Francisco Félix | julioastillero.com
En torno a las revelaciones recientes del caso Ayotzinapa, Santiago Aguirre, director del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Prodh), señaló que “cuando se trata de una investigación en curso, una filtración nunca es una buena noticia” pues sólo se genera zozobra y dolor a los familiares; sin embargo, confió en que esto contribuya a la resolución del caso.
Aguirre recordó que la publicación de Reforma, que recoge la declaración de un testigo protegido en el caso, en realidad ya se había filtrado el año pasado en la revista Proceso. Si bien reconoció que el ejercicio periodístico es legítimo, hizo un llamado a investigar a los funcionarios públicos que no respetaron el sigilo y divulgaron información que debía ser resguardada.
El director del Centro Prodh afirmó que las revelaciones dadas a conocer en torno al caso Ayotzinapa demuestran que en la desaparición de los 43 normalistas participó una red criminal que se extiende mucho más allá del ámbito municipal y llega inclusive al estatal y al federal. Sobre la insistencia de López Obrador en que el caso debe resolverse, señaló que ese gesto es valorado positivamente por las familias de los normalistas pues es algo totalmente contrario a lo que ocurría en el sexenio pasado cuando el general Cienfuegos obstaculizaba las labores del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI). Sin embargo, señaló que la voluntad debe traducirse en hechos en las instituciones, pues un delito complejo no se puede resolver sólo con declaraciones y testimonios.
Santiago Aguirre se refirió a las declaraciones de Luis Crescencio Sandoval, respecto a que el ejército muestra disposición para colaborar en las investigaciones. Dijo que no puede dudarse de que haya un cambio de tono en el ejército: no obstante, se sigue dosificando la información a quienes realizan las investigaciones, y no hay una actitud proactiva para compartir la información que se tiene.
Finalmente, el director del Centro Prodh señaló que no es menor el hecho de que un capitán del ejército tenga una orden de aprehensión formal; confió en que ese tipo de pasos son los que tienen que pavimentar el acceso a la verdad y la justicia. Expresó que, conforme pasa el tiempo, sube el tono de las exigencias de los familiares de los normalistas, y eso se entiende, pues ya han pasado dos años de la actual administración, por lo que es natural que comiencen a exigirse resultados.







