Banxico promueve entrada de capitales a costa de sacrificar el crecimiento económico. Autor: Arturo Huerta González

El subgobernador del Banco de México (Banxico), Jonathan Heath, el 5 de septiembre del 2022 en una conferencia organizada por el Instituto Mexicano para la Competitividad, señaló que “al subir la tasa nominal y mantener el diferencial con la de Estados Unidos, se limita el riesgo de más salidas de capital que pueden afectar al tipo de cambio, lo que a su vez podría impactar en los precios de productos importados y de la inflación”. Esto refleja la forma en que el banco central ha venido bajando la inflación por años, a través de tener una tasa de interés alta para que venga el capital financiero y no se vaya para abaratar el dólar y las importaciones, las cuales resultan más baratas que la producción nacional.

A ello se ha subordinado la política de la Secretaría de Hacienda que viene priorizando los recortes del gasto público para evitar presiones sobre precios y el sector externo, como para ampliarle la frontera de inversión a la cúpula empresarial nacional y extranjera, la cual pasa a invertir donde el gobierno deja de hacerlo.

Banxico y la Secretaría de Hacienda actúan a favor de la entrada de capitales, a costa de no tener política económica a favor del crecimiento, pues éste requiere de bajas tasas de interés e incremento del gasto público. Priorizan la entrada de capitales debido a que éstos son los que mantienen la libre movilidad de mercancías y de capitales y financian los desequilibrios del sector externo y nuestra inserción en el proceso de globalización, debido a que México no tiene condiciones endógenas para ello.

El problema es el alto costo que ha representado actuar a favor de la entrada de capitales para mantener estable el tipo de cambio, abaratar importaciones y así bajar la inflación, pues la producción nacional ha sido desplazada por las importaciones y de ahí que hemos pasado a tener menos industria manufacturera y se perdió la autosuficiencia de granos básicos. Ello ha llevado a que las importaciones crezcan más que las exportaciones y se reduzca el crecimiento económico, aumente la economía informal, la extranjerización de la economía, el endeudamiento externo e interno y la desigualdad del ingreso y de la riqueza.

La economía ha caído en un círculo vicioso, pues para que el desequilibrio externo no desestabilice el tipo de cambio, se sigue promoviendo entrada de capitales y las políticas instrumentadas para ello, actúan contra el sector productivo, por lo que siguen creciendo más las importaciones que las exportaciones.

En dicha conferencia el subgobernador del banco central dijo que Banxico “entendió que el fenómeno de la inflación no es transitorio”. A pesar de este reconocimiento, la política sigue siendo el aumento de la tasa de interés; en el pasado reciente la han aumentado en 10 ocasiones y la inflación sigue creciendo. Si la inflación no es transitoria es porque es estructural, resultado de rezagos productivos, de escasez de productos nacionales que repercuten en alza de precios e incremento de importaciones caras, por otro lado, el alza de la tasa de interés restringe la inversión productiva, por lo que sigue la escasez de productos y el aumento de precios.

Banxico no tiene por qué aumentar la tasa de interés para atraer capitales y evitar su salida para mantener estable el tipo de cambio. Perfectamente puede trabajar con tipo de cambio flexible como se instituyó en 1995, y al dejar libre la paridad peso-dólar, pueden bajar la tasa de interés y el gobierno puede incrementar el gasto público a favor del crecimiento económico y del empleo; también se puede establecer el control de cambios. Pero no lo hacen, debido a que prefieren actuar a favor del capital financiero ofreciendo altas tasas de interés y trabajar con austeridad fiscal para ampliarle las opciones de inversión a dicho capital, para que fluya al país y estabilizar el tipo de cambio a costa de sacrificar el crecimiento económico y reducir el tamaño y participación del gobierno en la economía.

La fortaleza de la economía no la da la estabilidad del tipo de cambio, sino el desarrollo de las fuerzas productivas, industriales y agrícolas, situación no presente en la economía.

Los funcionarios de Banxico insisten en seguir aumentando la tasa de interés para atraer capitales para mantener estable el tipo de cambio, sin importarles las consecuencias del alza de la tasa de interés en la fuerte caída de la actividad económica, en el aumento de la carga del servicio de la deuda y la incapacidad de pago, lo que terminará desestabilizando al sistema de pagos y al sector bancario. No consideran que la entrada de capitales que ellos promueven solo posterga la corrección que se tiene que hacer en la paridad peso-dólar, para encarecer el dólar y las importaciones para proteger la producción nacional y disminuir el déficit de comercio exterior y configurar condiciones de pago de las obligaciones financieras que se derivan de la entrada de capitales. Las crisis económicas recientes en México han sido precedidas del abaratamiento del dólar y las importaciones y de los grandes déficits de comercio exterior que ello ocasiona y que no alcanzan a ser financiados.

Arturo Huerta González
Arturo Huerta González

Economista heterodoxo. Autor de diversos libros, el más reciente titulado Austeridad Fiscal: Causas y Consecuencias, Editorial UNAM.
Profesor de Economía, UNAM. Miembro del SNI Nivel III.

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