De la redacción.
Alfonso Durazo, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, dijo que “en materia de seguridad no es prudente sobredimensionar las circunstancias, un tropiezo táctico no invalida la estrategia de seguridad en su totalidad”, refiriéndose al operativo de captura y posterior liberación de Ovidio Guzmán, en Culiacán, Sinaloa.
Durante la conferencia presidencial de este miércoles, Alfonso Durazo comentó que nunca como ahora, en todo lo que va de su corta existencia, este gobierno había sido objeto de tan dura crítica como en el tema de Culiacán.
Admitió que esos violentos acontecimientos fueron propiciados por una acción precipitada. “Cabe reconocerlo con toda honestidad, merece ciertamente una crítica, pero no así la estrategia general de seguridad, son dos cosas distintas”.
Señaló que siempre hay probabilidades de que un operativo de esta naturaleza salga mal. No obstante la extraordinaria experiencia de quienes lo llevaron a cabo, como es el caso de Culiacán.
Insistió en que la primera versión equivocada que se difundió sobre este evento se hizo sobre la información que en ese momento recibió el gabinete de seguridad, y con toda transparencia y honestidad fue corregida en la medida que fueron recibiendo información que representaba la realidad de los acontecimientos.
indicó que la decisión de liberar a Ovidio Guzmán fue para proteger la vida de los civiles. “En la decisión de retirarnos del inmueble ya controlado, en el que se encontraba el presunto delincuente, privó una razón que de tan profunda, se convierte en razón de Estado: la salvaguarda de la vida e integridad física de aquellos que no figuraban entre los beligerantes”.
También resaltó que ninguna organización delictiva, por más pertrechada que esté, es más poderosa que el Estado mexicano en términos bélicos. “En Culiacán habría sido fácil recurrir a un combate de exterminio, sin cuartel ni respeto a las garantías individuales y al final de cuentas habríamos ganado”.







