El Espejo | El “éxito” de Monterrey es la miseria humana. Autor: Iván Uranga

“Por el bien de todos, primero la vida”
Nuevos dichos populares

Durante décadas el modelo de desarrollo de Monterrey y gran parte del norte de México fue motivo de orgullo dentro del modelo capitalista, era muy común leer y escuchar burlas que en esencia destacaban el esfuerzo del norte y la pereza del sur, la riqueza económica del norte y la pobreza del sur, riqueza económica que hoy cobra a su principal víctima que es el agua y con ella la vida toda. Esta brutal y enorme sobreexplotación de la naturaleza solamente benefició a los Garza Sada, a los Bremer, a los Saldívar Escajadillo, a los Gómez-Junco, a los Salinas, a los Milmo Santos, y a los Servitje que bajo el pretexto de la generación de empleos explotaron y explotan a miles de trabajadores, millones de metros cuadrados de naturaleza y miles de millones de metros cúbicos de agua, para acumular una riqueza económica que les alcanzaría para vivir en la opulencia mil vidas.

El individualismo radical llamado éxito es la base del capitalismo. El éxito no es un valor, es solo un principio primitivo sustentado en la competencia voraz, que presupone pasar por encima de cualquier cosa o de quien sea para conseguir su objetivo, es la simple y bárbara ley del más fuerte. Todos los conceptos humanos tienen historia y tienen definición, por lo que no significan lo que queremos que signifiquen, y la palabra “éxito” etimológicamente viene del latín exire que significa salida y se empleaba en la antigua Roma para definir a los gladiadores esclavos que después de 100 muertes conseguían su libertad, es decir; desde el imperio romano hasta nuestros días el éxito se ha forjado como el concepto que define a quienes están dispuestos a todo para estar en el 1% de los humanos privilegiados que viven y se enriquecen a costa del otro 99%.

La escasez de agua en Monterrey y en gran parte del norte del país no se debe al incremento de la población que migró en busca de trabajo como quieren hacer creer, la realidad es que se debe a los modelos de producción y de consumo, por ejemplo: en el país hay 34.3 millones de ganado vacuno y para producir un kilo de carne se usan 20 mil litros de agua; entre los que bebe, lo que se lleva de agua su comida y los que se usan para procesarla. Sin contar el consumo interno en 2021 se exportaron 252 mil toneladas de carne de res, es decir que 5 billones de litros de agua de los mexicanos se van cada año en forma de carne para que los consuman los ricos de otras naciones. Cantidad de agua que sería suficiente para dar de beber 2 litros de agua diaria a cada uno de los 125 millones de mexicanos por 54 años. Sólo en Nuevo León 15 empresas gastan 43 veces más agua que sus 6 millones de habitantes.

Aquí la lista de los depredadores:

  • Ternium México – 14,654,772,000 litros
  • Cervecería Cuauhtémoc-Moctezuma – 6,980,000,000 litros
  • Industria del Álcali (Vitro con Capital) – 4,474,600,000 litros
  • ALFA Subsidiarias – 3,137,888,000 litros
  • Bebidas Mundiales (Coca-Cola) – 2,725,271,000 litros
  • Parque Fundidora – 2,245,360,000 litros
  • San Juan Compañía de Bienes Raíces – 1,958,680,000 litros
  • Grupo Embotellador Noreste (Coca-Cola) – 1,400,000,000 litros
  • Ucar Carbón Mexicana – 1,255,306,000 litros
  • Topo Chico – 1,210,001,000 litros
  • Operadora Inmobiliaria de Oriente – 1,173,679,000 litros
  • Vidrio Plano de México -1,095,720,000 litros
  • Proteínas Naturales – 848,382,000 litros
  • Comercializadora de Productos Básicos – 801,563,000 litros
  • Grupo Terralquimia – 729,000,000 litros

No hace falta agua, lo que es urgente es cambiar cómo se consume.

Este es solamente uno de los miles de sectores de producción dentro del modelo de desarrollo capitalista. Ahora pretenden solucionar la aridificación causada por una mala gobernanza y el estrés hídrico migrando más agua a las zonas con sequía y migrando a las empresas a las zonas con agua.

El capitalismo es la plaga que termina con todo lo que encuentra y cuando se agota migra a un nuevo lugar lejos de sus casas, en naciones pobres controladas, para volver a depredar todo, a esta enfermedad terminal le llaman “nearshoring” y ellos lo definen como “la transferencia de procesos comerciales a empresas en un país cercano, donde ambas partes esperan beneficiarse de una o más de las siguientes dimensiones de proximidad: vínculos geográficos, temporales (huso horario), culturales, lingüísticos, económicos, políticos o históricos”. Nearshoring es un derivado del término comercial offshoring o deslocalización que es cuando una empresa traslada todas o algunas de sus actividades a otro país. Cuando los costes de funcionamiento de una empresa son más baratos en otro país, la empresa puede optar por trasladar sus actividades u oficinas al extranjero con el fin de reducir los gastos.

El mejor ejemplo son los 10 parques industriales, que construyen en el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec en el que están disponiendo de 32 millones de metros cuadrados para que las empresas norteamericanas se muevan a esa zona para maquilar sus productos con mano de obra barata, contando con toda la energía y el agua que necesiten. La Secretaría de Hacienda reporta que en este momento en todo el sureste de México ya se están construyendo 4 millones 700 mil metros cuadrados para el nearshoring para que se muevan las empresas de las zonas que ya no tienen agua, independientemente de Nestlé y Constellation Brands.

Existe una creciente evidencia de cómo las crisis hídricas afectan la migración y el desplazamiento primero de las empresas y después de las personas alrededor de esas empresas provocando la gentrificación, es decir; transforman un área geográfica con agua que antes se encontraba en condiciones fuera del desarrollo capitalista para convertirla en un nuevo polo comercial o residencial, que provoca que los residentes originales terminen desplazados.

Más allá del discurso, los hechos demuestran que queda muy clara la vocación neoliberal del actual gobierno, porque en lugar de emprender una cruzada para transformar nuestras formas de consumo, quiere “solucionar” el problema del agua llevando más agua de otros lugares, es decir, tapar un hoyo haciendo otro. Además mueven a las empresas depredadoras a las zonas donde hay agua para que continúen el exterminio.

Ahora en lugar de aprovechar la coyuntura para dejar el ejemplo y declarar una emergencia nacional, que eliminen las más de 400 mil concesiones ilegales de agua otorgadas los últimos 40 años y que convoque a todos a analizar y rectificar nuestro consumo y eliminen el trato preferencial a los dueños del dinero sobre el agua, decreta la crisis hídrica en Monterrey como un asunto de “Seguridad Nacional” -ya que está de moda- con el que faculta a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para disponer de toda el agua del estado para resolver la crisis inmediata, previo acuerdo con los multimillonarios dueños del agua del pueblo. Lo que significa solo un mal parche a una crisis que apenas comienza, y que le costará la vida a miles.

No podemos pensar que los gobiernos están buscando una solución real a esta problemática integral, en donde la falta de agua es la punta de iceberg, la aridificación de una región es responsabilidad de las prácticas capitalistas en todo el mundo, así como en México se prioriza construir una refinería o un tren que daña profundamente a la naturaleza, el aire y el agua por priorizar las ganancias económicas sobre la vida, así lo hacen en todo el mundo, sólo el balastro que usan y usarán para la construcción de la vía férrea del proyecto de trenes del gobierno actual, está destruyendo la Reserva de la Biosfera de los Tuxtlas y que según cuentas al ritmo actual de despojo, lo seguirán haciendo durante los próximos 8 años, hasta terminar realmente esta obra, eso sí el próximo gobierno no la decide truncar.

En el momento que escribo este artículo el presidente de México se encuentra justo en la construcción del tramo 5 del Tren Maya que sigue su construcción a pesar de que existe una orden judicial para no hacerlo, y le estamos pidiendo al mandatario que, ya que se empeñó en hacer una obra ecocida, evite al máximo el daño, regresando el trazo de ese tramo al derecho de vía sobre la carretera y que lo haga elevado, así evitaría el daño a la Reserva de la Biosfera Maya y el daño a la Reserva de la Biosfera de los Tuxtlas, porque un tren eléctrico elevado no necesita miles de millones de metros cúbicos de basalto.

Es vergonzoso ver cómo secuestran el hambre de los ancianos de las comunidades más pobres, para que acepten los megaproyectos extractivistas del gobierno, como en este video que nos hicieron llegar, en donde, en Pomuch, Campeche, el director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) Javier May a finales de junio amenaza mintiendo a los ancianos mayas, que si no aprueban el Tren Maya, no habrá dinero para sus pensiones.

En este video se le puede escuchar diciendo “de dónde creen ustedes que va a salir el dinero para seguir pagando sus pensiones, va salir del Tren Maya” y les miente porque todas las ganancias del Tren Maya serán para el ejército, porque así lo dispuso anticonstitucionalmente el presidente.

La salida

Si bien desde 1990, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) principal organismo mundial para la evaluación de cambio climático advirtió que: “Los efectos más graves del cambio climático pueden ser los de la migración humana”, ha habido un creciente debate sobre los impactos potenciales de un clima cambiante en el número de personas desplazadas en todo el mundo, y ¿qué se puede hacer para anticipar mejor la migración futura relacionada con el clima?

Hoy en los intentos de comprender retrospectivamente el desplazamiento, se debe necesariamente integrar en el centro, el modelo económico mundial basado en la “libre competencia” y la “libre elección de consumo” porque el estrés hídrico, las migraciones humanas y de empresas y el calentamiento global tienen su origen en este modelo enfermo de “desarrollo” basado en la competencia, en el que no existe un límite, es un modelo económico que se basa en que solamente hay un ganador, y en el que el único fin posible es un individuo poseyendo todo.

La única posibilidad de sobrevivir como especie, no es buscar otro planeta para hacerle lo mismo que le hicimos a este, desde donde veo, debemos cambiar profundamente la forma de relacionarnos con la naturaleza y con nosotros mismos, lo que implica cambiar radicalmente nuestras formas de producción y de consumo, erradicar al individualismo radical y la competencia y construir una sociedad basada en la solidaridad, lo que implicaría eliminar el uso de los combustibles fósiles y sólo usar energías alternativas y limpias; eliminar todos los alimentos procesados y producir nuestros propios alimentos para volver a hermanarnos con la Tierra; enseñar a respirar y hacer consciente nuestro consumo de aire, para entender por qué debemos mantenerlo limpio; cosechar nuestra propia agua y cuidarla, para valorar cada gota y dejar el absurdo de pensar que el único esfuerzo que debes hacer para tenerla, es abrir la llave; reflexionar sobre nuestras casas y edificaciones, construir evitando la huella química y con la inteligencia necesaria para no necesitar climatizarla artificialmente. ¿Has pensado en toda la energía que se usa por la absurda forma de vestirnos? Todo lo que portas y todo lo que usas debe ser consciente, con la energía que se usa en una plancha de pelo en un peinado, o la que se usa para planchar una corbata podríamos iluminar una casa un día. Es decir, la verdadera salida del capitalismo criminal es la consciencia y la única forma que veo para lograrlo es en comunidad, a través de la cooperación, en donde el bien de uno signifique el bien de todos, en donde la causa de una sea la causa de todos los que habitarán el mundo, es decir; en una sociedad solidaria.

Estoy muy claro que la población actual no cambiará, porque a pesar de muchos esfuerzos únicamente el 10% de la población mundial está en algún grado de resistencia contra este sistema individualista y solamente el 1% estamos construyendo comunidades autónomas. Pero es necesario decirlo, con la esperanza de que al borde de nuestra extinción logremos un instante de consciencia colectiva global y sentemos las bases para una muy poco probable nueva generación solidaria.

Contrario a lo que pueda pensar el lector que no me conozca y que llegó hasta estas líneas, no soy una persona pesimista, soy el más optimista de los humanos informados, porque a pesar de todos los datos y señales que nos dicen que lo que pasa en Monterrey y en muchas otras partes del mundo, es solo el comienzo del fin, sigo creyendo en una verdadera humanidad que podría surgir de la crisis.

Por ahora, lo que vemos con claridad es que los depredadores del norte ahora van por el sur, y que el gobierno neoliberal en turno está creando las condiciones para el nuevo despojo, es por eso que podemos afirmar que el éxito de Monterrey es la miseria humana. Porque son los miserables dueños del dinero los que han llevado al pueblo y a la naturaleza a la miseria.

En esta liga podrá encontrar más de 100 artículos escritos por Iván Uranga, que abordan la problemática del agua desde diferentes ángulos.

La vida es una construcción consciente.

Iván Uranga
Iván Uranga

Especialista en Ciencias Sociales, promotor de comunidades autónomas autogestivas, investigador social, docente de Permacultura, escritor de
ensayos, novelas, cuentos, teatro y poesía.

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