MOSCU, 9 ene (Xinhua) — Falsas alarmas de bomba continúan afectando a ciudades rusas desde el inicio del año 2020, informó hoy la prensa rusa, en el primer día laborable en el país después de las vacaciones de Año Nuevo.
Las estaciones de tren Kursk, Kiev y Yaroslavl en Moscú, un hospital municipal y varios tribunales de distrito han tenido que ser evacuados después de recibir amenazas anónimas de explosiones, pero las revisiones de los inspectores determinaron que se trató de bromas, informó la agencia de noticias TASS.
También hoy, los servicios de seguridad tuvieron que inspeccionar varias escuelas en Moscú y la Catedral de Cristo Salvador por avisos de bomba que resultaron ser falsos, dijo TASS.
Cadenas de tiendas de supermercados en la región de Moscú también han tenido que ser sometidas a revisiones debido a amenazas de explosiones, señaló la agencia.
Siete tribunales de distrito, cinco estaciones del metro, el Aeropuerto Pulkovo, varias tiendas y clínicas de maternidad en San Petersburgo, la segunda ciudad más grande de Rusia, han tenido que ser evacuados, añadió.
La agencia también reportó que unos 3.500 empleados de la Planta de Construcción Naval Amur en la región de Khabarovsk, en el Lejano Oriente, tuvieron que ser evacuados debido a una amenaza de bomba.
La agencia de noticias Interfax indicó que alrededor de 100 escuelas en Moscú recibieron el miércoles correos masivos sobre bombas instaladas en ellas, pero no tuvieron que realizar evacuaciones porque los estudiantes estaban de vacaciones.
También el miércoles, el Hotel Ucrania, en el centro de Moscú, recibió una amenazas de explosión, también resultó ser falsa, dijo Interfax.
Los falsos reportes de bomba han proliferado en Moscú y en San Petersburgo desde el 28 de noviembre.
Fuentes de Interfax señalan que para finales de diciembre, 12.000 instituciones en la capital rusa recibieron amenazas, y algunas instalaciones fueron revisadas reiteradamente. Más de un millón de personas debieron ser evacuadas durante las inspecciones.
Las amenazas estuvieron dirigidas más comúnmente a tribunales, instituciones educativas, centros comerciales y estaciones del metro. Tan sólo la Catedral de Cristo Salvador ha recibido ocho amenazas, indicó Interfax.








