El Presidente termina el tercer año con grandes retos. Quizás el mayor es la violencia (nota de Daniela Barragán en SinEmbargo)

Por Daniela Barragán | SinEmbargo

El Presidente López Obrador cruza hoy a la segunda parte de su administración. En sus primeros tres años ha iniciado una serie de proyectos y ha gobernado en medio de una pandemia. A partir de ahora cuenta con tres años para concretar lo que ya inició, pero también para reforzar las áreas en donde los avances aún no son claros, en específico, el tema de seguridad.

Ciudad de México, 1 de septiembre (SinEmbargo).- El Presidente Andrés Manuel López Obrador llega a la mitad de su administración en una situación distinta a la de presidentes anteriores: las encuestas muestran que su popularidad, a pesar del tiempo y el desgaste natural, se mantiene fuerte y la economía, después de la pandemia, muestra una estabilización. Pero el tema de seguridad es aún el problema que sigue pendiente.

Especialistas consultados por SinEmbargo ven que el Presidente llega políticamente fuerte a estas alturas de su Gobierno, como lo muestra la opinión pública que le es favorable. Según el ponderado de encuestas Oraculus, la popularidad de López Obrador es del 63 por ciento; en enero de 2019 se situó en 79 por ciento. En este mismo periodo, la popularidad de Enrique Peña Nieto era de 37 por ciento; de Felipe Calderón, 57 por ciento; de Vicente Fox, 55 por ciento y de Ernesto Zedillo, 59 por ciento.

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En materia económica, la temporalidad fue un factor crucial: el primer año fue el de arranque, que es particularmente complicado para todas las administraciones y se registró cero crecimiento; el segundo año llegó la pandemia, el cierre de las actividades y la pérdida de empleos a nivel internacional. En 2021, el Banco de México (Banxico) informó que el ritmo de la recuperación económica del país se ha “moderado” y aún es “incompleto”.

Con la reactivación económica, las actividades y la generación de empleo van recuperando los niveles de 2019. Foto: Cuartoscuro.

Luego está el tema de seguridad. México ha registrado los dos años más violentos de su historia en el primer tramo del Gobierno de López Obrador. Se tiene un total de 91 mil 620 homicidios y feminicidios durante los últimos 31 meses, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). En el caso de homicidios dolosos, durante diciembre del 2018, se registraron dos mil 892 víctimas; en 2019, 34 mil 681; en 2020, 34 mil 554; mientras que entre los meses de enero y junio de 2021 se han documentado 16 mil 397.

A estos temas se sumará un ambiente altamente político con las reformas que buscará sean aprobadas en el Congreso, y además, el inicio de la carrera presidencial rumbo a 2024.

En su conferencia matutina del día de ayer, el Presidente aseguró que está satisfecho con lo logrado, “me podría ir tranquilo con mi conciencia porque ya hay cosas que son irreversibles o, para no ser tan tajantes, casi irreversibles”.

LA INSEGURIDAD, UN PENDIENTE URGENTE

En términos generales, para Enrique Toussaint, periodista y analista político de la Universidad de Guadalajara, por los niveles de aprobación presidencial, “López Obrador llega fuerte”.

“Es muy complicado pensar que el Presidente tiene en este momento un escenario o una opción pública negativa como la tuvo Enrique Peña Nieto que llegó a la mitad del mandato con números de aprobación en los 30 y descendiendo. En términos políticos, habrá un cambio en el margen de maniobra, por ejemplo, creo que el Presidente va a enfrentar a partir de este 1 de septiembre un Congreso más difícil que el pasado”, dijo.

Sobre este punto, Toussaint explicó que la complejidad no vendría únicamente de la aritmética parlamentaria, sino porque depende del partido “más chantajista y corrupto del país, que es el Partido Verde. Si bien es cierto que dice López Obrador ‘tengo una mayoría’, pues sí tiene mayoría en el sentido de que la puede construir con algunos partidos satélites, pero le va a costar y en el caso del Partido Verde, ya lo vimos ahorita con la visita Chiapas”.

Tamaulipas, Zacatecas, Michoacán, Guanajuato… los episodios de violencia son recurrentes. Foto: Cuartoscuro.

Sobre el tema de seguridad, Toussaint señala que la actual administración no ha demostrado tener “un proyecto como tal” para abordar el problema: “Lo hemos visto en la práctica, más allá de la Guardia Nacional y de la participación del Ejército, no hay un proyecto como tal en materia, por lo tanto yo veo, a diferencia del tema económico donde creo que vamos a empezar un crecimiento económico en los próximos años, muchas complicaciones en esa agenda […] es un escenario lleno de matices”.

Sobre este punto de la estrategia, explicó que durante estos tres años la ruta para combatir la inseguridad no ha dado los resultado esperados ya que el Presidente dijo que para resolver el problema de seguridad lo primero que se necesitaba era atender las causas de los delitos lo cual iba llevar a un descenso en los delitos. “Si el diagnóstico fuera adecuado, aunque sí hay una parte de la inseguridad que tiene que ver con razones económicas, hay otra que ver con redes muy complejas que han ido articulando los grupos de crimen organizado y estados en donde no es un asunto de una beca o un programa social”.

En ese sentido, para el doctor Gustavo López Montiel, profesor de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tec de Monterrey, “el Presidente no llega como le hubiera gustado llegar”.

“Por un lado el tema de la pandemia, pero por otro el manejo de distintos temas que fueron relevantes para que él pudiera ganar, como por ejemplo el tema de corrupción, la violencia y la economía que son los temas fundamentales en cualquier Gobierno”.

El Presidente asegura estar satisfecho con lo logrado hasta el momento. Foto: Cuartoscuro.

Sobre el tema de seguridad detalló que es una de las áreas que en términos legales no se ha concretado aunque fueron promesa presidencial, “[El Presidente] no ha planteado todavía reformas legales o constitucionales legales. Por un lado, esta idea de la lucha contra inseguridad que pasa por incorporar la Guardia Nacional en el contexto de las Fuerzas Armadas de manera legal”.

En 30 meses de la actual administración —es decir, de diciembre de 2018 a mayo de 2021— al menos 2 mil 471 personas fueron víctimas de secuestro; 21 mil 575 de extorsión y al menos 3 mil 169 mujeres fueron asesinadas, cuyas investigaciones se abrieron por el delito de feminicidio.

Sólo en lo que respecta a mayo, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) de México reportó 2 mil 963 homicidios, cifra con la que se apuntó en el mes más violento en lo que va de 2021 y uno de los 10 más sangrientos en lo que va de la administración.

Los indicadores en esta materia representan un desafío para el Gobierno de López Obrador, quien ha reconocido que la violencia es uno de sus pendientes, pese a que ha referido que está “contenida”.

Sobre este punto el Presidente habló en la conferencia de prensa de ayer: “queremos que la Guardia Nacional pase a formar parte de la Secretaría de la Defensa, entonces es otra iniciativa de reforma constitucional para que termine el gobierno y la Guardia Nacional siga protegiendo a los ciudadanos, y que lo haga con profesionalismo, con disciplina, con lealtad, sin corrupción, porque la Policía Federal que existía pues está manchada de corrupción, de ahí salió lo del señor que está detenido, García Luna”.

Es decir, las miras para este segundo periodo estarán, en gran medida, en el Congreso.

EL RETO DE LAS CÁMARAS

Adán Augusto y López Obrador en un evento en Tabasco, su estado natal. Foto: Cuartoscuro.

El cambio en la Secretaría de Gobernación que el Presidente anunció el pasado 26 de agosto, es un movimiento que manda un mensaje sobre unas de las prioridades de los siguientes tres años.

“Para eso es la llega de Adán Augusto [López Hernández], para ayudar, para que él se haga cargo de todos estos asuntos y que yo tenga también más tiempo de continuar con la conducción”, comentó el Presidente López Obrador.

De acuerdo con Toussaint, por un lado el Presidente quiere devolver a la Secretaría de Gobernación su identidad previa a Olga Sánchez Cordero, es decir, enfocada a la política interior y la llegada de Adán Augusto López, que tiene un perfil de político tradicional puede garantizar que se logren los acuerdos.

“Olga Sánchez llega llega al Senado a ser una especie de contrapeso a Ricardo Monreal […] el Presidente quería tener a alguien que se la jugara 100 por ciento con él totalmente. Leal. […] Lo que estamos viendo es que el Presidente se está preparando para una una nueva etapa. Yo diría que acabó el primer tiempo del sexenio y ahora lo que está haciendo es preparar las armas para un segundo tiempo”, añadió.

Por su parte, López Montiel dijo que el Presidente enfrenta, como resultado de la elección intermedia, un escenario que “es complicado” en términos de la negociación que va a tener que hacer con el Congreso, “de alguna manera este segundo periodo, no es solo un periodo en el que los presidentes tradicionalmente pierden poder porque comienzan a surgir los actores que empiezan a disputar las candidaturas a la Presidencia, el está tratando de articular” ya también con miras a 2024.

-Con información de Romina Gándara.

Este contenido es publicado por julioastillero.com con autorización expresa de SinEmbargo. Prohibida su reproducción. Puedes ver el contenido original haciendo click aquí: https://www.sinembargo.mx/01-09-2021/4021774
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