El Espejo | Ilegal, inmoral y ecocida. Semarnat debe rechazar la MIA del Tren Maya Tramo 5. Autor: Iván Uranga

Destruir la Selva Maya para generar beneficios económicos, es creer que el dinero se puede respirar, beber y comer.
Iván Uranga

El pago para convencer a los ejidatarios de Jacinto Pat de aceptar el proyecto del Tren Maya al que se oponían, ha sido alto; les asignaron una mensualidad de 5 mil pesos a cada miembro de la comunidad bajo el pretexto de “Sembrando Vida” y mágicamente el presidente del Comisariado Ejidal de Jacinto Pat en Tulum, Quintana Roo, Crescencio Noh Cen, apareció como presidente municipal por Morena del municipio de Kaua en el estado de Yucatán.

Noh Cen es el mismo personaje que actúa en el famoso video que presentó López Obrador en su “mañanera” donde afirma que “espontáneamente los ejidatarios hicieron un video para apoyar al Tren Maya” y en donde los “imparciales” ejidatarios mienten cuando dicen en el video del 18 de marzo de 2022 que “hemos notado que las dependencias hacen los estudios de suelo, hacen los estudios de la flora y fauna y están haciendo los estudios de la selva y del medio ambiente” , ya que el Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA) no existía al ser presentado el 18 de mayo de 2022 por el responsable del proyecto, el Fondo Nacional de Fomento del Turismo (Fonatur) de forma extemporánea y solo gracias a la presión de ciudadanos y organizaciones preocupadas por el desmonte en el trazo correspondiente al Tramo 5 Sur de dicho proyecto. La denuncia pública del ecocidio se hizo desde el 6 de marzo. La misma presentación extemporánea del MIA a más de 2 meses después de la destrucción, hace que sea ilegal y demuestra el daño al medio ambiente y el ecocidio al reconocer que talaron 4 millones 850 mil metros cuadrados de vegetación selvática sin ningún permiso.

Y es justo en ese ejido sobornado por el Gobierno Federal, donde programaron el pasado martes 7 de junio la reunión pública para informar acerca de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del tramo 5 sur del Tren Maya, que fue conducida por la Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat) y Fonatur. La presentación del proyecto fue realizada por Rafael Villegas Patraca del Instituto de Ecología, a quien después de protestar contra el gobierno de López Obrador en diciembre de 2021 se le incorporó al equipo del Tren Maya; y como parte de Fonatur Tren Maya, se presentó al patético ingeniero Efraín Olivares Lira, que después de que el Congreso del Estado de Chihuahua demandó su destitución como delegado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en el tiempo de Enrique Peña Nieto por ineficiente, reaparece ahora como responsable de Fonatur para el Tramo 5 del Tren Maya; por parte de la Semarnat participó Daniel Quezada Daniel, titular de la Unidad Coordinadora de Participación Social y Transparencia de la Semarnat, que es conocido por “hacerle el caldo gordo” a las inmobiliarias, las mineras y hoteleros por igual. También llevaron a paleros oficiales como el editor Adrián Valdez Cirerol, a quien descaradamente presentaron como ambientalista, cuando a lo que se dedica es a vender libros de poesía del presidente López Obrador.

  • Fonatur presentó especies inexistentes en la MIA del Tren Maya Tramo 5 y le faltaron especies existentes.

Los resultados de esa reunión fueron difundidos falsamente por los medios afines a López Obrador, al hacer lucir que la conclusión fue que “el Tramo 5 Sur del Tren Maya es viable ambientalmente” cuando en realidad es que la descripción de estos estudios no aporta ninguna conclusión respecto a la viabilidad del proyecto en función a los resultados del estudio. Además, no se presenta un análisis de los resultados en el que se explique cómo se afecta o se beneficia al proyecto y al entorno socio-ambiental en el que se pretende construir.

También se detectaron una gran cantidad de omisiones e imprecisiones en información, que se consideran esenciales para determinar los impactos ambientales que conllevará la construcción del tramo 5 del Tren Maya, como lo son la superficie de vegetación forestal por afectar o el total de especies registradas tanto de flora como de fauna.

  • “Hay una inconsistencia del número de especies que se encuentran en alguna categoría de riesgo en la NOM-059-SEMARNAT-2010. Tampoco se realizó un muestreo de todas las especies en el área del proyecto, lo que representa una omisión grave porque no permite conocer todas las especies vegetales y animales que se verán directamente afectadas por la remoción de la vegetación. De los 67 km de la línea del tren, hay sólo dos para el jaguar y el ocelote y tres para el mono araña, así como 15 km sin ningún paso de fauna”, mencionó Alejandro Olivera, representante en México del Centro para la Diversidad Biológica.

En el estudio de mecánica de suelos, se analiza el riesgo por karsticidad, sólo tomando en consideración el peligro que esto representa para el proyecto, y en cuanto a las imágenes presentadas en este estudio, se observa que el análisis se realizó en relación con el trazo anterior, por lo que la información presentada no tiene ninguna validez para el trazo actual del tramo 5 Sur, y lo que es aún más grave: la presentación de información falsa por instituciones federales.

  • “Los sistemas kársticos son de particular importancia porque son los responsables de una buena parte de la recarga de las aguas subterráneas en la región maya, otorgan servicios ambientales importantes como reservorios de carbono, biodiversidad superficial, producción agrícola y agua de consumo. Además, es un lugar de prácticas culturales mayas con valor simbólico para sus habitantes y para el país”, mencionó Viridiana Lázaro, especialista en agricultura y cambio climático de Greenpeace México

Andrés Manuel López Obrador en su conferencia del 8 de junio, afirmó de manera mentirosa que el acuerdo de la reunión informativa sobre el Tramo 5 Sur del Tren Maya el día anterior, había sido que “el proyecto era viable ambientalmente”, cuando en realidad el objetivo de la reunión no fue para tomar acuerdos, sino que era de carácter informativo; información que fue rebatida con argumentos por parte de los buzos que tienen ganado el amparo con la suspensión definitiva de la obra; argumentos que los representantes de Semarnat y Fonatur no pudieron responder, y en donde sólo se limitaban al más puro estilo presidencial, a repetir lo mismo. Ante los argumentos lógicos y científicos irrefutables que ofreció durante la reunión el Colectivo Sélvame del Tren, los representantes del gobierno sólo tartamudearon.

Por lo que organizaciones y verdaderos especialistas, conforme a derecho, presentaron un análisis técnico dentro del marco de la consulta pública en el que demandan a la Semarnat la negación a Fonatur de la MIA-R del Tramo 5 sur del Tren Maya, y que a su vez, ésta instruya a la Profepa a establecer la sanción de clausura total del proyecto estipulada en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA). 

  • Pedimos que se evalúe el cambio de trazo y se presenten alternativas de movilidad sobre el derecho de vía sin causar impactos negativos al medio ambiente y a las comunidades sin violar las leyes, acuerdos y reglamentos vigentes nacionales e internacionales”, declaró Aleira Lara, directora de campañas de Greenpeace México.

Uno de los errores más significativos de la MIA presentada por Fonatur a Semarnat, es que el Programa de Ordenamiento Ecológico Marino y Regional del Golfo de México y Mar Caribe (POEMRGMMC), en el criterio G064, estipula que la construcción de vías férreas deberá evitar modificaciones en el comportamiento del flujo hidrológico, de los flujos subterráneos o atender las modificaciones en caso de que sean inevitables, se debe considerar la construcción de seis obras de drenaje para poder mantener la continuidad de los flujos y escurrimientos hídricos de la zona donde se instalará el proyecto. Además de que también contempla la ampliación y modernización de entronques a desnivel, lo cual permitirá mantener la continuidad del comportamiento hidrológico en la zona del proyecto. Sin embargo, en la MIA del Tramos 5 Sur no está considerando la afectación a los flujos hidrológicos subterráneos y no está proponiendo ningún diseño constructivo o medida de mitigación para cumplir con lo que exige este criterio, por lo cual el proyecto no está cumpliendo lo que estipula nuevamente.

En el Ordenamiento Ecológico Territorial de la Región denominada Corredor Cancún-Tulum el criterio MAE25 prohíbe el dragado, relleno, excavaciones, ampliación de los cenotes y la remoción de la vegetación. El gobierno pretende desahogar este criterio manifestando que “El Tren Maya –Tramo 5 Sur no incide sobre cenotes y cavernas…”. Sin embargo, de acuerdo con la Figura 71 en el Capítulo IV de la propia MIA presentada, se observa que el proyecto incide en al menos tres cenotes, asimismo, de acuerdo con el Atlas Nacional de Riesgos del Cenapred, el proyecto intercepta en su zona sur con una región de cuevas. Por lo que Fonatur está falseando información al querer dar cumplimiento a este criterio y está ignorando esta prohibición explícita. De lo anterior se concluye que estas faltas entran en los supuestos marcados por el artículo 35, fracción III inciso a) de la LGEEPA

para negar una autorización en materia de impacto ambiental.

El Colectivo Sélvame del Tren y Greenpeace, nunca han manifestado estar en contra del tren como insiste el presidente López Obrador cuando incita a sus seguidores para que repudien a quien se opone, lo único que pretenden es que se haga bien. En el Resolutivo de Impacto Ambiental (RIA) que debe entregar Semarnat a Fonatur se debe solicitar cambiar el trazo por uno que cuente con estudios de geofísica de todo el recorrido, y especialmente de los grandes sistemas de cuevas subterráneas, de tal manera que se pueda definir un trazo a partir de la realización de mapas de peligrosidad kárstica, con la definición de alternativas en los pasos de grandes ríos subterráneos, así como definir los procesos constructivos río por río con la finalidad de que sean objeto de seguimiento en el programa de vigilancia ambiental de la obra. Del mismo modo, se deben definir las soluciones constructivas de los pasos del tren a lo largo de estos grandes sistemas kársticos, los cuales no vienen definidos en ningún apartado de la MIA ni tampoco viene propuesto dentro de sus condicionantes o medidas preventivas.

Por lo tanto, la Semarnat debería negar la autorización a la MIA-R del proyecto Tren Maya Tramo 5 Sur, pues entra en el supuesto señalado en el Artículo 35 de la LGEEPA, fracción III, inciso c) “Exista falsedad en la información proporcionada por los promoventes, respecto de los impactos ambientales de la obra o actividad de que se trate.”

“Las anteriores imprecisiones, falsedades y omisiones; la demora en el inicio del procedimiento de evaluación de impacto ambiental; así como la devastación ambiental que ya ha acontecido, solo profundizan las violaciones a los derechos a un medio ambiente sano, a la información y participación en temas ambientales, entre otros. Lo cual seguramente será motivo de ampliaciones en los juicios en marcha, sobre todo si la SEMARNAT hace caso omiso de ello”, enfatizó Luis Miguel Cano, abogado consultor de Greenpeace México.

También es necesario que el presidente se enfrente a la realidad y deje de mentir o de decir verdades a medias, porque esta semana también afirmó que el Tren Maya nada tenía que ver con la afectación a la Laguna de Bacalar, porque todavía no se está trabajando ahí, cuando en la realidad tiene más de 2 años que envió a su ejército social a trabajar la zona ofreciendo programas y dinero a cambio del apoyo a su proyecto; fueron deforestados desde mediados de 2019 millones de metros cuadrados de vegetación sana, con el pretexto del programa Sembrando Vida, para plantar árboles frutales no endémicos, a cambio de 5 mil pesos mensuales, árboles que ahora están muertos y que dejaron a Bacalar y a más de 100 ejidos de 5 municipios deforestados y enfrentando la peor sequía de la historia. Situación que sí está contribuyendo a la afectación del hermoso color de las famosas lagunas.

Lea: Tren Maya, Sembrando Vida y Corredor Transístmico, una triada para el despojo a los pueblos originarios. Autor: Iván Uranga

Con dinero, becas, pensiones y programas, corrompieron el hambre y la voluntad de los cientos de comunidades por donde cruzará el Tren Maya, pero se les olvidaron los ambientalistas, que si bien no habitan los lugares exactos del ecocidio, su consciencia les alcanza para entender que si no defendemos al medio ambiente estamos perdidos como humanos.

La obra del Tren Maya en el Tramo 5 es tan ilegal que fue hasta el 10 de junio de 2022 que la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) publicó en el Diario Oficial de la Federación, la declaratoria de causa de utilidad pública, expropiando 1.3 millones de metros cuadrados de propiedad privada ubicados en cuatro municipios de Quintana Roo, que serán destinados para la construcción de obras de infraestructura pública relacionadas con el Proyecto Tren Maya, tramo 5 (norte y sur). Lo que significa que no sólo destruyeron naturaleza sin un previo estudio de impacto ambiental, sino que lo hicieron sobre propiedad que no era pública y ninguna ley o disposición legal puede ser retroactiva. 

Todo esto sin contar que el incremento poblacional por el megaproyecto traerá sequía a toda la región, según estudio presentado por el Consejo de la Cuenca de la península de Yucatán esta semana.

La vida es una construcción consciente.

Iván Uranga
Iván Uranga

Especialista en Ciencias Sociales, promotor de comunidades autónomas autogestivas, investigador social, docente de Permacultura, escritor de
ensayos, novelas, cuentos, teatro y poesía.

Comenta

2 COMENTARIOS

  1. Entonces que hagan las vías elevadas aunque aumente el costo del proyecto, lo importante es una menor afectación y la continuación del tren, y de paso que se haga demolición de todos los hoteles que afectan la zona porque seguramente las MIA’S cuando se construyeron estuvieron viciadas.

Deja un comentario