A 10 años del asesinato de Marisela Escobedo, Chihuahua recuerda su lucha (nota de OEM-Informex)

Foto: Cuartoscuro.

La activista fue asesinada el 16 de diciembre de 2010 tras dos años de lucha por el feminicidio de su hija Rubí Marisol

El Sol de México

Con flores y veladoras, Chihuahua recordó a Marisela Escobedo, quien fue asesinada frente al Palacio de Gobierno en el estado tras dos años de activismo y lucha ante el feminicidio de su hija Rubí Marisol Frayre.

Este miércoles se llevó a cabo una ceremonia luctuosa en el Palacio, la cual fue presidida por el secretario General de Gobierno, Luis Fernando Mesta Soulé.

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En este lugar se silenció a Marisela, una mujer que nunca se resignó a cada acto de incompetencia de los procuradores de justicia, en nuestra mente se quedará la imagen de la madre con la foto de su hija en manos exigiendo justicia”, señaló Mesta Soulé.

Foto: Gerardo Aguirre | El Heraldo de Chihuahua

Al evento también asistió Emma Saldaña, directora del Instituto Chihuahuense de las Mujeres, quien señaló que pese a las amenazas que recibió Marisela Escobedo, nunca dejó de pedir justicia por su hija. “Sabía que si moría sería culpa del gobierno que nunca la acompañó ni apoyo”, dijo.

Cabe resaltar que en redes sociales, organizaciones también recordaron la lucha de Marisela Escobedo y exigieron justicia por el asesinato de la activista y su hija Rubí.

“La lucha de Marisela Escobedo nos inspiró para crear redes de protección a defensoras. Hoy seguimos exigiendo #JusticiaParaRubí y #JusticaParaMarisela”, indicó Red de Defensoras México.

A este llamado también se sumó la presidenta de Causa en Común, María Elena Morera, quien sostuvo que a 10 años del feminicidio de la activista, no hay castigo para los exfuncionarios que por omisión u acción lo permitieron.

Una historia plagada de impunidad

El 16 de diciembre de 2010, después de recibir un balazo en la cabeza, el cuerpo de Marisela Escobedo caía inerte frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua tras dos años de activismo y lucha ante una administración insensible e ineficaz ante el feminicidio de su hija.

Diez años después, el caso sigue siendo un símbolo que visibiliza la violencia machista en un país donde son asesinadas más de diez mujeres al día.

Rubí Marisol Frayre fue asesinada en 2008 en Ciudad Juárez, Chihuahua, por su entonces pareja, Sergio Rafael Barraza. Fue entonces cuando Marisela Escobedo inició su carrera de fondo para lograr justicia llegando a un trágico desenlace.

Foto: Cuartoscuro.

El entonces sospechoso fue detenido y sometido a un juicio oral después de que confesó la autoría del crimen y señaló el lugar donde se ubicaban los restos de Rubí. Sin embargo, fue declarado inocente, y la noticia se convirtió en un escándalo.

Tras el juicio oral, la madre de Rubí dejó su trabajo e inició una ardua labor para que Barraza fuera llevado a juicio de nuevo pero los gobernadores del estado José Reyes Baeza Terrazas (2004-2010) y César Duarte (2010-2016), hoy acusado de corrupción y preso en Estados Unidos en espera de la extradición.

Totalmente ignorada, se instaló frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua, por lo que recibió diversas amenazas de muerte, avisos que se cumplieron con su asesinato de un balazo en la cabeza un día como hoy hace diez años.

Marisela Escobedo

En octubre de 2012, la Fiscalía General de Chihuahua detuvo a José Enrique Jiménez Zavala, un líder pandillero, y lo presentó como asesino de Marisela, algo con lo que la familia nunca concordó y señaló al hermano de Barraza como autor.

Finalmente, tanto Jiménez como Barraza murieron, uno en su celda asesinado por un reo y el otro en un enfrentamiento con el Ejército.

Gabino Gómez, coordinador de área de personas desertoras del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (Cedehm), conoció a Marisela Escobedo después del juicio oral, momento a partir del cual hubo acompañamiento permanente para ella y después para la familia que se encuentra exiliada.

“Estuvimos con ella en todos los momentos que estuvo en Chihuahua o pasaba rumbo a Ciudad de México en sus investigaciones y protestas. La acompañamos hasta el día que la asesinaron, ese día estuve ahí con ella por la mañana, en el plantón”, expuso el activista en entrevista.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) notificó en noviembre al Estado la denuncia en su contra por el feminicidio de Rubí y el asesinato de Marisela, dando tres meses a México para remitir sus observaciones.

El caso de Marisela Escobedo y su hija Rubí se asume ahora como una demostración de la ineficacia del sistema judicial y reflejo de la ola descontrolada de violencia que sacude a México, pero también de icono y motivación para que la lucha no termine hasta que se haga realidad el lema “Ni una más”.

|| Con información de Venessa Rivas ||

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