El arte de estar bien con uno mismo. Autor: Iván Uranga

“Ojalá podamos tener el coraje de estar solos,
y la valentía de arriesgarnos a estar juntos.”
Eduardo Galeano

El arte es el producto elaborado por el ser humano a través del dominio de una técnica con una finalidad estética y comunicativa, por lo que el arte de estar con uno mismo, es el dominio de una técnica para lograr como producto el bienestar de nosotros mismos. Tiene la gran dificultad, que como especie somos entes sociales, que dependemos permanentemente de los demás en todos y cada uno de los elementos que conforman nuestra vida. Por lo que para el entrenamiento de nuestra mente, debemos comenzar a trabajarlo como artesanía y poco a poco y con mucha práctica, llevar a nuestro ser a estar en calma, en equilibrio, con la capacidad de discernir e inclinarse por lo bueno para nuestra paz.

Según especialistas el 50% de las personas durante la crisis por la pandemia del coronavirus podría presentar el síndrome de la cuarentena; ansiedad, temor, irritabilidad, agresividad, apatía e incredulidad, que pueden incrementar el consumo de sustancias para intentar “estar bien” o evadir nuestra realidad, y en aquellos casos que exista la predisposición, podrán presentar problemas psiquiátricos. Por lo que aprender a estar bien y en paz con uno mismo se convierte en una herramienta de sobrevivencia.

Lo primero que debemos observar es que si no nos reconciliamos con nuestro pasado y dejamos de obsesionarnos con nuestro futuro, estar bien con uno mismo y en paz será una tarea imposible, debes convencerte de que tú eres tu mejor compañía, porque nos han educado desde que nacemos para estar con otros, por lo que a nadie le gusta estar solo, hasta que entendemos que si aprendemos a estar con nosotros mismos nunca estaremos solos. El primer paso es la aceptación personal.

La aceptación personal.

Decía Epicteto hace 2 mil años en su «Manual de vida» que a menudo las personas nos empeñamos en querer que la vida se ajuste a nuestros deseos. Es un empeño casi infantil e imposible, y por imposible es capaz de generar una elevada frustración, de ahí que quien fuera el estoico más representativo de su época nos recomendara que aprendamos, simplemente, a desear las cosas tal y como son.

El arte de estar bien con uno mismo es por tanto, el arte de la aceptación de lo que eres, pero no significa que te conformes o te resignes, es sólo tener un piso firme para comenzar a ser el ser humano que quieres ser. No es tan complejo pero debemos comenzar con dos cosas:

  • Acepta el lado negativo de las cosas tan pronto como sucedan para tener la oportunidad de tomar el control y generar cambios. Por ejemplo, es esencial que seamos capaces de percibir rápidamente nuestros pensamientos limitantes y negativos antes de que estos consigan dominar nuestra mente y nuestros enfoques por completo y es fundamental por sobrevivencia estar preparado para los peores escenarios para evitar la frustración. Obvio que debemos siempre esperar lo mejor y analizar que nuestras decisiones tiendan a lograr el mejor resultado.
  • Acepta lo que eres, acepta tu historia pasada y presente, acepta a esa persona que cada día se refleja en tu espejo con sus virtudes y sus áreas de oportunidad e intenta validarte sin necesidad de esperar a que los demás lo hagan por ti. Cada una de las cosas, situaciones y vivencias de toda tu vida te han llevado a este momento, lo que consideras bueno y lo que consideras malo, por lo que negarlo o arrepentirte es negar una parte de ti, somos responsables de todos y cada uno de nuestros actos, pero no puede haber arrepentimiento, porque es como pensar que se pudiera regresar el tiempo y hacerlo diferente y decía mi jarocha abuela que el verbo hubiera, esta conjugado siempre en tiempo pendejo.

Estar bien con uno mismo implica tener el control activo sobre nuestros pensamientos. Puede que lo que nos rodee e incluso las personas que forman parte de nuestro contexto más próximo no actúen siempre como deseamos. Sin embargo, nada de eso debe exasperarnos, porque si hay calma en el interior, si hay equilibrio, no podrán perturbar nuestra paz. Recuerda siempre que para que exista un conflicto se necesitan por lo menos dos y cuando se trata de nuestro exterior la intención es que no tengas disposición para el conflicto, pero en cuanto a tu interior y mucho más importante, es que logres la unidad de tu persona, es decir, que todas tu diferentes personalidades encuentren el camino hacia tu yo.

La apreciación personal es un ejercicio tan útil como desconocido, porque es muy fácil ir deteriorando la imagen de uno mismo o una misma sin darnos cuenta, descuidamos nuestros alimentos, nuestra presencia, nuestras relaciones, pero debemos de tener mucho cuidado cómo interpretamos esto, porque no hablo de vestir “bien” o disfrazar nuestro exterior con ropajes y con máscaras “de marca” y juntarnos con personas superfluas, eso es una clara señal de desvalorización porque comenzamos a creer que valemos por lo que tenemos, por lo que portamos y por quienes son nuestros “amigos”, ésta es una actitud más enferma que quienes descuidan su higiene y su vestimenta básica por depresión.

Este momento histórico en el planeta, es un reto para cambiar, el primer paso es aceptar la situación y encontrar el significado, para poder usar esta motivación como una oportunidad para ser mejores. Tener claros nuestros propósitos, nos protegerá del estrés y de todos los conflictos que se presentarán durante la presente crisis. El planeta nos da una tregua para analizar cómo darle sentido a esto y a toda nuestra vida. Tenemos ante nosotros emociones difíciles de manejar, pensamientos catastróficos y estamos confundidos con tanta información verdadera y falsa que nos crea incertidumbre, así que lo primero es aceptar lo que sucede y estar seguros que pasará, que no es algo que dure por siempre, resistirnos sólo incrementa el grado del conflicto, y aceptar la situación no significa claudicar. Aceptarla significa que tenemos las herramientas y capacidades para superar este conflicto, sólo hay que descubrirlas y entrenarlas,  hay muchas cosas que podemos hacer que están a nuestro alcance para ayudarnos y ayudar a otros.

Habrá muchas situaciones que no podremos cambiar, pero lo que siempre podemos hacer es darles un significado diferente, es como quien se queja porque llueve mientras miles agradecen por la vida que trae la lluvia. Decía mi abuela que el dolor es inevitable, pero que el sufrimiento es opcional. Hoy tenemos una oportunidad única para crecer, para ser y convertirnos en mejores personas, para darle significado a nuestras vidas. Pero debemos descubrir ¿qué queremos?, ¿a quién o quiénes queremos?, ¿qué nos gustaría cambiar o fortalecer? y ¿qué podemos hacer por los demás?

Somos lo más valioso.

Es necesario recordar que somos la proporción misma del valor, cada uno somos quien le da un valor a todas y cada una de las cosas y las vidas que te rodean, si crees que tu madre o tus hijos son lo más valioso del universo, pero al mismo tiempo crees que vales poco, entonces tu madre y tus hijos valen poco, porque el que puede “recomendar” el valor vale poco, el fiel de la balanza, el que da el valor no vale. No existe nada ni nadie que pueda ser más valioso que tú, por el simple hecho de que tú y sólo tú le puede dar un valor a todo. Así es con cada ser humano, desafortunadamente nos han educado para aceptar que sean otros los que le den un valor a todo, incluso a nosotros mismos, y el juicio económico, político y social de los otros sobre ti, es más importante que tu persona. Es tiempo ya de romper ese absurdo paradigma y aprender a ser.

Todo ello lo podemos conseguir mediante una apreciación personal inteligente, es decir sintiéndonos partícipes de cada cosa que hacemos y satisfechos con cada acto que llevamos a cabo. De este modo, y si antes hablábamos de tener un mayor control sobre nuestros pensamientos, ahora es momento de aprender a valorarnos a través de nuestras dinámicas cotidianas.

Lo primero es elegir con quién queremos viajar en esta aventura llamada vida, la estructura clánica (por lazos de sangre) es primitiva, no tenemos que aceptar convivir con ningún familiar por obligación, elige a todas las personas con las que quieres compartir tu vida, es tu derecho, y hacemos la analogía del “viaje”, porque efectivamente en los viajes se conoce a la personas. Suelta a las personas que te dañan y a las que no aportan en tu vida, no las cargues y que no te carguen.

Estar bien con uno mismo significa también tener sensación de auto-eficacia, apreciarnos a nosotros mismos por nuestros aciertos y pequeños logros cotidianos. Pero también implica la autosuficiencia, piénsalo, mientras más autosuficiente seas mejor te sentirás.

La idea es ser feliz y después compartir tu felicidad, lo absurdo es querer ser feliz a través de cosas o de otros, por lo que deberás aprender a soltar lo material, piensa que es lo básico para tu vida, escoge sólo 111 cosas para vivir, tus zapatos, tu vestimenta, jabón, cepillo, cuchillo, etc. Piensa que emprenderás un viaje interplanetario al que sólo te dejan llevar ciento once cosas. ¿Qué llevarías? Ningún recuerdo material sirve para el viaje, siempre son un lastre.

Estar cómodo con el ser que habita tu piel. Estar cómodo, contrario al significado consumista de comodidad, es sentirte a gusto con lo que eres y podría comenzar con ser consecuentes con aquello que decimos y hacemos, con aquello que deseamos y aquello que llevamos a cabo pero para cumplir con nuestros objetivos debemos estar bien con el ser que habita nuestra piel y eso sólo depende de nuestra mente.

Entrena tu mente, no hay nada más cercano a ti que tu mente. Todo lo que interpretamos y como lo interpretamos externo e interno depende de tu mente, si tu mente está fuera de equilibrio, distraída, fragmentada o invadida por emociones o ideas recurrentes, tu interpretación de todo también será un caos y cuando nos sentimos enojados, tristes, desolados todo se dificulta, cuando estamos insatisfechos nos lastimamos y lastimamos a otros. Y cuando logramos que nuestra mente esté en calma, con claridad y espacio, ya no importa dónde o con quién estamos, una mente bien entrenada es tu mejor aliada, es tu mejor compañera en cualquier situación.

Necesitamos meditar por sobrevivencia, existen muchas posibilidades en línea para poder meditar todos los días, debes agendar durante cada día de la contingencia un momento y un espacio para meditar. Si nunca lo haz hecho, existen muchos maestros que te pueden orientar paso a paso, si estás leyendo esto, es porque tienes acceso a la red y sólo depende de ti pedir ayuda.

Hasta hoy te han vendido la idea de que para estar bien necesitas invertir el producto de tu esfuerzo y tu energía en intentar cambiar el mundo externo, eso sólo deja frustración e insatisfacción, porque todos en el universo siempre cambian, es su naturaleza, pero hay algo en lo que sí puedes tomar el control y eso es tu mente, ahí sólo tú debes decidir. Es posible moldear nuestro cerebro para lograr la calma, la claridad, la empatía y la felicidad, todas son habilidades y como habilidades requieren entrenamiento y para eso necesitamos poner toda nuestra atención hacia dentro, hacia nosotros mismos, hacia tu mente y entrenarla para que tenga calma, sea asertiva, bondadosa y con capacidad de discernir.

De la pandemia saldremos diferentes.

Todo lo que somos está en un cambio permanente, cada una de nuestras partículas de materia o energía fue otra cosa antes de ser nosotros y será otra cosa después de ser nosotros, y esto pasa con todos lo que existe en el universo. El cambio es permanente. Pero la conciencia humana es el elemento que va determinando cómo vivimos nuestra existencia, la actual crisis mundial no es sólo una crisis de salud pública, es una crisis social, económica, psicológica y ética de toda nuestra forma de vida. Algo que es seguro es que pasará, nada es permanente y también es seguro que después de esta crisis seremos diferentes, como sociedad y como personas. La pregunta es ¿vamos a ser mejores personas?

Es muy importante tener tiempos de reflexión, de meditación durante este periodo de cuarentena, porque se nos está dando la oportunidad y el tiempo de hacer una pausa, de detenernos y reflexionar si la vida que tenemos es la vida que queremos, si las cosas que nos parecían importantes en la vida son realmente importantes.

Hoy, como nunca, tenemos la oportunidad de ver nuestra vida desde afuera y ajuarearla para que sea lo que queremos que sea o cambiarla. Revisar nuestras actitudes personales. ¿Te gusta el ser humano que ves en el espejo? ¿Te gusta lo que hablas? ¿Lo que haces? ¿Con quién lo haces? ¿Haces suficiente por el planeta? ¿Crees que podrías ser una persona mejor? ¿Qué necesitas para lograrlo? ¿Cómo te ves en 5 años, qué te ves haciendo en el 2025? ¿Qué tienes que hacer cada día para lograrlo? Si respondes estas preguntas, tendrás un primer diagnóstico y las bases para cambiar.

Pirámide de consumo.

Si no puedes o no te interesan los grandes cambios, por lo menos comienza con algún micro-cambio, con pequeñas micro-decisiones que te ayuden a ti y nos ayuden a todos, como dejar el automóvil y tomar la bicicleta, dejar de usar limpiadores químicos y comenzar a usar orgánicos, alimentarte con productos orgánicos y no con alimentos llenos de agroquímicos, no consumir más plástico, recicla todos lo que puedas, deja de comer carne, la producción de carne para consumo humano acaba con el planeta. Inicia tu huerto familiar, existen técnicas como las pirámides biodinámicas que requieren muy poco espacio y esfuerzo para producir tus hortalizas.

Te proponemos una pirámide de prioridades para cubrir tus necesidades de consumo no alimenticio: Antes de pensar en comprar usa lo que tienes, si no tienes lo que necesitas, antes de pensar en comprar aprende a prestar y pedir prestadas cosas que tenemos o que tienen otros y que son de poco uso, puedes intercambiar ropa, productos y excedentes, si lo que quieres es comprar, piensa en adquirir de segunda mano, no es necesario estrenar; aprende a confeccionar, a fabricar y hacer lo que necesitas y deja al último la posibilidad de comprar un objeto nuevo.

Si lo que necesitas es comprar un objeto nuevo, tienes el virus del consumismo que es una enfermedad mucho más grave que cualquier virus en el mundo.

Sólo de todos y cada uno de nosotros depende que de esta crisis mundial salgamos más fortalecidos y sin miedo al futuro, porque hoy la tierra sin humanos se va fortaleciendo y sería criminal que regresáramos a atacarla de nuevo, debemos controlar nuestra reproducción, somos demasiados; controlar nuestro consumo y dejar de producir lo que daña al planeta, a los seres humanos y las demás especies, y para ello necesitas seres humanos más conscientes y la consciencia sobre uno mismo y sobre su todo sólo se logra estando informados y queriéndonos tanto, que nuestro amor contamine a todo y a todos, por eso es tan importante que hoy que puedes, aprendas a quererte un chingo y a estar bien contigo y con los demás.

La vida es una construcción consciente.
Iván Uranga
@CompaRevolución
iuranga@cnpm.mx

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