistas en Los Ángeles decían que esas casas eran Mexican Style.) Lo del frontón es también una imitación, pero en este caso, de la vieja metrópoli española. Los juegos de frontón, como la pelota vasca y el jai-alai, habían tenido gran popularidad entre la élite porfiriana circa 1900 y siguieron siendo muy apreciados en el México postrevolucionario. Una marca de estatus era contar con un frontón propio en tu casa. Las colonias del Valle y Lomas de Chapultepec (originalmente Chapultepec Hights) tenían muchas de esas grandes paredes de interior verde. En el Centro Universitario México de la Del Valle, tan tarde como en los 1980, no había gimnasio pero sí había frontón.

Las otras comodidades nos indican qué se consideraba “de estatus” en el México de 1940. Servicio continuo de agua caliente, amplios dormitorios, magníficos comedores, biblioteca y halls, salas de música y estudio, peluquería y enfermería, terrazas y jardines, … que esto se oferte como “exclusivo” y “especial” nos indica los niveles de pobreza general de la sociedad mexicana al final del sexenio cardenista.

Lectora: me he detenido en este anuncio comercial porque deseo que nos imaginemos qué era lo que la sociedad de nuestros abuelos y nuestras bisabuelas leían como “actitud triunfadora” en el periódico de mayor circulación del México cardenista. Notarás que el nombre del edificio de la EBC representaba bien lo que en ella se enseñaba. En el mes de Thermidor del año 1795 (II de la Gran Revolución) los jacobinos radicales fueron derrotados por un golpe orquestado por quienes sólo deseaban hacer negocios. En mis siguientes entregas te compartiré otros anuncios, reportajes y artículos de opinión de ese mismo medio en ese momento termidoriano que fue 1940. Ello nos permitirá esbozar el contexto en el que el cardenismo perdió la batalla de la propaganda –para desgracia del Pueblo y de nuestra República.

Ligas usadas en este texto:

Liga 1:
https://grandescasasdemexico.blogspot.com/2014/09/la-casa-ambrosi-carraro-en-reforma-lomas.html

Federico Anaya-Gallardo
Federico Anaya-Gallardo

Abogado y politólogo. Defensor de derechos humanos. Ha trabajado en Chiapas, San Luis Potosí y Ciudad de México. Correo electrónico: agallardof@hotmail.com

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