Timón Tecnológico I4.0. La tecnología, soporte esencial en el cataclismo instruido en contra de la salud en el país. Autor: Octavio Fernández

0
315

Y qué diría el griego Hipócrates (460 aC) si estuvieran hoy presente, o San Cosme y San Damián (300 dC), que fueron decapitados por el emperador romano Diocleciano por su labor fundamental en curar enfermos y en especial por sanar el alma y espíritu de muchos de ellos –por lo cual fueron ejecutados–, pues seguramente muy tristes y afligidos, por observar hechos semejantes a su martirio hoy en día en colegas que son honrosos médicos mexicanos, que como mi padre, dieron y darán su vida, alma, espíritu, ausencia familiar de esposa e hijos en momentos especiales, sin horario y sin compromiso personal, solamente cumpliendo con sus valores espirituales y éticos de curar, salvar, sanar y dar salud a todos aquellos enfermos y no enfermos que están en sus manos.

Además, estos luchadores mexicanos galenos han acatado el juramento hipocrático, se han esforzado estudiando casos complejos hasta altas horas de la noche, se desvelan y sufren con los enfermos y familias con esperanza y compasión, a veces comen poco o nada, se levantan cuando están en oración para acudir a ver a su paciente urgentemente y darles la confianza que se mejorará, cumplen su proceso de internado, se distancian de la familia para celebrar su servicio social en medio de hermosas vistas rurales creando nuevos lazos de compasión social, se mantienen en guardias más de 36 horas para dar el último esfuerzo del día por el prójimo, medio duermen entre su devoción y sus estudios de especialidad porque quieren dar más, y cumpliendo las reglas de sus profesión por unos dadives pesos.

A pesar de todo esto, su entusiasmo no se desvanece, sin embargo, en los últimos tiempos han recibido una bofetada lastimera y sucia, rebajada de cataclismos oscuros y poco inteligibles, generados por el deterioro y concupiscencia del modelo centralizado y usurero de la estructura amañada que quebranta la esencia de los valores propios del ser médico, y por consiguiente, del servicio de salud de baja calidad, en donde los verdaderos necesitados –pobreza total– se levantan a las 5 am para hacer fila con sus documentos en temblantes y artríticas manos con rostros viejos y quebrados en búsqueda de ayuda más del cielo que de otras falsas asistencias, tocan sus desesperanzas a las 7 am para ser “bien atendidos”, pero hasta las 10 am son arrebatados en enumeración para un tiempo de consulta de 5 min y salen con una receta que tienen que comprar, “pintura de Juan Calzonzin”, y eso mis capitanes de timón, es una muestra real de los servicios de salud en nuestro país, increíble.

De nuevo, la tecnología es el timón de cambio en este proceso de servicio médico, incrementando la eficiencia y la eficacia, no sólo local sino a distancia, en toda la cadena de servicio y en especial en la atención a los pobres. Con esto, la verdadera esencia de tener un sistema de salud tecnificado de primer nivel, genera apoyo a todos los sectores tanto privados como públicos, reduce la usura y trasparenta los procesos, pero lo más importante, da la cobertura a los necesitados, no de palabra sino de facto real, y así, el médico cumplirá su pasión, porque: sin médicos no hay pacientes y menos salud con bienestar, o lo que no es lo mismo, político sin pueblo no es…

Octavio Fernández, PhD.
@admexusI4_0

Deja un comentario