Timón de Tecnología Médica | La tecnología en la evolución de los servicios de salud públicos deficientes. Autor: Octavio Fernández

Y en verdad ¿conocemos cómo se encuentran los servicios de salud? ¿Cumplen con los requerimientos mínimos? ¿Son deficientes nuestros servicios de salud? ¿Hay que hacer fila por varias horas para ser atendido? ¿Existe una atención eficiente? ¿Cuál es el trato a los enfermos? ¿Los médicos cumplen con el juramento hipocrático? ¿Las enfermeras y galenos dan su vida a pesar de los sistemas incongruentes? ¿Los pacientes prefieren los servicios médicos privados? ¿Cuál es la diferencia entre los sistemas de salud pública y privada? ¿Son los mismos médicos los que atiende los servicios públicos y los privados? ¿La salud depende de los ingresos? ¿Existen dobles gastos en el uso de los servicios públicos y los privados? ¿Cuál es el tiempo de reacción entre los públicos y privados? ¿Hay mayor mortalidad entre los servicios públicos y privados? ¿Hay medicinas? ¿Hay tratamientos? ¿Hay investigación y desarrollo público para la salud? ¿Hay dependencia tecnológica privada? ¿Existen incentivos para la innovación? ¿Hay estrategias para mejorar los sistemas deficientes de salud? ¿Hay una póliza de salud social de cobertura amplia, o solo existen las privadas? ¿Las pólizas de salud cubren de acuerdo a los eventos o cobran para ganar? ¿La salud es un negocio o es un derecho social obligado? ¿Los verdaderos médicos, héroes éticos para salvar vidas, viven como pueden y sobreviven ante las inclemencias sociales? ¿Cumplen los médicos con el juramento como: “Jamás daré a nadie medicamento mortal, por mucho que me soliciten, ni tomaré iniciativa alguna de este tipo; tampoco administraré abortivo a mujer alguna. Por el contrario, viviré y practicaré mi arte de forma santa y pura”? Estas y otras preguntas dejan una puerta cerrada a la progresión de la salud; derecho del ser ontológico como prioridad social.

Los datos: En México existen 4500 hospitales -Inegi-. De los cuales aproximadamente 1190 (26%) son públicos y 3170 son privados (74%). Los hogares gastan en salud el 52% en medicamentos y otros bienes de salud. El 14% en consultas, 13% en servicios hospitalarios y 4% en laboratorios, entre otros servicios. La participación del servicio de salud corresponde al 6.5 % del PIB nacional. Del cual el 38% es público, 34% privado y 28% refiere a los pagos de los hogares. Lo increíble es que los hogares cargan con un estimado del 77 % de los costos de su salud.

Los hechos. Dos casos. El primero refiere a Roberto, el cual como hombre que se gana la vida de forma digna como ropavejero, comenta que su hija fue eliminada de la gratuidad del servicio de salud pública simplemente porque sí. Su hija sufre de cáncer desde hace tres años y ahora no tiene los servicios que antes tenía. Hoy tienen que gritar más, no solamente para recolectar más “fierro viejo que vendan”; sino para llorar su desolación como mexicano y esto es lo triste. El segundo, igual de infame. Una paciente sufrió de una trombosis muy crítica. Solicitó urgentemente consulta a los servicios públicos de salud correspondientes y responsables. La consulta fue registrada para dentro de 2 meses. En esta circunstancia, decidió ir con un médico particular por la urgencia. La atendió al día siguiente. Realizó los estudios solicitados de forma privada. El especialista la atendió amablemente. Usó los equipos tecnológicos necesarios para hacer el diagnóstico y la recetó. El doctor le llamaba para saber su estado cada segundo día. La paciente podía llamarle a cualquier hora. Cada 2 semanas visitaba al galeno para su revisión y seguimiento. El doctor, después de dos meses, le informa que ya estaba recuperada al 100%; exactamente un día antes de la consulta en su clínica de salud pública. Para no perder sus derechos, la paciente va a su consulta pública. El médico la revisa y le solicita hacer una consulta con el especialista. La consulta fue registrada para dentro de tres semanas más. ¡Y lo crítico donde quedó sin diagnóstico y sin medicamentos! Pasado este tiempo, la paciente fue con el especialista. La revisa, le muestra sus estudios que realizó privadamente. El galeno le pide de nuevo los mismos estudios y la revisará hasta noviembre. Doble costo, tiempo, deficiente servicio y riesgo de vida. Lo increíble es que aún está en el proceso de consulta y diagnóstico en su clínica de salud. ¿Qué pasaría si espera este tiempo para resolver su situación crítica de trombosis? Es muy viable que la trombosis bloqueara sus pulmones y moriría. ¿Dónde queda la salud pública eficiente?

Las contradicciones. ¿Los servicios de salud pública, no son públicos, sino son mexicanamente familiares y privados?¿Los gastos de los servicios de salud en México están a cargo de los propios hogares? ¿Los servicios públicos son insuficientes y deficientes? ¿Las pólizas de salud son doble costo para cualquier familia? ¿Los descuentos de los trabajadores en sus nóminas para obtener servicios públicos de salud eficientes se cumplen? Los mismos datos confirman estos hechos deficientes en la salud, desafortunadamente.

La tecnología. Los avances científicos y tecnológicos en el tema de salud son para brindar servicios de salud eficientes en combinación con las estrategias públicas de agentes perfectos. Son corresponsabilidad imperativa social, el de ofrecer diagnósticos, medicamentos y servicios de alta calidad. El de incrementar la transformación tecnológica, digital e inteligencia artificial  en el desarrollo e innovación en los sectores médico, farmacéutico, biomédico, equipamiento especializado, telemedicina, genético, gestión de servicios hospitalarios, políticas y regulaciones entre otras muchas actividades relacionadas. Es nuestra responsabilidad y compromiso social.

Octavio Fernández, PhD.
@admexusI4_0

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