El presidente López Obrador responsabilizó al gobierno de Estados Unidos por la escalada de violencia en Sinaloa, tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada, señalando que el operativo fue irregular y realizado sin informar al gobierno mexicano. Criticó que este tipo de acciones unilaterales impactan directamente en la seguridad de México, sin abordar las causas profundas del problema, como la crisis de adicciones en Estados Unidos.
Camila Olvera Burdiles | Redacción Astillero Informa
López Obrador destacó que la situación en Sinaloa se ha agravado debido a un acuerdo entre el gobierno estadounidense y uno de los grupos del crimen organizado que opera en la región. Afirmó que la Fiscalía General de la República (FGR) no ha recibido toda la información sobre el caso y que el Departamento de Justicia de Estados Unidos realizó el operativo sin previo aviso.
“Ellos hicieron un acuerdo y no nos informaron. Según la Fiscalía, el Departamento de Justicia llevaba a cabo pláticas con uno de los grupos de la delincuencia en Sinaloa y tenían acuerdos. Incluso soltaron, o le dieron un estatus distinto, a uno de los detenidos en Estados Unidos, al mismo tiempo que se llevaron a otro personaje. Eso requiere una explicación, porque si ahora estamos enfrentando en Sinaloa una situación de inestabilidad, de confrontación, se debe a que tomaron esa decisión”.
Impacto en la relación bilateral
El presidente fue cuestionado sobre si Estados Unidos es corresponsable de la violencia en Sinaloa, a lo que respondió afirmativamente. Además, criticó que este tipo de operativos unilaterales no pueden ser considerados actos de cooperación: “No puede haber una relación de cooperación cuando se toman medidas unilaterales. No puede aceptarse eso”. A pesar de esta postura, López Obrador aclaró que la situación en Sinaloa no está fuera de control, aunque admitió que se han tenido que tomar medidas especiales, incluyendo el despliegue de fuerzas armadas, lo que ha resultado en la muerte de oficiales mexicanos.
El mandatario también cuestionó la legalidad del operativo, destacando que la captura de Zambada fue violenta y que “asesinaron personas”. Incluso, recordó que durante el operativo perdió la vida el exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa. “No puede ser correcto el operativo, porque asesinaron personas, fue totalmente ilegal y estaban esperando al señor Mayo agentes del Departamento de Justicia”, afirmó.
Cuestionamientos sobre la estrategia antidrogas
López Obrador también puso en duda el impacto real de la detención de Zambada en la lucha contra el narcotráfico y el consumo de drogas. Criticó que las autoridades estadounidenses no están atendiendo las causas del problema, como el consumo de fentanilo en su país, y que intentan resolverlo únicamente con el uso de la fuerza. “Todo lo quieren resolver con policías, cárceles, leyes más severas, pero eso no basta”, señaló.
El presidente también hizo referencia a la relación entre esta situación y la carta de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública, sugiriendo que hay una interconexión entre las acciones del pasado y las actuales. Recordó cómo la DEA y la embajada de Estados Unidos respaldaron a García Luna, lo que, según él, muestra cómo los poderes hegemónicos nacionales y extranjeros buscan someter a las autoridades mexicanas para imponer sus intereses.
Finalmente, López Obrador acusó a la DEA de ser una fuente de información para periodistas que critican su administración, afirmando que la agencia enfrenta una crisis interna y debe “moralizarse” para evitar las componendas y complicidades que han marcado su historia reciente.




