Y en verdad, ¿hemos desarrollado tecnología para llegar a Marte? ¿Estamos innovando las tecnologías digitales? ¿Acaso hemos implementado la fábrica productiva digital e inteligente? ¿Desarrollamos las tecnologías para finanzas descentralizadas? ¿Promovemos el internet vía satélites nacionales? ¿Impulsamos las energías renovables y gratis del sol? ¿Aplicamos la inteligencia artificial y ciencia de datos? ¿Construimos la educación progresista de ciencia e innovación? ¿Fomentamos procesos tecnológicos y digitales para la salud? ¿Suscitamos el desarrollo de nuevos empleos científicos y tecnológicos? ¿Contratamos tecnología externa, sin apostar a la mexicana -“semos malinchistas falsos”-? ¿Fomentamos las mentiras informativas y sesgadas para sobrevivir ante la verdad y la tecnología? ¿Hacemos caso omiso de la capacidad y creatividad tecnológica y científica de los mexicanos? ¿Luchamos en contra del progreso y aspiración tecnológica para mantener la mediocridad? ¿Renegamos toscamente ante la colaboración suscrita y liberal de la región más importante del mundo, mientras por el otro lado adquiero productos y bienes de la misma región progresista y liberal -inaudito-? ¿Celebramos las remesas como nuestras sin develar que son la silenciosa verificación de la existencia de nuestro vecino progresista y social? ¿Sembramos la inteligencia digital para detener la sangre derramada de mexicanos y niños no nacidos? ¿Aceptamos que la cuarta revolución industrial sí existe en el mundo, excepto en México, sabiendo por qué? Estas y otras interrogaciones similares rondan en las mentes de todos los mexicanos desde hace tiempo, sin tener respuesta de línea de vida.
Lo que es evidente, es que las relaciones comerciales por muchos años sobrepasan las condiciones de los inocuos caldos de sapo provocados. México sigue siendo el segundo mercado de exportación de bienes más grande de Estados Unidos. Pero también nuestro país es el segundo más grande exportador hacia Estados Unidos. Las principales categorías de exportación de EU a México son: maquinaria ($45 mil millones), maquinaria eléctrica ($42 mil millones), vehículos ($21 mil millones) y plásticos ($16 mil millones). Las exportaciones totales de productos agrícolas de EU a México también ocupan el segundo lugar como: el maíz ($ 2700 millones), soya ($ 1900 millones), productos lácteos ($ 1500 millones), cerdo y productos de cerdo ($ 1300 millones) y carne de res y productos de res ($ 1100 millones). Las importaciones de bienes de EU desde México representan 14.3 %, lo que significa que es nuestra línea de vida. Asimismo, es una oportunidad eminente para crecer en colaboración progresista con nuestros vecinos del norte, en temas de nuevas competencia tecnológicas y digitales, al menos otro 5%. Las principales categorías de exportación mexicana son: vehículos ($101 mil millones), maquinaria ($66 mil millones), maquinaria eléctrica ($64 mil millones), instrumentos ópticos y médicos ($16 mil millones). En productos agrícolas, México es el exportador numero 1 a EU en frutas frescas ($6900 millones), verduras frescas ($6300 millones), vino y cerveza ($4000 millones), bocadillos ($2300 millones) y frutas y verduras procesadas ($1800 millones).¿Y la ciencia y tecnología dónde queda compadre?
La pregunta actual es: ¿Acaso queremos reducir esta relación comercial progresista con ideas y pensamientos inadecuados y faltos de visión futura? ¿Realmente estamos dispuestos a continuar en una pendiente negativa de inflación, falta de trabajo, asaltos, robos, sangre derramada, etcétera? ¿No, verdad? Lo que sí es que de nuevo, la tecnología ejerce su sabiduría, conocimiento y espíritu máximo para continuar fomentando el crecimiento en la región, sustentabilidad productiva, económica y social, y este es el desafío de todos.
Octavio Fernández, PhD.
@admexusI4_0




