El hedonismo en la simulación política. Autora: Emma Rubio

0
2175

La política en México es un ardid, un engaño, pero no solamente de aquellos que están dentro de la administración pública sino de todos los ciudadanos. Todos jugando el ejercicio simulado de una democracia, dividida ahora en dos bandos que se han tornado un vil cliché, que a la vez resulta hedónico porque tal parece que en verdad se vive un gran placer en la mofa, en la ridiculización, en el insulto, en el menosprecio de todo aquel que piense diferente a lo que cada quien piensa, sí, así de absurdo nos estamos comportando.

Soy de la generación de la caída del muro de Berlín, me tocó vivir aún la guerra fría de Estados Unidos con la Unión Soviética y la separación de la misma. Soy de la generación de padres revolucionarios, un padre que leía a Marx y una madre que escuchaba a Janis Joplin, tengo tíos que estuvieron en el movimiento de 1968; así que créanme que sé reconocer a los insurrectos y hoy no veo a ninguno, sólo meros personajes que deciden ponerse una camiseta u otra haciendo pseudo marchas contra el gobierno actual, resultando siempre un fracaso por la falta de fundamento, quejas, sólo quejas son lo que dicen cuando se les inquiere. Y por otro lado, el “AMLO Fest” como si se tratase de un festival musical algo así como el Wacken Open Air para los que sabemos de heavy metal.

Por las redes vi el montón de fotos, selfies, de personas “presumiendo” su acto “revolucionario” estando en el festival del aniversario del presidente Andrés Manuel. ¡Por Zeus! Me ha parecido de lo más espectacular y no lo digo en un sentido de vanagloria sino en el sentido de Baudrillard, hacemos de todo un espectáculo incurriendo en la simulación. Varias fotos llamaron mi atención por sus descripciones pues versaban como “Aquí las chairas”, orgullosas de autonombrarse de ese modo, y comentarios como “vean fifís les vamos a ganar”, como si se tratase de una competencia deportiva. No cabe duda que ser “chairo” o “fifí” ya resulta un mero cliché, una pose, una falacia, intento de postura de pseudo izquierda o de pseudo derecha porque quisiera saber si alguno de estos seres que se enorgullecen de autonombrase como sea, han leído el plan de gobierno, si lo leyeran ya sabrían que para nada es de izquierda, vaya, por lo menos que conocieran de qué va la ideología que dicen “predicar”, porque esto parece más un sectarismo que lejos de hablar de una sociedad educada, parecen dos grupos de culto.

Basta con ver los souvenirs de la figura del presidente como bien lo mentó Marx, la fetichización de la mercancía, el presidente se ha convertido en tema de mercado, un producto que compramos o denigramos, que más allá de un narcicismo resulta en una exaltación de un personaje, un fetiche que como cualquier fetiche nos aleja de la realidad, nos aliena ya sea por amor o el odio, el eros o el thanatos del que habla Marcuse.

No cabe duda que somos una sociedad primitiva, donde necesitamos al tótem para sentirnos con un sentido, la barbarie está en su esplendor, basta ver las “benditas” redes sociales que tanta voz han dado a todos pero que ¿cuántos realmente se comunican?

Despertemos de esta ensoñación, el tiempo se va y si bien el presidente ni su gabinete solos podrán sanar lo podrido de este país, es un trabajo de todo el que se jacte mexicano nacionalizado o nativo, pues todos vivimos en el mismo territorio, todos estamos expuestos a las balas perdidas del narcotráfico, todos padeceremos la pobreza que se viene si no cuidamos los recursos naturales, todos podemos estar expuestos a un secuestro, robo, desaparición, todas estamos expuestas a ser violadas, traficadas, los niños son los más vulnerables. Y aún así les parece prioridad ganar sus peleas estúpidas entre chairos y fifís que no son más que meros clichés que no los hacen parecer ni proactivos ni revolucionarios, sino unos verdaderos idiotas sin sentido alguno. Ya es momento de ponernos a trabajar por México porque México somos todos sin distinción alguna.

@Hadacosquillas

Deja un comentario