Y en verdad, los datos son la esencia de la transparencia sobre los eventos y hechos que existen en nuestro país. En los últimos 40 meses se han transferido 15 millones de mexicanos de clase media a la banda de pobreza. Semejante cantidad pasó de la pobreza a la pobreza extrema. Este fenómeno es consecuencia de la falta de estrategias en la creación de oportunidades de trabajo; determinados directamente por el abandono en el desarrollo de empresas en los diferentes sectores industriales y económicos del país y no por el Covid.
Los datos indican también que una porción considerable de estos 50 millones de pobres, participan directamente en las actividades económicas del país y que, además, no se encuentran en ningún programa de apoyo social, pues no existe capacidad de apoyos sociales para todos, sería una falacia política. Por lo cual, la porción de la fuerza laboral de valor agregado clave de crecimiento económico del país está en una porción clave en la pirámide de población de pobreza.
Pero si esto no fuera todo, el modelo también muestra que una fracción poco significativa se encuentra en los programas de apoyo social. Como se sabe, estos programas son sustentados económicamente por aquellos mexicanos que se encuentran en sector productivo, y que si este sector desaparece, entonces desaparece también el apoyo social, y eso es lo atónito.
Bajo este contexto, el modelo analítico desarrollado también indica que un porcentaje de peso de la población de votantes que están dentro de la clasificación de pobreza y pobreza extrema, ejerció su derecho de voto y descontento en las elecciones pasadas. Lo mismo sucedió en las otras clases sociales del país. También confirma que el pueblo mexicano es sabio y que el actor de división provocado entre clases no es herramienta de cambio en los corazones de los votantes vapuleados, y esto es lo extraordinario.
Este sector de votantes vapuleados ha sufrido bastante. Ejemplos hay muchos. Un caso de ellos sucede con una persona pensionada por el ISSSTE (trabajador del sector público), el cual ahora tiene que pagar por sus estudios clínicos de cáncer, sus medicinas y otros servicios más que requiere para esta bien de salud. Y la tristeza es clara, porque después de dar su vida de trabajo en apoyo al sector salud, tiene que seguir buscando la forma de pagarse el servicio de salud, derecho ganado y que hoy se lo han quitado, y esto es lo inaceptable.
Así, muchos otros ejemplos se pueden mencionar, los cuales perdieron sus trabajos y que por consecuencia perdieron automáticamente el soporte de los servicios de salud para él o ella y el de su familia, todo por una falta de estrategia de apoyo a las empresas productivas, las cuales sostienen a sus empleados para provocar la economía pero que no fue así, generando la pobreza de los votantes vapuleados como consecuencia.
De nuevo la tecnología ejerce sus estrategias de bienestar industrial, económico y social mediante la creación de empresas para fomentar empleos remunerados, servicios de salud de primera línea y claro, política digital, y esto amigos, es el camino, porque el pueblo sabio lo sabe.
Octavio Fernández, PhD.
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