Francisco Félix | julioastillero.com
En entrevista para Astillero Informa con Julio Hernández, Epigmenio Ibarra señaló que “estamos viviendo un cambio de régimen” y aseguró que, si la gente se decanta por la continuidad de la Cuarta Transformación, será en gran medida por la gestión de Andrés Manuel López Obrador. Dijo que está en marcha una revolución, pero sin los elementos que caracterizan a un proceso de ese tipo, como pensamiento hegemónico, disciplina de partido y limitaciones a la libertad de prensa,
Ibarra mencionó que en México no se han dado ninguno de los factores que en principio parecían haber asegurado la sobrevivencia de proyectos de izquierda en América Latina, pero que contribuyeron a su caída en muchos casos. Dijo que aquí no ha habido medidas coercitivas. “Nada más distante de Venezuela, que México”, aseguró. También mencionó el caso de Evo Morales, en Bolivia, “que fue un gran presidente”, pero “se aficionó al poder” y “esa fue su perdición”.
Cuestionado por Julio Hernández respecto a si precisamente el carecer de varios elementos que fueron comunes a las experiencias progresistas latinoamericanas pondría en riesgo la consolidación de la Cuarta Transformación en México, Epigmenio Ibarra opinó “es al contrario” pues “el proyecto abreva de todas esas experiencias y entiende que no es por ahí”.
El comunicador planteó que, muchas veces, en México no se valora “la dimensión correcta de lo que estamos viviendo” pues se derrotó a un régimen autoritario, violento y corrupto y ahora “sin expropiaciones, sin convulsiones profundas como las que se producen en una revolución, se está produciendo una revolución”, sin afectar los intereses de los poderes fácticos.
El productor planteó que la actual administración no ha buscado afectar a la industria privada, sino sólo “a los pillos y los contratos leoninos”. También rechazó que López Obrador esté concentrando el poder o ejerciendo un gobierno autoritario pues la realidad cotidiana demuestra que los periodistas e intelectuales pueden decir lo que quieran; los empresarios, seguir trabajando y los partidos opositores, hacer las campañas “más despiadadas”. Por lo que se vuelve evidente que “todo el mundo tiene libertad”.
Epigmenio Ibarra reconoció que la derecha unificada tiene un enorme poder mediático que le permite transmitir su mirada del mundo; no obstante, criticó que dicha mirada se aleja de la realidad pues la rabia y el odio hacia López Obrador sólo tienen efecto en un grupo pequeño, pero no son sentimientos compartidos de manera masiva. Finalmente, comentó que la gente está un poco cansada de la confrontación y que el discurso del odio no siempre funciona.








