Hace unos días que viene circulando un video muy peculiar en el que se ve a la candidata de la oposición Xóchitl Gálvez sacarse un chicle de la boca y pegarlo en la silla. Un acto que lejos de parecernos educado o no, pulcro o no, termina siendo un acto político. Pues como bien señala el rockstar de la filosofía Slavoj Zizek, la ideología se encuentra hasta en el retrete. Y efectivamente, si analizamos desde un ámbito de lo simbólico, el acto de haberse sacado el chicle y pegarlo, es muy interesante pues yo me pregunto, si sabía que iba para arriba al estrado ¿por qué no lo tiró antes? Bien, se le olvidó por aquello del nervio. ¿Por qué no lo puso en un papelito? Ok, no traía en las bolsas de su enorme saco papelitos. ¿Por qué no se lo tragó? Su acto no es más que la manifestación clara y evidente de lo mucho que le importa el estar donde está y me explico; me parece muy claro que a la señora no le interesa en lo más mínimo lo que los ciudadanos podamos pensar sobre ella, no le importa si gana o no la presidencia pues sabe de antemano que no lo hará pero que el ser la marioneta de ese grupo al que se vendió le está dejando buen billete como para poner una empresa donde pueda repartir el 230% o una gran fábrica de gelatinas.
La oposición está mostrando una vez más, que sigue pensando que la ciudadanía se conforma por una serie de hombres y mujeres a los cuales es re fácil manipular y engañar, pero ¿saben por qué siguen pensando así? Porque desafortunadamente aún hay gente así. Pero para no hablar por hablar trataré de explicarlo. El domingo en la marcha por la democracia se juntaron miles de personas en varios estados de la República convencidos de que están haciendo un gran acto de defensa nacional. Y como siempre, lo cual se agradece, están ahí los periodistas documentando el fenómeno como tal, y varios son los ejemplos que pueden sustentar lo que digo, pero tomemos uno en específico que fue el que también tomó el presidente para explicarse en la mañanera. Hernán Gómez, el cual ya varios ubican, entrevistó a Lady Germana. Una mujer de evidente clase media, con ínfulas de grandeza quien muy convencida de su gran acto cívico y de lucha, argumentaba que quienes seguimos al presidente Andrés Manuel somos personas que no aprovechamos la oportunidad de educarnos como ella y todos sus secuaces blancos, y que solo vamos a las marchas pro Andrés porque nos dan una torta y dinero. Ella al decir su apellido y que Hernán le hiciera ironía de sus raíces, no tuvo la capacidad de entender que se estaban mofando de ella y hasta se ensalzó a sí misma al afirmar que era de otra estirpe, poco le faltó decir “si yo soy de clase”. Este video se ganó un “pobrecita señora” de parte del presidente y en verdad sí, pobrecita y pobrecito México que aún tiene habitantes tan vacuos y superfluos. Pero lo que aquí valdría la pena analizar es ¿de qué es síntoma esto? Pues es evidente que quienes manejan los hilos de la señora Xóchitl, así mismo, manejan las voluntades de todas estas personas que se vistieron de rosa y convencidas de quién sabe qué porque ni ellos lo saben explicar, promulgan un odio irrestricto por Andrés Manuel y por todo lo que tenga que ver con él, incluidos los millones de ciudadanos que estamos de acuerdo con la cuarta transformación. Todo lo que tenga tinte pro-AMLO es digno de rechazo, crítica, pero ojalá fuese eso realmente, crítica, pero en realidad es solo un rechazo irracional con tintes de un obsceno clasismo y racismo. Pues se parte de la falacia que todos los que hablamos bien de Andrés Manuel somos nacos, ignorantes, acarreados y muertos de hambre que nos vendemos por una torta (Yo depende si está buena sí).
Dicen que Andrés Manuel ha polarizado al país ¿pero saben realmente lo que ha pasado? Andrés Manuel no ha polarizado, Andrés Manuel solo ha visibilizado lo que es una realidad en nuestro país. El clasismo siempre ha existido solo que ahora la oposición ha puesto este clasismo al servicio de la política. Se está valiendo de esto que interpele a la ciudadanía de modo más directo y sensible para jugar con sus emociones y poder manipular sus voluntades. Basta ver cómo se expresan quienes van a esa rosimarcha, siempre con un dejo de superioridad, se sienten parte de un grupo elite porque no son nacos como toda la masa que apoyamos al presidente, ellos sí se educaron, aunque no han de leer ni un libro al año y como docente de universidades privadas, soy aval del analfabetismo universitarios, ojo, hay doctores en varias áreas que ni leen más allá de lo que deben leer para pasar las materias. Así que lo que tenemos ante nuestros ojos, es un muy grande grupo de personas, que estudiaron una carrera universitaria en alguna escuela privada, que han trabajado mucho para tener algo, no tanto como quienes mueven las olas, y que tienen una gran necesidad de sentirse especiales y únicos y por ello, conectan con el discurso de que los que estamos a favor del presidente somos jodidos, nacos, ignorantes y no sé cuánta barbaridad más. Cuando tristemente es este grupo el que está infestado de gente ignorante que no por tener un grado académico ya tiene capacidad de pensamiento crítico, y que solo replica una narrativa sumamente estudiada y creada, no han sido capaces de darse cuenta de que cayeron en la trampa de la ideología y que su voluntad no es propia, que solo se han dejado llevar por su propio deseo de sentirse especiales y exclusivos. Sí, pobrecita señora y pobrecitos aquellos que creen que hacen algo bueno al defender una democracia a modo, pobrecitos porque no se dan cuenta de cómo manosean los conceptos y que en realidad solo los están utilizando como un número más en las futuras casillas y que su propio bienestar les tiene sin cuidado pues basta darle una recordada a la historia de México en sus últimos años, en verdad no concibo cómo pueden alejarse de la memoria. Ahora se llenan la boca hablando de Andrés Manuel como un narco presidente sin haber demostrado absolutamente nada, es obvio que se trata de una campaña sucia y sin embargo de quien sí hay evidencia como Calderón, hasta lo defienden. ¿Hasta dónde han vendido su propia capacidad de pensar? Son tan finos y elitistas que tampoco concibo que puedan estar apoyando a alguien tan vulgar, corriente y cínica como la señora Xóchitl a quien ya se le ha comprobado su tendencia corrupta. De verdad no lo puedo comprender aún. Ningún gobierno es perfecto y claro que hay cosas criticables del gobierno actual, por supuesto que es cuestionable todo lo que está pasando con el partido que fundó el presidente, pero lo que no me queda ninguna duda es de que Andrés Manuel López Obrador, en sí mismo, ha demostrado que México tiene dignidad, que puede colocarse como potencia mundial, que puede tener una economía estable y que puede solventar los gastos que se necesiten si no se roba. Creo que en tan pocos años, solo 6, demostró que México tiene poder real, no el ficticio que se pelean en las urnas, que México está conformado por personas de gran valía, capaces de trabajar por el bien común. Si hay algo bueno que ha pasado en los últimos años de la historia de México yo sin duda digo que ha sido la gestión de Andrés Manuel, y les juro que nadie me está pagando por decirlo ni tampoco estoy cegada, sé que hay fallas, sé que hay cuestiones que debemos no soltar y seguir exigiendo en este caso a la futura presidenta pero que la base sí la ha dejado y lo más importante la dignidad se la ha devuelto al país y aquel que no quiera verlo y reconocerlo, pobrecitos pues como su entonces candidata les diré a ver si “chicle y pega” pero que así como su candidata se sacó el chicle y lo pegó en la silla frente a todo mundo, así los masticará y los pegará en cualquier sillita en ese momento. De pensarse su comportamiento más allá de sus hábitos poco higiénicos.
@Hadacosquillas




