Y en verdad, ¿sabemos qué sectores productivos impulsan al país? ¿Sabemos quiénes son? ¿Sabemos quiénes generan economía? ¿Sabemos quiénes generan empleo? ¿Sabemos quiénes pagan por trabajo progresista? ¿Sabemos quiénes no atarean y cobran? ¿Sabemos quiénes viven de los demás sin trabajar? ¿Sabemos quiénes luchan por el poder y el presupuesto? ¿Sabemos quiénes luchan por tener el control social sin trabajar? ¿Conocemos el círculo que riñe suciamente por el control y escamoteo del dinero del pueblo? ¿Identificamos quiénes son? ¿Señalamos a estos vividores corruptos? ¿Sabemos que sus peroratas son falsas? ¿Señalamos que dicen mentiras olvidando al pueblo sabio? ¿Saben ellos, que sabemos que, ellos no saben, que sí sabemos quiénes son?
Los datos. En México, el sector primario, el cual incluye la agricultura, ganadería, pesca y minería, contribuye con 4% del PIB. El sector secundario, que incluye la industria manufacturera, construcción y energía, contribuye con 30% al PIB. El sector terciario, que incluye servicios como comercio, turismo, finanzas y servicios profesionales, contribuye con 66% del PIB. El sector automotriz contribuye con 12%. El sector alimentos contribuye con 10%. Por lo tanto nuestro país tiene un PIB real de 30%, generado por aquellas empresas que crean valor agregado.
El modelo. La mayor contribución al PIB corresponde al sector comercio. Lo que significa que sólo existe la comercialización de bienes y servicios para este sector, que en principio no debe ser considerado dentro del PIB productivo real. Aun cuando genere empleos. El sector automotriz, en cambio, genera bienes y servicios capaces de generan valor agregado. Es decir, un auto fabricado en México y exportado al extranjero es un valor agregado que genera dinero y empleos remunerados. Lo mismo pasa para el sector alimentos. Pero también existen otros sectores que viven de los sectores productivos y que están computados dentro del total del PIB. A estos, no se les debe considerar. Por lo cual el modelo del PIB debe ser puramente calculado con procesos que generan solamente valor agregado.
Las contradicciones. El sector público participa en la contribución del PIB. Esto no debe ser integrado en el cálculo total del PIB, ya que su participación está basada en las contribuciones del sector productivo. Por lo cual, las contribuciones del sector público son gastos, y no participaciones en el PIB.
La incongruencia. El sector político no es parte del PIB real. No genera valor agregado, ya que es simplemente un gasto a la economía de país. Lo increíble es que este sector consume 15% del PIB. Es decir, consume la mitad del sector productivo de México. Qué tristeza. Pero lo más evidente e inaudito, es que este sector de sablistas no pelea por el crecimiento económico y social mediante estrategias progresistas, como la integración completa al tratado comercial entre EU y Canadá, el cual es el más grande del mundo. Sin embargo, existen algunos estados del país que están creciendo rápidamente bajo la integración progresista. Pero lo más absurdo, es que este sector busca con mentiras, falsos datos e intereses oscuros para obtener el poder y control de 15% del PIB, olvidándose de la realidad que sufren los mexicanos. Pero lo más inverosímil es que estos generan una lucha vulgar y soez entre ellos, llevándose entre las patas al pueblo sabio. Por esto seremos juzgados por el Máximo.
La Tecnología. La política digital pujante es el siguiente paso de la trasformación tecnológica y digital. Su principal objetivo es impulsar las actividades progresistas y productivas, mejorar los servicios públicos y las accione de bienestar social, pero además reduce implacablemente los gastos al PIB. Esta tecnología digital pujante reduce en sí misma la lucha oscura por poder y control del presupuesto, y esto es lo magnifico.
Octavio Fernández, PhD.
@admexusI4_0




