Por José Reyes Doria | @jos_redo
La idea es delirante: Samuel García, candidato presidencial de MC, gana la elección el 2 de junio de 2024. Pero no sería la primera vez que un personaje sin historial en los partidos mayoritarios, basando su campaña en la mercadotecnia pura, sin ideas elaboradas, con mensajes vacíos o anodinos, gane unas elecciones presidenciales en América Latina u otras regiones del mundo. En cierto modo, Trump fue uno de esos personajes.
Al inicio de sus respectivos procesos electorales, nadie apostaba nada por ellos, pero las coyunturas de cada país permitieron que confluyeran una serie de factores propicios para la sorpresa mayúscula. De hecho, la llegada del propio Samuel a la gubernatura de Nuevo León se inscribe en este modelo.
Hoy, a medio año de las elecciones presidenciales, la candidata del oficialismo, Claudia Sheinbaum, encabeza todas las encuestas, con una ventaja promedio de 20-30 puntos sobre su más cercana perseguidora, que es Xóchitl Gálvez, candidata de PRI, PAN y PRD. En tercer lugar, figura Samuel García con poco menos que la mitad de preferencias respecto a Xóchitl.
Dado el amplio posicionamiento del obradorismo-morenismo en el territorio nacional, con 24 gubernaturas, con la poderosa maquinaria de propaganda enclavada en Palacio Nacional, la influencia de los programas sociales masivos, así como la popularidad invencible del presidente López Obrador, podemos decir que, hoy, con una estimación tipo apuestas, Claudia Sheinbaum tiene 80 por ciento de probabilidades de ganar, Xóchitl Gálvez tendría un 15 por ciento de probabilidades de triunfo, y Samuel García estaría en un 5 por ciento.
¿Cuáles serían los factores para que Samuel pudiera rebasar a Xóchitl y disputarle la Presidencia de la República a Claudia? Por poco probables que sean, habrá que considerar los siguientes factores:
1.- Samuel profundizará su campaña en redes sociales y medios de comunicación, explotando al máximo los temas de la juventud, la frescura y el relevo generacional, con los cuales revestirá su candidatura; esto, a partir de estrategias de mercadotecnia exacerbada, con mensajes básicos, superficiales, buscando que la frivolidad política acumule simpatías de jóvenes y de electores inconformes con la llamada Cuarta Transformación o decepcionados de ésta, electores que sienten menos embarazoso votar por MC que por el PRIANRD.
2.- Mariana Rodríguez, la esposa de Samuel García, volverá a jugar un papel determinante en su campaña. Desde ya, despliegan una estrategia mediática para proyectarse como la alternativa joven, encantadora, moderna, honesta y libre de ideologías. No es desdeñable esta vertiente, porque Mariana tiene influencia en millones y millones de personas en redes sociales. Así ganaron las elecciones por la gubernatura de Nuevo León, superando ampliamente a los aparatos de Morena, PAN y PRI. Muchos objetan que no todo México es Nuevo León, como para repetir el fenómeno Samuel, y es cierto. Pero también es cierto que no todo México es Tabasco. Es decir: las condiciones para que crezca la estrategia mercadotécnica de Samuel García existen, pues la gran mayoría del electorado vive en zonas urbanas, con acceso a internet y poca información política.
3.- Es probable que el PAN, el PRI y el PRD, no logren superar su actual estado de debilidad estructural. De entrada, siguen cargando con un gran desprestigio social, los sondeos indican que una amplísima franja del electorado nunca votaría por estos partidos. El golpe traumático recibido en 2018, puede ser que no haya sido su piso, es posible que caigan aún más en las votaciones. La propaganda que el presidente López Obrador lanza en las mañaneras, replicada por el aparato de resonancia del obradorismo, ha logrado acrecentar la mala opinión pública contra el PRIANRD, atribuyéndole todos los males pasados y actuales, así como las más perversas intenciones. En el actual sexenio, el PRIANRD se vació de cuadros, liderazgos y militancia: el éxodo hacia Morena ha sido incesante y masivo. Cientos de políticos que apenas en 2018 eran priistas y panistas, hoy son alcaldes, legisladores, o gobernadores obradoristas. Con esta condición tan adversa, el PRIANRD, aunque tuviera un gran candidato presidencial (un Fox o un Peña Nieto en sus momentos) hoy están centrados en salvar lo que se pueda de posiciones, escaños, registro y prerrogativas. No sería extraño que el fenómeno mercadotécnico de Samuel García los rebasara.
4.- Xóchitl Gálvez está haciendo un gran esfuerzo para relanzar su candidatura. Pero el PRIANRD parece tener otras prioridades, distintas al fortalecimiento de una candidata que ninguno de los partidos siente como suya. La fuerza con la que irrumpió Xóchitl en la contienda presidencial, ya se agotó, ahora tiene el enorme desafío de construir una candidatura que, retomando los aspectos positivos de su personalidad, convenza al electorado que puede constituir una alternativa al obradorismo. Hoy, los eventos al interior de la campaña de Xóchitl, indican que es poco probable que su candidatura crezca, pues no ha podido sumar a la sociedad civil ni manejar la pésima imagen de los partidos que la postulan. No sería nada extraordinario que la candidatura de Xóchitl siga perdiendo fuerza en el mar de confusiones y desencuentros de su coalición, y que Samuel la rebase.
5.- La escasez de carisma de Claudia Sheinbaum, hoy no es un problema mayor, dada la ventaja que tiene en las preferencias electorales y los recursos políticos con los que cuenta. Pero en un escenario en el que un contendiente como Samuel García, o Xóchitl Gálvez, quienes están mejor equipados en este rubro, crezcan, las cosas se pueden complicar para la candidata oficial. Claudia, sin el carisma ni el magnetismo de AMLO, tendría que centrar su estrategia en mantener su voto duro, pero si éste es menor al 50 por ciento, se encenderían los focos de alarma, pues se podrían en riesgo la Presidencia y la mayoría en el Congreso.
6.- Existe otro factor que puede sonar políticamente incorrecto. Me refiero al machismo persistente en la sociedad mexicana. Diversos sondeos indican que la mayoría de la gente considera que México ya está preparado para tener una mujer Presidenta. Pero otros indicadores, como las persistentes actitudes de discriminación y violencia contra las mujeres, reflejan que estos micromachismos siguen muy presentes y, en muchas ocasiones son legitimados por las costumbres y los estereotipos. Es cierto que hay cada vez más gobernadoras, legisladoras y alcaldesas, pero también es cierto que la Presidencia de la República tiene un peso simbólico e identitario muy profundo, susceptible de, en el último momento, suscitar escepticismos y rechazos a que una mujer llegue al máximo poder, lo cual puede favorecer al único hombre en la contienda, Samuel García. Será una prueba sumamente interesante en este rubro.
7. Finalmente, cuando las distancias se empiezan a acortar en las campañas electorales, surge el fenómeno del voto útil por parte del electorado. Ciudadanos que no quieren que gane cierta candidatura o partido, observan que un candidato distinto a su favorito tiene posibilidades de ganar, y deciden, en el último tramo de la campaña, darle su voto con tal de derrotar al oficialismo. Cuando esto ocurre, es muy difícil pararlo. Al respecto, todos sabemos que existe la versión de que Samuel García se lanzó a la candidatura presidencial estimulado por el presidente López Obrador, con el objeto de dividir el voto opositor y asegurar todavía más la victoria de Claudia y la mayoría en el Congreso. Es muy verosímil esta hipótesis, y debe estar fincada en intercambios políticos específicos. Pero seguramente, ese presunto pacto no incluye la obligación de que, si Samuel crece más de la cuenta, si deja atrás a Xóchitl y le pisa los talones a Claudia, el candidato de MC tenga que bajarle a la intensidad para no poner el riesgo la victoria de ésta. En un escenario tal, de crecimiento incontrolable del Frankenstein naranja, es previsible que los tiburones como Dante Delgado, los líderes históricos de PRI y PAN, los mandones de los poderes fácticos, se lancen a fondo para ganar la Presidencia, incluyendo una eventual declinación de Xóchitl en el momento procesal oportuno. 8.- Insisto, es el escenario menos probable, pero dentro y fuera del oficialismo, empieza a comentarse y suscitar preocupación. Veremos.






